eldiario.es

Menú

Innovación y financiación

- PUBLICIDAD -

Uno de los campos temáticos que más polémica ha levantado en los últimos años es la financiación de las actividades productivas de las empresas valencianas. La industria tiene un papel determinante entre las convicciones sociales y, de esta manera, la población se ha acostumbrado a equiparar el progreso industrial y técnico con el progreso social. Precisamente, de esta identificación proviene el que tanto nuestro país como nuestra Comunidad Autónoma hayan vinculado la decadencia económica y política con la decadencia innovadora de nuestras empresas.

Si analizamos la historia económica valenciana veremos que, como siempre, ha habido una tendencia a entronizar a un sector en cada época (automoción, agroindustria, turismo, ocio, etc.) despreciando, por el contrario, a los tradicionales (que parecían que iban solos o por libre). Especialmente, la Administración ha mostrado una búsqueda hacia un “amor ciego” a las empresas llamadas de base tecnológica, lejos de una realidad que ha derivado a su clusterización o establecimiento global en zonas geográficas marcadas por una actividad productiva específica. Un claro ejemplo lo encontramos en los sectores de la madera-mueble, cerámico, calzado, juguete, etc. Sin esta evidencia, hoy en día, las distintas administraciones no tendrían ningún problema en inyectar a cañón fondos para generar espacios científicos con el objetivo de atraer a empresas de alto contenido tecnológico, alejados de la realidad empresarial y social.

No podemos dejar de lado nuestro entorno de crecimiento y competencia europeos, así ya lo mostraba el borrador del último Programa Marco en el que la propia Comisión reconocía que el problema del declive industrial no es sólo de las industrias intensivas en mano de obra (como se pensaba en un principio), sino de todas, incluso de las de base tecnológica, que para algunos de los países miembros son todavía el futuro, según sus dirigentes. Europa también insiste en que el conocimiento es el tema central y así lo mostró en las conclusiones de la agenda de Lisboa y, de esta manera, refuerza que la investigación y la tecnología son, junto con la educación y la innovación, los componentes del “Triángulo del Conocimiento”.

Para que la Comunidad Valenciana llegue a alcanzar “la economía del conocimiento más dinámica y competitiva del mundo” manteniendo el “modelo europeo”, debería haber aumentado ya en su día, su investigación aproximadamente en un 3% del Producto Interior Bruto, tal y como se recordaba desde Europa. También tendría que haber explotado mejor sus capacidades en dicho campo, transformando resultados científicos en nuevos productos, procesos y servicios. Es decir, invertir en investigación aplicada para sus industrias. Todos estos “deberes” que se deberían de haber hecho se relegaron hacia otro tipo de intereses.

Está claro que el Gasto Público en I+D es una condición necesaria, pero no la única, también es importantísima la coparticipación de la iniciativa privada. La suficiencia y la eficiencia vendrán conjuntamente con actitudes ante el riesgo, la disposición al aprendizaje, el prestigio de saber emprender,… que llevarán a que una serie de medidas bien aplicadas sean realmente dinamizadoras tras un considerable esfuerzo económico de los contribuyentes y de sus gobiernos.

Hace unas semanas, se celebró en Feria Valencia el certamen Forinvest, que es considerado uno de los mayores espacios de networking financiero – empresarial del país. Un evento en el que los mejores expertos reflexionarán sobre el presente y futuro del sector. Títulos sugerentes en espacios de debate como: “La ciencia al servicio del sector financiero” o “Innovación en finanzas: ¡¡Se nos pasa el arroz!!, están muy bien, pero yo invito a que no se trate un instrumento como es la financiación con una consecución como puede ser la innovación, más bien como elementos interrelacionados.

La paronomasia es un recurso estilístico de nuestro lenguaje que consiste en que dos palabras parecidas en sonido, signifiquen cosas muy distintas. Evidentemente, la financiación y la innovación van radicalmente por caminos muy distintos, tanto en la esfera privada como en la pública, ¡así nos va!

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha