Entrevista Cantaor

José Mercé: "El flamenco es música de raíz y es eterno: nunca estará de moda porque no es moda"

José Mercé.

José Mercé (Cádiz, 1955) nunca comenzó en el mundo de la música porque esta ya venía incrustada en su ADN. Miembro de una saga de cantaores gitanos como Paco de la Luz, Manuel Soto Monje, o Vicente Soto Sordera, ha logrado convertirse en uno de los artistas de flamenco más conocidos del panorama. Ahora, y tras 19 discos y cientos de conciertos, Mercé presentará en Santander la gira 'Entre verea', dentro del ciclo de conciertos Magdalena Deluxe. Allí mostrará el próximo 6 de agosto al gran público el porqué de su éxito y cómo el flamenco se puede cantar entre 'quejíos', pero sin perder la sonrisa.

¿Cree que a veces es necesario renovarse para no aburrirse?

Yo pienso que sí. Hay que arriesgar y hacer cosas nuevas, lo que no puedes es distraerte y quedarte dormido en los laureles…

Y precisamente, en la gira ‘Entre verea’ se ha lanzado a incorporar un piano a la primera parte de los conciertos...

Cuando hay un piano que suene flamenco, me encanta. Todos los músicos, sea un bajo, un piano o un violín, si suena flamenco tiene que estar con nosotros porque nos enriquece.

Se habla mucho del lugar en el que está quedando el flamenco entre tanta música comercial. ¿Es de los que piensa que el flamenco siempre tendrá su espacio?

El flamenco es música de raíz y es eterno: nunca estará de moda porque no es moda, y la música de raíz no tiene moda. Unas veces estaremos más arriba y otras más abajo, pero es eterno y no necesitamos nada. Hay una base tan maravillosa que no se va a perder nunca.

Al igual que todo evoluciona, el flamenco también tiene que hacerlo

También hay dos corrientes dentro del flamenco: la innovadora que trata de adaptar el flamenco a los gustos actuales, y la más conservadora. ¿Usted a cuál pertenece?

Hubo un tiempo donde pertenecí a la más conservadora, por la familia de la que vengo y demás. Pero siempre he sido una persona a la que le ha gustado arriesgar, hacer algo vanguardista, y que me ha gustado que el flamenco sea abierto. Y de hecho sigo haciéndolo, y los llamados flamencos me dieron palos y demás, pero al final yo creo que se convencieron y creo que al igual que todo evoluciona, el flamenco también tiene que hacerlo. Siempre hay que respetar la base y la raíz, pero evolucionar es bueno. Para mí no hay un tipo de flamenco, sino que hay muchos tipos. Lo que también es cierto es que no creo que se le pueda llamar flamenco a todo. Puedes hacer lo que quieras, pero si suenas flamenco y tratas de incorporarlo a tu música, me parece maravilloso.

¿Nota diferencia entre la pasión que hay por el flamenco en el sur y en el norte?

Puedo decir que en el norte se vive más intensamente que aquí abajo en el sur. Y los que van a un concierto de flamenco saben a lo que van, lo disfrutan muchísimo, lo viven con mucha intensidad y me considero uno de los cantaores a los que más les gusta trabajar en el norte porque veo la pasión y la afición que hay, y eso me hace sentirme grande cada vez que voy por allí. No tiene nada que ver no haber crecido tanto con ello como en el sur. De Madrid para arriba hay muchísima afición y muy verdadera. Estoy en el escenario y lo percibo. Al final, yo soy de los que dice que nuestra marca España es el flamenco, es nuestra música.

¿Cree que las medidas restrictivas sobre el sector cultural han sido excesivas?

Han sido excesivas desde el momento en el que aunque las cosas se hayan hecho bien se han seguido haciendo. No conozco conciertos en los que se hayan hecho las cosas mal o haya habido brotes. Todo estaba perfectamente organizado, mejor que nunca. No sé por qué ha habido tanta restricción. Tenemos que tener mucho cuidado, hay que respetar las normas, y eso va en las personas, en su educación y el respeto que tengan…

Al principio agradeces el confinamiento porque siempre estás viajando, pero llega un momento en el que te falta la vida si no estás en un escenario

Teme que con el aumento de brotes, ¿la cultura pueda volver a verse afectada?

Lo he pensado. Todos hemos sido jóvenes y rebeldes, pero creo que ya tenemos bastante información para saber que sí que puedes divertirte pero sin estar 200 juntos sin ton ni son. No sé a qué viene eso, no lo entiendo. Parece mentira que estemos en el siglo XXI y que los chavales jóvenes parece que no se quieren enterar de lo que está pasando. Hay muchas familias que se dedican a lo nuestro, trabajadores que están detrás de nosotros en el escenario y que no han tenido ERTE ni nada. Lo han pasado muy mal y son muchas familias, no solo somos los que salimos al escenario. Y pienso en lo que supondría volver a cerrar la cultura, y es que no sería un problema, sería un problemón para muchas familias.

¿Cómo vivió el confinamiento?

He tenido la gran suerte de tener a toda mi familia en casa, y los primeros meses he disfrutado mucho de mis nietos, he aprendido mucho con ellos. Al principio lo agradeces porque siempre estás viajando, pero llega un momento en el que te falta la vida si no estás en un escenario. Te ahogas, necesitas salir a la carretera, subirte a un escenario…

¿Se ve en el escenario toda la vida?

Nunca pienso en la jubilación, y voy a estar en el escenario hasta que mi público quiera. Es más, soy ahora más feliz en el escenario que cuando era joven. Disfruto muchísimo más, tengo muchas ganas de hacer cosas… Pero sí que es cierto que después de tantos años encima de un escenario, antes de subirme sigo teniendo eso que te entra por las tripas... Y espero que no se me quite nunca.

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18 de julio de 2021 - 09:30 h

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