eldiario.es

Menú

La conexión Bornova-Sorbe blinda el abastecimiento de agua del Corredor del Henares

La apertura de la tubería entre el pantano de Alcorlo y la potabilizadora de Mohernando (Guadalajara) pone fin a años de diatriba política alrededor de esta infraestructura

La Mancomunidad de Aguas del Sorbe y el Gobierno de Castilla-La Mancha sellan un acuerdo que garantiza el suministro a 400.000 usuarios incluso durante la sequía

Javier Rodríguez, presidente de la MAS: “la obra es un seguro de vida para todas las ciudades. Ganamos en la cantidad y en la calidad del agua”

- PUBLICIDAD -
Imagen del embalse de Alcorlo, en Guadalajara. FOTO: Raquel Gamo

Imagen del embalse de Alcorlo, en Guadalajara. FOTO: Raquel Gamo

La Mancomunidad de Aguas del Sorbe (MAS) y el Gobierno de Castilla-La Mancha, en un acto en la localidad guadalajareña de Humanes al que asistió Emiliano García-Page, sellaron recientemente un convenio con el objetivo de conducir el agua en épocas de sequía desde el embalse de Alcorlo, en la Sierra Norte de Guadalajara, hasta la planta de tratamiento de agua potable de Mohernando (ETAP), ubicada en la Campiña. Esto permitirá el abastecimiento permanente, con independencia del régimen pluviométrico, a los 15 municipios y los 400.000 usuarios de Guadalajara capital y el Corredor del Henares.

En concreto, la puesta en funcionamiento de esta tubería supone que la cantidad de agua que se va a destinar al Corredor del Henares –la zona más poblada de Guadalajara- va a aumentar en 4,2 hectómetros cúbicos (hm3), desde los 40 hm3 actuales hasta los 44,2 hm3. La aportación, que procede del cauce del río Bornova, se podrá recoger directamente del pantano de Alcorlo, situado entre las localidades de Cogolludo y San Andrés del Congosto, a 50 kilómetros de la capital alcarreña.

Javier Rodríguez Palacios, presidente de la Mancomunidad de Aguas del Sorbe (MAS) y alcalde de Alcalá de Henares, explica a eldiarioclm.es que “esta conducción directa del embalse de Alcorlo es un seguro de vida para todos los pueblos y ciudades que integran esta mancomunidad porque garantiza el suministro ante posibles realidades de sequía que pudieran producirse en el futuro. Ganamos en la cantidad y en la calidad del agua”.

Hasta ahora, los pueblos mancomunados se surtían solo de las aguas del embalse de Beleña, una presa que almacena un volumen de agua de 53 hm3 del Sorbe, la mitad que la capacidad del pantano de Alcorlo. También recibían agua de la Comunidad de Regantes del Henares. Esta situación cambió en 2014, cuando el PP, que entonces dirigía la MAS, decidió poner fin al acuerdo que mantenía con los regantes del Henares para suministrar agua a esta zona en situación de emergencia.

La tubería Alcorlo-Mohernando es una obra finalizada en 2014. Sin embargo, hasta ahora no se había podido poner en marcha por una doble falta de acuerdo político. Por un lado, la Mancomunidad de Aguas del Sorbe y la Confederación Hidrográfica del Tajo discrepaban sobre el caudal trasvasable. Y, por otro, la mancomunidad y la Junta de Castilla-La Mancha no se ponían de acuerdo en el precio a pagar por el uso y la explotación de esta infraestructura.

El pacto alcanzado entre la MAS y la Consejería de Fomento permite rebajar el coste de la obra, uno de los escollos que habían impedido activar la tubería. “Después de mucho diálogo hemos logrado una mejora objetiva, comprando una infraestructura necesaria un 40% más barata y con eso hemos ganado todos y es bueno para el futuro económico de todo el Valle del Henares”. El importe que la Mancomunidad de Aguas del Sorbe abonará por el uso de esta infraestructura es de 10 millones de euros. Este aspecto fue aprobado por todos los grupos políticos (Ciudadanos, Somos Alcalá y PSOE), a excepción del Partido Popular en la Asamblea que la MAS celebró en mayo.

Por otro lado, la Mancomunidad de Aguas del Sorbe también ha alcanzado un acuerdo con la Confederación Hidrográfica del Tajo -entidad a la que le corresponde la gestión de las aguas de esta cuenca- en el que se recoge la posibilidad de incrementar el caudal en caso de que se requiera de más consumos para riego o actividad económica, además de asegurar el suministro en el supuesto de que haya sequía.

Durante su intervención en el mencionado acto de Humanes, García-Page aprovechó para reclamar un pacto del agua en España: “El agua es incolora, no es roja ni azul, ni de izquierdas ni de derechas, y queremos que lo siga siendo para el bien de todos. Es nuestra obligación garantizarla pata asegurar el desarrollo del tejido industrial de nuestra región”.

Un pueblo anegado

La presa del Alcorlo fue una de las infraestructuras hidráulicas proyectadas durante los últimos años del franquismo. Inaugurado en 1978, el embalse estaba concebido en principio para prestar suministro a la fértil Vega del Henares. Pero desde 1996 abastece también a los pueblos de la Mancomunidad de Aguas del Bornova.

La historia reciente de este municipio, situado en las estribaciones de la Serranía de Guadalajara, forma parte del piélago de poblaciones que el Estado expropió en toda España para favorecer el progreso urbano. A principios de los 80, el caserío de esta aldea quedó demolido forzando a sus últimos vecinos a abandonar sus raíces definitivamente. Como consecuencia de la obra, la población de Alcorlo quedó desde entonces anegada bajo las aguas del pantano.

El embalse, que cuenta con una capacidad de 180 hm3, se construyó con el objetivo de satisfacer las necesidades que las localidades y las industrias del Corredor del Henares demandaban, fruto del rápido crecimiento que esta zona experimentó desde los años 70 por la emigración masiva a las ciudades.

La población de los municipios de Guadalajara, Azuqueca de Henares, Alovera, Cabanillas del Campo, Marchamalo, Quer, Villanueva de la Torre y Chiloeches, principales poblaciones de esta arteria industrial, sumaban 45.171 habitantes en los años 70. En la actualidad, suman 158.344, lo que significa el triple que hace cuatro décadas. En este contexto de concentración urbana, las exigencias de abastecimiento de agua han evolucionado en paralelo. Y ello tanto para satisfacer las necesidades de agua de boca como de riego y para usos industriales.

FOTO: Raquel Gamo

FOTO: Raquel Gamo

Fin del bloqueo

La puesta en marcha de la conducción entre el Bornova y el Sorbe significa también el fin del bloqueo político que había rodeado a esta conducción desde hace varios años. La construcción de la tubería se inició en 2009 durante el gobierno de José María Barreda en Castilla-La Mancha y se concluyó en 2014. Desde entonces ha estado paralizada por la falta de acuerdo entre la Mancomunidad de Aguas del Sorbe, dirigida por el PP hasta mediados de 2015, y el Gobierno regional.

Francisco Úbeda, vocal del PP en la MAS y concejal en el Ayuntamiento de Guadalajara, aseguró a los medios que este convenio “compromete y frena drásticamente las posibilidades de crecimiento industrial y de desarrollo del Corredor del Henares, porque no sólo contaremos con menos agua de libre disponibilidad, sino que además será mucho más cara”.

Sin embargo, lo cierto es que el importe que la MAS deberá pagar a la Junta por usar la infraestructura asciende a 10 millones de euros. Esta cifra supone una rebaja de nueve millones con relación a lo que el Gobierno de Castilla-La Mancha exigía a la MAS durante la pasada legislatura, cuando ambas instituciones estaban controladas por el PP.

Úbeda criticó también la reducción de agua disponible alegando que “si bien el anterior convenio permitía el uso de hasta 16 hcm3 procedentes de Alcorlo, también de libre disponibilidad, lo que arrojaba un total de 56 hcm3 anuales, ahora contaremos con 4 Hm³, que sólo se podrán utilizar una vez se hayan consumido los 40 Hm3 de Beleña cuando exista una situación de sequía”.

Por su parte, Javier Rodríguez señala a este digital que “no es aceptable faltar a la verdad en política y menos tratar de asustar a la población con mentiras. Ni peligran los desarrollos, ni el abastecimiento a la población, sino todo lo contrario, ahora tenemos más agua a nuestra disposición”. Durante el mandato de Jaime Carnicero como presidente de la MAS, esta organización aceptó la propuesta de la Confederación Hidrográfica del Tajo de conceder un volumen de 4,2hm3 y no de 16hm3, que había sido la demanda inicial de la mancomunidad y que fue rechazada por la Confederación Hidrográfica del Tajo. “Esa es la triste herencia que recibimos”, puntualiza Rodríguez.

El enlace Alcorlo-Beleña, pendiente

Una vez que la conexión Alcorlo-Mohernando es ya una realidad, el proyecto de futuro de la Mancomunidad de Aguas del Sorbe se centra en cerrar el ciclo de la tubería de Alcorlo a través de un enlace con el embalse de Beleña. Este enlace supondría que la obra activada ahora se pudiera abastecer de dos fuentes hidrológicas: el Sorbe y el Bornova, cuyos caudales proceden de la Serranía de Guadalajara, una comarca rica en agua.

En este sentido, los regantes del Bornova, que se abastecen de Alcorlo, llevan muchos años insistiendo en la necesidad de conectar Alcorlo con Beleña. Primero para blindar el abastecimiento de agua para sus trabajos. Y, segundo, para evitar que se produzcan situaciones como la del pasado año, cuando tras las intensas lluvias de abril, Beleña estuvo desembalsando agua mientras los agricultores de Alcorlo sufrían restricciones en el riego durante el verano, lo que les impidió sembrar maíz.

Un informe medioambiental desechó en su día el envío del agua sobrante de Beleña (río Sorbe) a Alcorlo (río Bornova). Tanto desde la Asociación Provincial de Agricultores y Ganaderos de Guadalajara (APAG) como desde los regantes del Bornova se ha reclamado de forma insistente esta conexión, especialmente, teniendo en cuenta la alta calidad que, a su juicio, tiene el agua del Sorbe que se desperdicie, en épocas de desembalse, a la ribera del Henares. Francisco Martínez Arroyo, consejero de Agricultura y Medio Ambiente de Castilla-La Mancha, ya ha dejado claro en varias ocasiones que la Junta está “estudiando” esta posibilidad, aunque el proyecto sigue sin disponer de plazos ni presupuestos.

La principal asociación de agricultores de Guadalajara siempre reivindicó la ampliación de la presa de Beleña por la alta calidad del agua del Sorbe, en comparación con la dureza de la de Alcorlo. La MAS, en cambio, durante la pasada legislatura, exhibió informes que indican que el agua de ambos ríos “es muy parecida” y que cuando se mezclen las aguas de Beleña y Alcorlo, el Bornova aportará la “mineralización” que se necesita para el Sorbe. Javier Rodríguez, actual presidente de esta mancomunidad, concluye que el oro líquido que se enviará desde el Bornova tiene “una calidad muy similar a la del Sorbe”.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha