Josep Borrell: "El mundo hacia el que vamos por la COVID-19 será más desigual, más peligroso y muy bipolar"

El jefe de la diplomacia europea Josep Borrell

Una Europa mucho más unida y con pensamiento internacional frente a los retos futuros es la principal necesidad a la que apunta el Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, tal y como ha afirmado este lunes en la rueda de prensa inaugural de la novena edición del seminario 'Quo vadis Europa? IX. Hacia una Unión Europea geopolítica', que analiza los retos, poderes y capacidades de la UE, en la UIMP de Santander.

Un curso que contará a lo largo de la semana con la participación de Michelle Bachelet, Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, y de Carme Artigas, secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial; Cristina Narbona, vicepresidenta primera del Senado o Enrico Letta, expresidente del Consejo de Ministros de Italia.

"Debemos iniciar un camino hacia una Europa geopolítica", ha reiterado Borrell, lo que quiere decir que "Europa tiene un papel fundamental en el mundo, que no es solo un elemento de servicio a la paz de los europeos, sino una torre en el escenario mundial", ha señalado.

Además, en relación a la pandemia de la COVID-19, ha indicado que "el virus que no cesa ha cambiado todos los parámetros". "Ahora el mundo hacia el que vamos será más desigual entre países y en el interior de los países; mucho más asiático, con el desplazamiento del poder económico hacia el pacífico; más digital, porque hemos descubierto la utilidad de los instrumentos tecnológicos; más peligroso, al exacerbarse los conflictos y la rivalidad entre EEUU y China; y muy bipolar, una bipolaridad imperfecta, porque hay muchos polos, y Europa debería conformarse como uno de los más potentes", ha sentenciado el alto representante de la UE.

¿Dónde se sitúa Europa en esta nueva bipolaridad? Borrell ha querido dejar claro que "no tenemos ningún interés en despertar una nueva guerra fría entre Estados Unidos y China, pero siempre estaremos más cercanos a Washington que a Pekín, ya que compartimos las mismas economías de mercado, pero eso no quiere decir que nuestros intereses coincidan siempre". Por ello, ha querido dejar claro que "Europa no tiene por qué posicionarse al lado de alguno de los actores políticos, sino ser fuerte por sí misma".

"Los europeos han tomado conciencia de que cada vez hay más problemas que no tienen una solución nacional, y la pandemia es uno de ellos", ha explicado Borrell, que ha querido destacar la necesidad de todos los países en remar juntos en la misma dirección. "Hemos acudido juntos a comprar vacunas, porque si cada uno de los países hubiera querido actuar individualmente, hubiera habido muchísima competencia, tratando cada uno de salvar su piel", ha considerado, y ha apuntado a que "actuar conjuntamente tiene un premio, y frente a las amenazas que pesan sobre la UE, hay muchos países que si estuvieran solos no tendrían a donde agarrarse". En ese sentido ha asegurado que "probablemente la Unión Europea no se concibió para hacer frente a crisis sanitarias, pero ahora, dotar de competencias sanitarias a la unión será necesario para afrontar los retos del futuro", ha concluido el ex ministro de Asuntos Exteriores.

Junto a Borrell ha estado Enrico Letta, líder del Partido Democrático de Italia y ponente en su misma conferencia en la UIMP, que se ha mostrado de acuerdo con el exministro en que "el futuro de Europa debe ser único y más fuerte, porque después de la crisis de la COVID-19, Asia y América van a ser unas potencias y a la vez rivales importantes para nosotros". "La fractura entre países de la unión es un tema importante, y es necesario superar el problema del derecho de veto y el voto a la unanimidad, todo para estar más unidos en materia económica, y con ello, en asuntos extranjeros", ha indicando Letta. Y es que el italiano se refiere a algo que Bruselas hace tiempo que viene peleando. El Ejecutivo comunitario se marcó ya en 2019 como uno de sus objetivos avanzar en la toma de decisiones por mayoría progresivamente, para abandonar las unanimidades que a menudo se traducen en vetos, bloqueos e inoperancia.

Por otro lado, ha señalado como otro punto importante "el hecho de tener una "Europa social", un gran logro, porque no son solamente palabras, significa cosas de verdad: el plan sobre el desempleo, la solidaridad, el acto sobre la infancia, y una larga lista de misiones para el futuro de la unión". "Es un gran resultado de este año también que el apoyo a la UE en el eurobarómetro esté subiendo", ha añadido el expresidente del consejo de ministros.

Finalmente, ha querido recordar la importancia "del papel de Italia y España, porque juntas tienen más del 40% de los recursos para las futuras generaciones, que deben utilizarse para convencer a los líderes europeos y que se destinen a problemas como los de la Europa social".

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