Uno de los bares donde surgió un brote de COVID-19 en Lorca sirvió catering pese a tener contagiados entre sus empleados

El pub Plaza Cool Beat

El bar Plaza Cool Beat, uno de los dos locales donde se originó el brote de COVID-19 en Lorca -Región de Murcia-, gestionó el servicio de cocina y catering a un local contiguo el sábado 25 de julio, el mismo día que les confirmaron los primeros positivos entre clientes y empleados. En un vídeo difundido por la Asociación Profesional de Hosteleros de la Comarca de Lorca (Hostelor), se aprecia como detrás de las mesas dispuestas, el Plaza mantiene su persiana parcialmente abierta para que los empleados puedan acceder a las bebidas del establecimiento. El fin de semana anterior -18 y 19 de julio-, días en los que la Consejería de Salud de Murcia sitúa el origen del foco de contagio en el Plaza, también sirvió catering y las fuentes citadas han señalado que las personas empleadas en ambas ocasiones fueron las mismas: “También estuvieron expuestas al coronavirus”. El Gobierno regional barajó hace dos días hacer retroceder a la fase 1 al municipio lorquino junto con Mazarrón tras la escalada de contagios, pero finalmente descartaron la medida.

Tanto el Plaza Cool Beat como La Confitería –el segundo establecimiento cerrado por positivos en coronavirus- son propiedad del empresario y presidente de Hostelor, Jesús Avellaneda. En un mensaje distribuido a través de WhatsApp tras conocerse la decisión de precintar sus locales -ambos en el casco histórico-, Avellaneda señaló que la primera sospecha de contagio de uno de los trabajadores se produjo el viernes 24 de julio.

El empresario asegura que el establecimiento estaba cerrado desde el día 20, “de acuerdo a la planificación anual en el calendario de la empresa”. Las fuentes consultadas han negado a este medio que ese fuera el motivo para cerrar los locales hace diez días: “Los establecimientos iban a permanecer abiertos hasta el 31 de julio, así consta en los contratos de los empleados. Cerraban en agosto pero adelantó la fecha por lo que se le venía encima con el coronavirus”.

Salud ordena cerrar los locales cuatro días después del primer positivo

La Consejería de Salud dictó orden de cierre tanto del bar Plaza como La Confitería el miércoles 29 de julio, cuatro días después de confirmarse los primeros positivos, cuando se detectaron diez personas con coronavirus relacionadas con ambos establecimientos, de los 17 positivos por COVID-19 registrados hasta ese día. Las mismas fuentes han apuntado que los primeros contagios se produjeron entre los trabajadores del Plaza durante la noche del pasado sábado 18 de julio. Fue en ese fin de semana cuando los trabajadores “empezaron a caer como moscas”, han añadido.

Por su parte, el presidente de Hostelor añade en su comunicado que adoptaron todas las medidas de seguridad y preventivas, y considera que los contagios están “en cualquier parte de la ciudad estando este virus latente”, por lo que “no se debe criminalizar sea cual sea el sector y sea cual sea la persona”. Esta redacción se ha puesto en contacto con Avellaneda, que ha rechazado hacer declaraciones y se ha remitido al comunicado enviado a los medios.

Críticas por la gestión y test masivos para los lorquinos

María Marín, portavoz de Podemos en la Asamblea Regional, exigió hace unos días al Gobierno autonómico que dé explicaciones "urgentes y claras" sobre la situación del brote de COVID-19 aparecido en Lorca. La diputada denunció que, a pesar de que el primer positivo se conoció el sábado 25 de julio, el lunes 27 "aún seguían abiertos locales del mismo grupo, en el que según parece habrían trabajado algunos de los trabajadores contagiados". Marín asegurí que "si se hubiera actuado a tiempo, cerrando los locales desde el primer síntoma y rastreando los contactos de los infectados, tal ver se hubiese podido contener el brote sin las medidas drásticas que ahora se adoptan y que supondrán un duro golpe a la economía lorquina".

Sobre los motivos que han llevado a mantener estos locales con actividad a pesar de que al menos ya se conocía un primer positivo este fin de semana, la portavoz de Podemos señaló que "el gobierno de López Miras y el alcalde de Lorca, Diego José Mateos, han ocultado la información de la que disponían".

El grupo municipal de IU-Verdes ha reclamado la realización de test masivos en el municipio de Lorca tras la detección del brote de coronavirus vinculado al ocio nocturno con, al menos, una decena de casos. Su edil Gloria Martín ha demandado “que se pongan a disposición todos los medios necesarios para realizar las pruebas que sean necesarias”, incluyendo un segundo test a las personas con resultado negativo que, por precaución, deberían mantenerse "en aislamiento".

Martín ha pedido al Gobierno regional que aplique el “modelo Ordizia” para controlar el brote de coronavirus en el municipio, por el cual se cerraron los establecimientos afectados del municipio guipuzcoano donde se detectó un rebrote con 74 positivos vinculado a una zona de bares y pubs. La edil también ha pedido la limitación del aforo en establecimientos de ocio, que se prohíba el consumo en las barras y se establezca su cierre a partir de las 23:30 horas. Así, denuncia que la Región tiene una de las peores ratios de España de enfermeros por cada 1.000 habitantes y que en los últimos presupuestos autonómicos se ha recortado en 74 millones el gasto farmacéutico en Sanidad.

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Publicado el
29 de julio de 2020 - 21:23 h

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