Así será la app alemana para controlar el coronavirus que puede servir de ejemplo a otros países

Una mujer sujeta un teléfono móvil.

Alemania avanza en el modelo definitivo de su aplicación móvil para rastrear contagios de coronavirus que utilizará en la desescalada y para evitar rebrotes. Tras una reunión de Angela Merkel con los 16 barones de los länder, Berlin ha confirmado este miércoles que optará por un sistema de "doble consentimiento": cada ciudadano elegirá, primero, si participa o no en el sistema de rastreo de contactos con su móvil. Segundo, si quiere compartir sus datos epidemiológicos con el centro de control de enfermedades infecciosas del país.

Además, el gobierno federal y los ejecutivos de los länder han aceptado que la app sea "de código abierto", como pidieron el Chaos Computer Club (el principal grupo hacktivista del país y uno de los más importantes de Europa) y partido de Los Verdes, que forma parte de la oposición. Esto significa que el código de la aplicación será público desde el primer momento y cualquier ciudadano podrá consultar todos los detalles que rigen su funcionamiento.

La app alemana tendrá por tanto dos capas de uso. En la primera adoptará el modelo denominado "descentralizado", el más recomendado por los expertos en privacidad puesto que la información sobre los contactos que cada ciudadano ha tenido con personas que también hayan instalado la app de rastreo es almacenada únicamente en el teléfono de cada una. Este emplea tecnología bluetooth diseñada de tal forma que es capaz de avisar a cada usuario de que ha estado en contacto con una persona que ha dado positivo por coronavirus cuando esta última lo notifica, pero sin aportar detalles sobre su localización o su identidad real ni transmitir ningún dato a un servidor central.

En un segundo nivel, los alemanes que instalen la app de rastreo y decidan participar voluntariamente en el sistema de avisos podrán elegir si además quieren compartir esta información con el gobierno. "Si un ciudadano decide no divulgar estos datos, esto no tendrá un impacto negativo en las opciones de uso de la aplicación", han informado Berlín y los länder. Los datos de los ciudadanos que decidan compartir más información, como su localización, irán al Instituto Robert Koch, el centro de control de enfermedades infecciosas del país. Este los usará para "optimizar la aplicación y para la investigación epidemiológica".

Alemania ha adoptado medidas de relajación del confinamiento desde el 20 de abril y algunas escuelas abrieron este lunes. La intención de Merkel es que la app ayude a controlar los posibles rebrotes de la enfermedad en este período. "Tan pronto como esté disponible el software de la aplicación será importante que grandes sectores de la población aprovechen esta oportunidad para averiguar rápidamente cuándo han tenido contacto con una persona infectada para que puedan reaccionar rápidamente", reza el comunicado oficial. "Esto es lo que solicitará el Gobierno federal y los estatales" a los ciudadanos, recalca.

Una única solución europea interoperable

El Consejo Europeo de Telecomunicaciones de la UE, formado por los ministros del ramo de los estados miembros, recordó este martes que "las aplicaciones de localización de contactos serán importantes para la relajación gradual de las medidas" de confinamiento y "la necesidad de un enfoque coordinado a nivel de la UE". La Comisión Europea y la Organización Mundial de la Salud también se han emitido recomendaciones en este sentido. El objetivo es que las apps de rastreo de contactos de los países europeos sean interoperables y sean capaces de detectar contactos entre ciudadanos de distintos países de la UE.

La solución tecnológica que implementará Alemania, con un "doble consentimiento" y de código abierto, podría servir como ejemplo a otros países. El Gobierno alemán fue uno de los que más fuerte había apostado por la vía centralizada (en la que los datos sobre todos los contactos personales que ha tenido cada contagiado los guarda el gobierno) en un primer momento, pero cambió su posición tras los avisos de centenares de investigadores y expertos sobre los riesgos de este sistema y la negativa de Google y Apple a acoger una app de este estilo en sus teléfonos.

Austria, Estonia, Irlanda, Italia, Portugal y Suiza también han avanzado que optarán por un sistema descentralizado. Francia, que como Alemania había decidido apostar por el centralizado, decidió aparcar el proyecto tras las presiones de la sociedad civil. Bélgica y Países Bajos no utilizarán apps en sus procesos de desescalada. España, de momento, se mantiene en un segundo plano en este debate y tanto el Ministerio de Sanidad como el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, han preferido evitar dar una respuesta clara sobre si recomendarán a los ciudadanos utilizar algún tipo de solución tecnológica para evitar rebrotes de coronavirus.

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