Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.

La literatura también cruza la verja: los escritores de Gibraltar celebran el fin de la frontera para “sentirnos más nosotros”

Primer día de los trabajadores que entran a trabajar a Gibraltar desde España

Alejandro Luque

Cádiz —

0

“¡Illo, illo, illo! ¡Que se implementa hoy el treaty, que va a caer el final frontier!”. Así comienza el Diálogo fronterizo que el escritor gibraltareño Jonathan Teuma escribía con motivo de la caída de la verja de Gibraltar esta semana. Una noticia que afecta fundamentalmente a los trabajadores que durante décadas se han visto obligados a hacer cola y sacar sus pasaportes cada vez que entraban y salían de la Roca, pero también a los poetas y narradores que, por naturaleza, han venido cruzando también las fronteras idiomáticas de manera cotidiana.

Según Trino Cruz, un poeta que ha hecho su carrera entre Gibraltar, España y Marruecos, “da gran placer y cierto vértigo cruzar la frontera (nosotros nunca la hemos llamado ‘la verja’) en ambos sentidos sin ningún tipo de control, sin presencia policial, sin necesidad de identificarnos”, celebra. “Humanizar un territorio de nadie es de gran valor, un gesto contracorriente y generoso en un mundo ruidoso y distraído, un gesto que demuestra confianza en el otro, y en la necesidad de fomentar el bien común. ¡Territorio de todos!”, aplaude el poeta.

“Cada uno de nosotros es un vínculo entre mil vidas, vaso comunicante entre espacios y memorias, cada uno tiene la responsabilidad de seguir tejiendo a su manera, ejerciendo su libertad, con respeto, con amor”, prosigue el autor de Rhila o Mediodía del cantor. “Todos tendremos algo que decir al respecto, nuestras historias seguirán creciendo, nutriéndose de complejidad y honradez, transformándonos y enriqueciéndonos. Pienso también en los que sólo conozcan esta no-frontera, tendrán otras referencias, será un nuevo punto de partida para ellos. Las futuras generaciones fomentarán el respeto, y cultivarán y mimarán este regalo que hoy se nos brinda”, añade Trino Cruz.

Trino Cruz, poeta a caballo entre Gibraltar, España y Marruecos

Identidad sin barreras

Gabriel Moreno es un poeta y cantautor que escribe en llanito, la peculiar mezcla de español e inglés que se da en la Roca. Su último poemario, titulado precisamente Gibraltar, contiene versos como “The night is black como un whiski con cola,/ en el belly del estresho no se ve ná,/ y tó lo que escusho son el motó y la ola/ and a voice that says, ‘al peñón volverá’”.

“Para mí, como escritor gibraltareño, supone un hito histórico, porque toda la vida habíamos sentido una división, sobre todo psicológica, con la cultura y el mundo literario del Campo de Gibraltar, de Andalucía y de España”, explica Moreno. “Esto, más que simbólicamente, nos hace pensar que podrá haber mucha más conexión, contacto y colaboración con el mundo cultural de Andalucía y de España”, augura el autor.

“También, a nivel filosófico, siempre hemos pensado que un lugar puede construir una identidad cultural fuerte y potente sin necesidad de murallas, barreras o fronteras. Ese ha sido siempre nuestro sueño: poder afinar y hacer brillar nuestra identidad sin necesidad de separarnos físicamente de España ni de ningún otro país”, agrega. “Sentimos que ahora tendremos más oportunidades para fundir las dos culturas que nos conforman y nos hacen ser quienes somos: la inglesa y la andaluza. Esperamos que esta apertura también suponga una nueva manera de concebir el mundo, de concebirnos a nosotros mismos y de entender la literatura y la poesía”, apunta.

Un acontecimiento

Por último, Gabriel Moreno señala que “naturalmente, hay también cierta inquietud, porque toda la vida hemos sido un lugar fronterizo, donde las fronteras han formado parte de nuestra identidad”. “Está la frontera entre el Atlántico y el Mediterráneo, las fronteras culturales con España y con Inglaterra, pero creemos que esa inquietud no es más que el miedo natural al cambio y que este será un momento de transformación positiva, de colaboración y de sentirnos más nosotros mismos, sin necesidad de expulsar a nadie de nuestro territorio psicológico y literario, así que vivimos este momento histórico con ilusión y con esperanza”, manifiesta.

Por su parte, Rebecca Calderón, autora de títulos como Ten thousand words o The Civil Garrison, afirma: “Me apasionan los grandes momentos de la historia, y ahora mismo estamos viviendo uno. La apertura de la frontera es un acontecimiento enorme. Hay quienes solo han conocido la hostilidad entre España y Gibraltar, pero antes de la dictadura de Franco toda la zona del Campo era una región social y económicamente interconectada. Tengo muchas ganas de ser testigo de este cambio tan emocionante y de escribir sobre él”, dice.

“Creo que nos ha hecho pensar en el pasado y en todas las pequeñas historias asociadas al cierre de la frontera. Ha despertado recuerdos que han inspirado poesía durante estos últimos días”, agrega. “Yo todavía estoy en estado de shock; todo resulta bastante surrealista. Es un paso muy positivo y estoy observando atentamente cómo evoluciona todo. Soy una optimista incorregible, pero hay mucha gente que se muestra escéptica”, comenta la escritora.

Ellos y nosotros

Pero las sensaciones predominantes son de optimismo, incluso de euforia. Para Trino Cruz, “se cierra así un capítulo de nuestra historia fronteriza y se abre otro mejor para la gran comunidad que habita esta región”. “Es la primera vez en muchas generaciones que podemos cruzar este espacio libremente: recuperemos la costumbre de fluir, nuestro ir y venir construirá y nos unirá, calará profundamente en nosotros, y nos sorprenderemos pensando y actuando de nuevas maneras. Es necesario quitarle leña al fuego, tener confianza en los que nos rodean, reconocer que el discurso divisivo del ‘ellos y nosotros’ no tiene ningún sentido entre nosotros”, opina.

Los días siguientes a la caída de la verja el poeta se siente, más que nunca, ciudadano del mundo. “Que cada uno viva a su manera, pero la memoria colectiva insiste en que soy africano y europeo, mediterráneo y atlántico, todos a la vez, y que no tengo que elegir. Es así como contemplo las gaviotas y las golondrinas que nos sobrevuelan. Con su vuelo y su griterío danzan y celebran el atardecer de este segundo día, donde nada ha cambiado para ellas…”.

Etiquetas
stats