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Guía para no perderse en el juicio del caso Nóos

El lunes 11 de enero se celebró la primera sesión de una vista que se prolongará durante los próximos seis meses

Por primera vez un miembro de la familia real española se sienta en el banquillo de los acusados

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Sala del juicio por el caso Nóos

El lunes 11 de de enero arrancó el juicio por el caso Nóos. Las sesiones se prolongarán, con intermitencias, durante los próximos seis meses. Hasta alcanzar la casilla de salida del juicio oral sus protagonistas han tenido que atravesar una complejísima instrucción de cuatro años, repleta de sobresaltos, con la monarquía española como telón de fondo inamovible.

Esta es una guía para seguir las sesiones que se prolongarán hasta el 30 de junio, saber quién es quién en el caso Nóos y entender por qué 18 personas se sientan en el banquillo de los acusados, entre ellas la hermana del rey de España, Cristina de Borbón, y su marido, Iñaki Urdangarin.

El origen: oficio, suerte y ocho papeles extraviados

En el verano de 2010, el juez José Castro y su entonces aliado el fiscal Pedro Horrach llevaban meses investigando el millonario sobrecoste del velódromo Palma Arena, construido en la época de Jaume Matas como presidente de Baleares. Habían pedido a la fundación pública Illesport toda la documentación que guardara y ésta envió una marea de documentos.

Entre la montaña de papeles, Horrach encontró ocho folios que nada tenían que ver con el Palma Arena. En el documento, Illesport adjudicaba la organización de tres jornadas deportivas a un desconocido para el fiscal Instituto Nóos, al frente del cual aparecía un tal Diego Torres. En total, 1,2 millones por organizar tres días de jornadas deportivas. La adjudicación había sido sin concurso y denunciada en 2006 por los socialistas mallorquines quienes, por causas que se desconocen, dejaron de preguntar al Ejecutivo autonómico por el caso.

Horrach vio que el dinero iba a parar a varias sociedades, incluida Aizoon. Miró en el registro mercantil y encontró al frente de la misma a Iñaki Urdangarin. Llamó a declarar a Diego Torres y éste, ya enemistado con su antiguo socio, declaró que el duque de Palma era el encargado de tratar con las autoridades y que cobraba a través de Aizoon. Había nacido el caso Nóos. Pero en secreto. Hasta que el 7 de noviembre de 2011, el juez Castro ordenó registrar las oficinas de la ONG en Barcelona. Estallaba el mayor escándalo vinculado a la familia real española.

Los del PP que repartían dinero (que no era suyo)

El caso Nóos es la historia de cómo Iñaki Urdangarin utilizó su posición para obtener dinero de administraciones controladas por el Partido Popular. Y también, de cómo unos políticos decidieron tirar el dinero de todos para congraciarse con el yerno del rey pensando, quizás, hacerlo también con el propio jefe del Estado. "A mí me interesó colaborar con el duque de Palma porque era el duque de Palma. No todos somos iguales", declaró Jaume Matas a Jordi Évole en una edición de Salvados.

De los 18 acusados, 11 trabajaban en administraciones autonómicas o municipales, todas ellas controladas por el Partido Popular. Urdangarin y Torres comenzaron haciendo negocio con autoridades de Baleares (Jaume Matas, Gonzalo Bernal, Juan Carlos Alías, Miguel Ángel Bonet), siguieron por Valencia (Alfonso Grau, Pepote Ballester, Luis Lobón, José Luis Aguilar, Jorge Vela y Elisa Maldonado) y alcanzaron Madrid y su frustrada candidatura olímpica (Mercedes Coghen).

El papel de cada uno y los delitos de los que se les acusa se pueden conocer en el texto que encierra cada una de las fotos del gráfico superior. Lo mismo ocurre con los que se citan en los siguientes apartados.

Los que trincaban (presuntamente)

Iñaki Urdangarin conoció a Diego Torres cuando éste le dio clases en la prestigiosa escuela de negocios ISADE de Barcelona. Nació una amistad asentada sobre una peculiar concepción de hacer dinero que les llevó a crear… ¡una ONG!

Urdangarin empezó a tocar unas puertas que se le abrían, por ser quién era, de par en par. En noviembre de 2005 organizaron el congreso de deporte y turismo en Palma por el que cobraron 1,2 millones de euros imposibles de justificar. Hacía una semanas que el asesor legal de Juan Carlos I, el conde de Fontao, había sugerido a Urdangarin que reorientara sus negocios. Fue la primera de una serie de advertencias que prueban el conocimiento que en la Casa del Rey había de las actividades del duque de Palma. Urdangarin siguió adelante. Dejó Nóos y creó una Fundación para, básicamente, seguir recibiendo dinero público. En total, 6,2 millones de euros entre Valencia y Baleares.

Parte de ese dinero de la corrupción fue a parar a Aizoon, una sociedad que Urdangarin compartía al 50% con la infanta. Con ella facturaba como Impuesto de Sociedades ingresos que debían ser gravados como IRPF. Cristina de Borbón también ahorraba en impuestos, al tiempo que gastaba con la tarjeta de la empresa.  Ante el juez aseguró que desconocía el origen y la declaración irregular de los ingresos en una declaración que se prolongó seis horas y que estuvo plagada de expresiones como "no lo sé", "no lo recuerdo" y "no me consta".

Los que cuidaban el 'chiringuito'

La trama liderada por Torres y Urdangarin contaba con un entramado de empresas y sociedades pantalla que permitía esconder el dinero de la corrupción y hacer perder su rastro. Para el diseño y mantenimiento del entramado Nóos fue clave la familia Tejeiro, comenzando por Ana María, la mujer de Diego Torres, quien ejercía como responsable del personal de empresas. Su hermano Miguel se sentará en el banquillo como secretario del grupo Nóos. Y hay un tercer Tejeiro, Marco Antonio, contable del Insituto Nóos, pero que merece estar en el siguiente apartado. Como suele ocurrir en estos casos, también está acusado un asesor fiscal, Salvador Trintxet.

Los que tirarán de la manta

En la nómina de deportistas olímpicos reconvertidos a políticos del PP ocupa un lugar destacado el medallista en vela y amigo de la familia real José Luis ‘Pepote’ Ballester. Su declaración es de las más esperadas. Exdirector de Deportes de la Generalitat valenciana ha alcanzado un acuerdo con Anticorrupción que le garantiza que no pisará la cárcel. Lo mismo ocurre con el Tejeiro ‘renegado’, Marco Antonio.

Pero la nómina de arrepentidos se puede ampliar a partir del lunes. A 72 horas de que arranque el juicio, Jaume Matas  ofreció su palacete en Palma para pagar parte de los 3 millones de euros que le corresponden por responsabilidad civil. Se trata del primer paso para llegar a un acuerdo con la Fiscalía y rebajar sustancialmente los 11 años de cárcel a los que se enfrenta. Podría ser el primero en ampliar la lista de colaboradores con el fiscal. En todos los casos, los perjudicados por esas confesiones serían Iñaki Urdangarin y Diego Torres. 

¿Habrá paseíllo por la célebra rampa?

No. La imagen de Urdangarin a pie y de la infanta en coche descendiendo la rampa de la sede de la Audiencia Provincial de Palma no se dará esta vez. No se trata de declarar ante el juez José Castro sino de celebrar un juicio con 18 acusados, muchos abogados, acusaciones, decenas de periodistas acreditados… Era necesario un lugar más amplio y las fotos de los acusados y el resto de las partes se realizarán en el acceso a la Escuela Balear de Administración Pública, edificio situado en un polígono a las afueras de Palma, en cuya tercera planta se celebrará la vista.

Los acusados estarán distribuídos según el croquis elaborado por el letrado de la Sección Primera de la Audiencia Provincial, reflejado en el gráfico de arriba. Enemigos irreconciliables, Diego Torres e Iñaki Urdangarin estarán sentados el uno junto al otro, en la tercera fila de acusados. En el extremo de la misma, la infanta Cristina, en el lado más próximo a donde se ubicará una selección de periodistas que no podrán introducir teléfonos móviles, ni aparatos de grabación. El resto de la prensa seguirá por vídeo las sesiones desde otra sala.

Un juicio de invierno, primavera y verano

Tres estaciones del año abarcará el juicio del caso Nóos. Tras la primera jornada de cuestiones previas, la sesión se ha interrumpido hasta el 9 de febrero, cuando declara el primer acusado, ‘Pepote’ Ballester.

Tras la decisión del tribunal de mantener a la infanta en el banquillo, Cristina de Borbón declarará la última de los 18 procesados. La fecha dependerá de cuánto se extiendan las 17 declaraciones anteriores. Las sesiones se celebrarán de martes a viernes a partir de las 9:15.

Si se le hubiera aplicado la doctrina Botín, la infanta solo hubiera vuelto para declarar como testigo, en el caso de que lo solicitara alguna de las partes y el tribunal aceptera.

Del 7 al 30 de junio está prevista la última fase: prueba documental, conclusiones e informes de las partes, así como la última palabra de los acusados.

Pasarela de testigos

Entre el 8 de marzo y el 13 de mayo pasarán por la sala de vistas testigos de varios partidos políticos, -aunque la palma se la lleva el PP-, la Casa Real y empresarios. En la cúspide del escalafón por cargo ocupado  se sitúa el exvicepresidente del Gobierno Rodrigo Rato, quien declarará a petición de la Fiscalía. Pedro Horrach también ha citadoal expresidente de la Generalitat Francisco Camps; y sus exconsejeros Esteban González Pons y Gerardo Camps. También testificarán dos exalcaldes del PP, la de Valencia Rita Barberá y el de Madrid Alberto Ruiz-Gallardón. Este último a petición de Manos Limpias.

Por la Casa del Rey, declararán el eximputado Carlos García Revenga, antiguo secretario de las infanta; el que fuera asesor legal del rey José Manuel Romero, conde de Fontao; y el exjefe de la Casa Alberto Aza. También comparecerán como testigos la antigua consellera de la Generalitat catalana Maria Geli, y el exsecretario de Estado para el Deporte con el PSOE Jaime Lissavetzsky, éste último a petición de Urdangarin.

Tres mujeres en el tribunal por la baja del juez de Podemos

La personalidad y determinación del juez José Castro han protagonizado buena parte de la instrucción del caso Nóos. El tribunal, sin embargo, estará integrado por tres magistradas de nulo perfil mediático a las que resulta dificil ubicar ideológicamente. No están afiliadas a asociación alguna y no hacen declaraciones.

En el caso Nóos, ni la composición del tribunal ha estado exenta de peripecias. Rocío Martín entró a formar parte a finales de noviembre, después de que se conociera la baja de Juan Pedro Yllanes. El magistrado, que iba a presidir el tribunal que juzgará a la infanta,  pedía una excedencia voluntaria para engrosar las filas de Podemos en las elecciones generales del pasado diciembre.

La presidenta del tribunal y ponente de la sentencia –redactora del fallo- será Samantha Romero, por ser la más antigua de las tres en la carrera judicial.

El fiscal Horrach, de héroe a villano

El caso Nóos ha unido para siempre los nombres de José Castro y Pedro Horrach. Y en la biografía compartida, un acontecimiento: el divorcio profesional. Juez y fiscal Anticorrupción lideraban un equipo de funcionarios implacables contra la corrupción en las islas, azote de los gobiernos de Juame Matas. Y en ese clima trabajaron durante buena parte del caso Nóos. Hasta que se cruzó en su relación la infanta.

Horrach descubrió el caso Nóos perdido en ocho folios de una montaña de documentos y lo impulsó junto a Castro. Pero nunca apreció delito en la conducta de la hermana del rey. Él defiende que se trata de un criterio absolutamente profesional y  se indigna con las acusaciones de dirigismo. Sin salir de los escritos de la Fiscalía, el desencuentro profesional ha incluido gruesas acusaciones al juez por su empecinamiento en llevar al banquillo a Cristina de Borbón, a los que Castro terminó respondiendo. Quienes han presenciado interrogatorios de Horrach saben que los acusados tienen mucho de lo que preocuparse.

Los correos que sacudieron palacio

Una prueba que relucirá durante el juicio son los correos aportados a la instrucción por Diego Torres en siete tandas. A través de ellos se supo que Urdangarin consultaba todos sus movimientos al secretario de las infantas, Carlos García Revenga, lo que motivó la imputación de éste durante una temporada. En el juicio comparecerá como testigo, al igual que el conde de Fontao, quien participó en la creación de una fundación con la que Urdangarin dio continuidad a sus negocios. También esto se conoció por los correos.

Pero los mensajes alcanzaron más alto. Dieron a conocer a la opinión pública a Corinna Sayn-Wittgenstein -a estas alturas  reconocida como antigua amante de don Juan Carlos por varios medios de comunicación- en plena polémica por el viaje del rey a Botsuana estando convaleciente. “Su majestad me comenta”, “pongo en copia a tu suegro”… fueron algunas de las referencias de los mensajes que desmotrarían que, a través de la princesa, el rey mediaba a favor de los intereses de Urdangarin e, incluso, que tenía conocimiento de lo que hacía.

Manos Limpias en su cruzada definitiva

La abogada de Valladolid Virginia López Negrete es la cara del pseudosindicato Manos Limpias en el caso Nóos. Ha trabajado mano a mano con la Fiscalía y el juez durante toda la instrucción y sostiene la imputación en solitario contra varios acusados, entre ellos la infanta Cristina.

Gustosa de atender a los medios de comunicación, la letrada vió cómo el diario monárquico Abc publicó unas fotos de ella en tomando una copa de día en una terraza con el juez Castro. El diario aseguraba que el hecho "comprometía la objetividad" del magistrado. La polémica no fue tal para los funcionarios que trabajan en el caso ni los periodistas acostumbrados a seguirlo, que han presenciado cómo las distintas partes implicadas, incluídas las enfrentadas, compartían momentos de asueto, por ejemplo, tras largas jornadas de trabajo.

Más recientemente, cuando se acercaba el juicio,  el mismo periódico adelantaba que la Fiscalía ha revitalizado una investigación, dormida durante 5 años, sobre el desvío de fondos en el seno de Manos Limpias. La abogada y el presidente, Miguel Bernad, están acusados por el Ministerio Público de haberse apropiado de 103.500 euros procedentes de afiliados de Afinsa, sacados en efectivo del banco.

El caso Nóos, junto a la condena al expresidente del Parlamento vasco Juan María Atutxa, representa el gran éxito de una organización convertida en máquina de querellas.

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