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El BEC pide a su Consejo que apruebe un crédito de 150 millones sin reunirse y sin saber el coste de la operación

Después de 13 años en que el Bilbao Exhibition Center no ha amortizado ni un euro de ese crédito, vuelve a pedir la misma cantidad. Lo pagarán a escote el Gobierno vasco y la Diputación de Bizkaia.

El BEC, consultado por eldiarionorte.es, no sabe cuándo se tomará la decisión, ni las razones de la cantidad solicitada y se ciñe a decir que "lo que se dijo es lo que hay".

Para debatir sobre los 150 millones, ni siquiera se reunirá el Consejo de Administración, sino que será una decisión ‘virtual’, y dará plenos poderes al diputado foral Imanol Pradales y el director de la feria, Xabier Basáñez.

El mayor recinto de ferias de Euskadi, que acogerá el Mundobasket en verano, es uno de los mayores fiascos económicos de la Administración vasca.

El diputado de Promoción Económica de Bizkaia, Imanol Pradales, anunció a bombo y platillo el pasado 12 de mayo: “durante los próximos días, el BEC firmará con media docena de entidades financieras la refinanciación de 150 millones de euros mediante un préstamo sindicado que se abonará entre los ejercicios 2016 y 2017”. Sin embargo, se le olvidó contar la letra pequeña. Le faltó mencionar la cantidad de dinero real que terminarán pagando año a año la Diputación de Bizkaia y el Gobierno vasco hasta el año 2027.

El Bilbao Exhibition Center es el mayor equipamiento construido en Euskadi (con permiso de la aún inconclusa línea de ferrocarril de alta velocidad) y un agujero económico que año a año merma las arcas del Gobierno vasco y la Diputación de Bizkaia, sus principales impulsores.

Para costear su construcción, que terminó en 2004, se pidieron dos créditos: uno de 250 millones de euros al Banco Europeo de Inversiones (BEI) y otro a un ‘pool’ bancario por valor de 150 millones. El primero está previsto que se termine de pagar en 2027. El segundo debía finiquitarse este próximo mes de junio. Sin embargo, después de 13 años de pagos, solo se han abonado los intereses; es decir, el BEC sigue debiendo a esos bancos los mismos 150 millones del principio.

Tanto el Gobierno vasco como la Diputación pagan, a partes iguales, 24 millones de euros cada año para hacer frente a esos créditos. Pero, debido a las constantes pérdidas que genera el recinto, esa cifra no será suficiente. Tendrán que poner más. Y durante muchos años.

Llegado el momento en que vence el crédito de los 150 millones, los gestores del BEC se han visto obligados a renegociarlo. Lo que vulgarmente se conoce como una ‘patada pa’lante’. ¿Qué quiere decir? Que después de haber pagado durante 13 años, se está en la misma situación que al principio, y que en vez de pagar hasta 2014 se tendrá que alargar la vida del préstamo hasta 2027.

Para las entidades bancarias, en realidad, es un chollo. Una operación con riesgo nulo, o casi nulo. Porque no es el propio BEC el que paga el crédito, sino sus dos socios de referencia, el Gobierno vasco y la Diputación de Bizkaia. Las arcas públicas respaldarán siempre cualquier atisbo de insolvencia. Así, entre ambas pasarán a pagar –en vez de 24 millones cada año- unos 35 millones anuales. Es una cantidad orientativa, a la que este diario ha llegado tras consultar a varios expertos. Pero no es oficial. En realidad, la cifra definitiva, supuestamente, no la sabe nadie.

Por sorprendente que parezca, el BEC y su Consejo de Administración están a punto de pedir un crédito de 150 millones y, en el momento de tomar esa importante decisión, no saben cuánto pagarán en intereses. Los negociadores –o mejor, renegociadores- no saben decir aún el tipo de interés que habrá que hacer frente a lo largo de los próximos 13 años.

Sí se sabe cómo se pagará el principal, o sea, los 150 millones que presta el ‘pool’ bancario formado por Kutxabank, Banco, Santander, Laboral Kutxa, BBVA, Bankoa, Banco Sabadell y otra entidad más que quiere permanecer en el anonimato hasta que se plasme la firma. Aunque no empezará a pagarlo hasta 2016, está previsto que el grueso del pago se realice en los últimos años de vida del préstamo. Pero además de eso habrá que aportar una enorme cantidad en intereses, cuyo tipo no se conocerá hasta 48 horas antes de firmarlo. Los intereses, a diferencia del principal, sí tendrán que pagarse desde el primer día.

A pesar de la magnitud de las cantidades de dinero que tendrá que pedir el BEC, esta decisión no se tomará en una reunión ‘física’ del Consejo de Administración. Dada la “urgencia” del momento –puesto que el crédito vencía a mediados de junio-, se ha decidido que la decisión sea ‘virtual’, por correo electrónico. En la mesa ‘online’ se sientan los representantes del Gobierno vasco, la Diputación de Bizkaia, los ayuntamientos de Bilbao y Barakaldo y la Cámara de Comercio vizcaína, además del director del recinto, Xabier Basáñez, y la secretaria, perteneciente a un despacho de abogados al que le unen lazos con el presidente de Kutxabank, Mario Fernández.

En esa reunión, las dos instituciones dominantes –Gobierno vasco y Diputación, ambas gobernadas por el PNV- quieren además que se den plenos poderes al director del BEC y al diputado Imanol Pradales para rematar la operación. El Consejo ‘virtual’ se celebrará en los próximos días. Todo apunta a que se aprobará la renegociación del crédito. Para pagarlo, si todo va bien –y no como hasta ahora- se necesitarán 13 años.

El BEC, no sabe nada

Pero hay más. El propio BEC, a preguntas de eldiarionorte.es, ha manifestado que no sabe "exactamente cuándo será el Consejo, este mes o el que viene, quizás". Cuestionado sobre el montante de la operación, tampoco ha habido respuesta. Ni la razón de por qué no se ha amortizado nada de los 150 millones solicitados para su construcción. Ni una respuesta que aporte transparencia a una operación que se costeará, una vez más, con dinero público. Tan solo un escueto: "lo que se dijo es lo que hay".

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