UTAC dice que en Cantabria hay más de 6.000 “autónomos pobres” y pide medios para una “salida ordenada del autoempleo”
La Unión de Trabajadores Autónomos de Cantabria (UTAC) ha denunciado el crecimiento del colectivo de “autónomos pobres”, y ha señalado que en la comunidad existen más de 6.000 trabajadores autónomos que “malviven” con rendimientos netos de su actividad por debajo de 900 euros mensuales.
La organización ha criticado que las políticas de fomento del autoempleo “aplicadas de manera indiscriminada”, como la tarifa plana, ayudas al inicio de actividad e incentivos públicos, entre otras, “han generado unas expectativas infundadas y han empujado al RETA (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos) a personas sin un proyecto definido, sin estructura ni competencias necesarias para generar un negocio viable”, por lo que pide medidas para rebatirlo.
UTAC-UPTA ha subrayado que más del 60% de los autónomos acogidos a tarifa plana declaran rendimientos de trabajo inferiores a los 700 euros mensuales, lo que demuestra que esas iniciativas “no generan actividades económicas sostenibles, sino que empujan a la precariedad a personas que nunca debieron asumir ese riesgo”.
En este sentido, ha lamentado que aunque los salarios “no son elevados, los sueldos mínimos del empleo por cuenta ajena son, de media, al menos 500 euros superiores a los rendimientos que declaran cientos de miles de autónomos”.
Por ello, UTAC-UPTA pide mecanismos de apoyo para la “salida ordenada del autoempleo”, como que el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) impulse un sistema que, mediante programas específicos de orientación laboral individualizada, recualificación profesional y acreditación de competencias, permita a estos trabajadores transitar hacia empleos asalariados “acordes con su experiencia y capacidades”.
La organización sostiene que “impulsar estas medidas no es una renuncia al apoyo al trabajo autónomo, sino un ejercicio de responsabilidad”.
El presidente de UPTA, Eduardo Abad, ha insistido en que “los datos demuestran que estamos bonificando pobreza en lugar de ayudar a consolidar actividades viables. La tarifa plana y otras políticas de impulso indiscriminado al autoempleo se están utilizando, en la práctica, como una vía para maquillar las cifras de desempleo”.
“Se empuja a miles de personas a darse de alta en el RETA sin garantías de viabilidad y, en lugar de crear empleo real y sostenible. Se está condenando a estas personas al fracaso personas a contraer deudas y a iniciar actividades que no les reportan ni el mínimo imprescindible para vivir. Esta realidad supone un fracaso estrepitoso de la política de fomento del autoempleo de la última década”, ha sentenciado.
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