Teresa Rodríguez diseña una bicefalia para separar los dos proyectos hostiles dentro de Adelante Andalucía: Anticapis vs Unidas Podemos

La líder del grupo parlamentario Adelante Andalucía, Teresa Rodríguez, en la bancada del grupo parlamentario Adelante. Foto de archivo

La división interna que enfrenta a los partidos de la coalición Adelante Andalucía ha roto el corsé del grupo parlamentario, donde cohabitan a codazos 17 diputados: 11 ligados a Anticapitalistas -antigua cúpula de Podemos- y seis de IU. Los primeros, comandados por Teresa Rodríguez, inscribieron la marca Adelante en el registro de partidos políticos del Ministerio de Interior, con visos a poder usarla en futuros procesos electorales. Los segundos han exigido dar de baja esa marca, porque temen que Anticapis la usará en unos comicios contra Unidas Podemos (coalición de la que formaron parte en las últimas generales). "No hay sitio para los dos en esta ciudad", parece sugerir este western político, que reproduce punto por punto todos los errores intrínsecos a la fractura congénita de la izquierda andaluza desde los años 90.

Anticapitalistas da por rotas las negociaciones con IU sobre el futuro de Adelante Andalucía

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Teresa Rodríguez envió el martes a sus antiguos socios de IU y a sus sucesores en Podemos Andalucía una propuesta para seguir conviviendo sin matarse dentro del grupo parlamentario, un croquis aparatoso que evitaría la partición en dos de la bancada de Adelante, tercera en número de diputados del Parlamento: mantendrían la "unidad jurídica" del grupo, aunque en la práctica habría "dos proyectos autónomos" -el de los diputados Anticapis y el de los diputados de IU-, como ya adelantó Público. Y el nombre pasaría a llamarse Adelante Andalucía-Unidas Podemos. Con esta fórmula, Rodríguez ya sitúa a IU -socio cofundador de Adelante- fuera del paraguas de la confluencia que construyeron juntos hace dos años. Los aludidos consideran que esta propuesta es "sonrojante" y que viene a "confirmar que los Anticapis han secuestrado la marca de Adelante".

La propuesta de Rodríguez es aparentemente de organización interna, pero en el fondo plantea una bicefalia en la que sus 11 diputados acaparan más espacio y tiempo parlamentario que los seis de IU. En la práctica esto ya sucede (número de iniciativas, presencia en comisiones, preguntas en la sesión de control al Gobierno y cara a cara con el presidente andaluz...). Pero ahora se quiere ir más allá: al bifurcar los proyectos, dentro de un mismo grupo parlamentario, Rodríguez oficializa la ruptura de Adelante delante mismo de sus oponentes en la Cámara legislativa.

No se trata sólo de organización y nombres, sino de proyecto político, de prioridades. Los Anticapis, liderados por Rodríguez, entraron en Adelante de la mano de la anterior dirección de Podemos Andalucía, liderada por Rodríguez. Una vez dentro, sumaron sus votos a los de otras dos fuerzas minoritarias de la coalición -Primavera Andaluza e Izquierda Andalucista- y juntos viraron el rumbo de la confluencia: se introdujeron dos cláusulas políticas en un reglamento interno que hasta la fecha sólo había abordado temas organizativos y de gestión: el no frontal a coaligarse en gobiernos con el PSOE -rechazo al Ejecutivo de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias- y la idea de concurrir con el partido instrumental Adelante en las municipales, autonómicas, generales y europeas. En ambos casos chocaban con Unidas Podemos y, en consecuencia, con sus socios cofundadores de IU.

Maíllo vs. Rodríguez

Se ensanchó el cisma. El coordinador regional de IU, Toni Valero, lanzó un ultimátum a la gaditana: o retiran la marca de Adelante del registro de partidos políticos, o da por rota la confluencia. Valero empezó a sopesar una posible salida de los suyos al grupo mixto, u otra fórmula que le permitiese crear grupo propio en la Cámara. La guerra fría dio paso a la guerra declarada. En agosto, ambas facciones trataron de limar asperezas en una reunión que saltó por los aires. Los de Rodríguez acusaron a IU de sacar dinero de las cuentas bancarias de Adelante en algunos municipios, para evitar que la reconversión de Podemos en Anticapis no restara financiación a la confluencia. Éstos respondieron retirándoles el control de las cuentas oficiales de Adelante Andalucía en redes sociales, que hasta entonces habían compartido.

Esta semana, el ex líder andaluz de IU, Antonio Maíllo, ha roto su silencio con un artículo en eldiario.es para acusar a Rodríguez de "vampirizar" la marca Adelante, cargar contra el Gobierno de PSOE y Unidas Podemos, haciéndole el juego a la derecha, y conducir la confluencia hacia un horizonte nacionalista que nunca estuvo en el origen del proyecto. "Yo estuve allí", ha recordado el ex dirigente, para sentenciar que "se pretende construir un partido nacionalista al estilo de las CUP catalanas, controlado por Anticapitalistas, cosa respetable pero que no tiene nada que ver con Adelante Andalucía".

La gaditana está de permiso por maternidad desde hace unas semanas, pero ha hecho un receso para responder a Maíllo con mucha contundencia en otro artículo en este periódico, donde afea a su viejo aliado que haya cambiado de postura respecto al pacto con los socialistas. "Vosotros queréis gobernar en Andalucía con el PSOE. ¿Ahora hay que callarse cuando el Ingreso Mínimo Vital es un unicornio? Dios sabe que no me gusta hablarte así Antonio, más ahora que necesito buena leche para mis niñas, pero es que a lo suavón nos llamas secuestradoras y vampiras en tu artículo y yo estoy aquí sin pedir una boca prestá", escribe Rodríguez.

En la propuesta que Anticapis traslada a sus socios, los proponentes reconocen que los acuerdos organizativos alcanzados hasta ahora "no son útiles para solventar la situación actual" por lo que, "en aras de construir una izquierda plural, sana y constructiva" ven imprescindible "un acuerdo organizativo nuevo". "No descartamos una colaboración política a futuro en todos los ámbitos, pero en este momento entendemos que es importante que desarrollemos proyectos autónomos", reza el documento.

Respecto a las subvenciones económicas que recibe el grupo parlamentario, plantean que el reparto se mantenga como hasta ahora, matizando que Anticapitalistas y Podemos Andalucía se deben comprometer a alcanzar un acuerdo "que no afecte al resto de organizaciones". En cuanto a los cargos dentro del grupo IU, que ahora ostenta la portavocía con Inmaculada Nieto al frente, pasaría a tener una portavocía adjunta, "que actuará como portavoz pública de Unidas Podemos en el Parlamento y que tendrá total libertad para la presentación de iniciativas parlamentarias".

Además, Anticapitalistas propone que los diputados del sector de Unidas Podemos tengan al menos un tercio de las intervenciones en cada uno de los Plenos, y los de Adelante un máximo de dos tercios, toda vez que cada reparto "se acordará en la dirección del grupo". Igualmente, en virtud del acuerdo que plantean, en la Diputación Permanente habría un titular de Adelante y otro de Unidas Podemos, mientras la dirección del grupo quedaría con cinco miembros de Adelante y tres de Unidas Podemos. Además, en el grupo y en las reuniones, siempre que fuera posible, se sumará la senadora Pilar González, de Primavera Andaluza.

Si bien no se cambiaría el reparto de portavocías de las comisiones, los de Teresa Rodríguez defienden que la pregunta que plantea el grupo en cada sesión de control al presidente de la Junta tenga una rotación que pase por dos planteadas por el sector de Adelante por una de Unidas Podemos. También dirime que un portavoz de Adelante sería el que interviniera en el debate del Estado de la Comunidad y en la enmienda a la totalidad de los Presupuestos andaluces, mientras las enmiendas parciales recaerían en el portavoz de Hacienda.

A efectos de comunicación, "cada sector del grupo podrá hacer cuantas acciones quiera con la denominación de Adelante o Unidas Podemos", mientras la senadora usaría la denominación Adelante, además de la referente a su grupo parlamentario en la Cámara Alta.

Adelante en los municipios

El documento también resuelve cómo deberían organizarse los grupos municipales y diputaciones donde las fuerzas de la confluencia comparten grupos. Así, plantean un modelo similar al propuesto para el grupo parlamentario. Entre sus particularidades, señala que los grupos municipales donde exista solo una de las partes se llamarán Adelante o Unidas Podemos, mientras también se mantendrán, tanto en ayuntamientos como en las diputaciones, los acuerdos económicos y de recursos vigentes hasta ahora en cada uno de los municipios, salvo que las organizaciones con militantes participando en el espacio acuerden otra cosa, en el plano local; mientras en el provincial se contemplará el reparto entre Anticapitalistas y Podemos Andalucía que se alcance a nivel regional.

En cuanto al reparto de las intervenciones y representación en los espacios institucionales en sendos niveles, se recomienda que se mantenga como hasta ahora, y en todo caso siempre mantenido una proporcionalidad justa entre las partes.

Con todo, las fuerzas proponentes sostienen que es imprescindible que todos los componentes de Adelante mantengan una comunicación constante "tanto para la colaboración política como para la resolución de conflictos". Así, de salir adelante el acuerdo, "las partes podrán desarrollar los proyectos que cada parte considere, tanto de su organización como el de Adelante Andalucía y el de Unidas Podemos de manera independiente".

Para futuras conversaciones se creará un equipo permanente de cinco personas, una por organización, que hará seguimiento del cumplimiento de este acuerdo, tratará los conflictos que deriven de ambas partes en lo relacionado al mismo y coordinará las acciones que se hagan conjuntamente entre Adelante y Unidas Podemos.

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Publicado el
1 de octubre de 2020 - 20:59 h

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