La Generalitat desoye al Parlament y no suspenderá de empleo y sueldo a los mossos implicados en la agresión racista de Manresa

El conseller de Interior Miquel Buch

El Parlament, con la abstención de Junts per Catalunya (JxCat) y los votos a favor de ERC, ha instado este viernes a la conselleria de Interior a suspender de empleo y sueldo a los seis agentes de los Mossos d'Esquadra implicados en una agresión racista en Manresa. La respuesta del departamento que comanda Miquel Buch no se ha hecho esperar y ha sido ignorar el mandato parlamentario: la conselleria no suspenderá a los agentes investigados por lesiones y un delito la integridad moral por un juez de Manresa.

Tras estallar el caso de racismo en el cuerpo, la conselleria se limitó a trasladar de destino y a labores de oficina a los seis agentes de las ARRO –unidades que prestan apoyo en orden publico– implicados. Los agentes, tal y como adelantó eldiario.es, han pedido el archivo del caso y que la víctima no pueda identificarles en una rueda de reconocimiento, una solicitud pendiente de respuesta por parte del juez.

El cambio de destino, que no contempló ninguna suspensión de empleo ni de sueldo, llegó más un año después de los hechos y solo después que SOS Racismo desvelara la agresión racista. El reglamento disciplinario de los Mossos permite a la conselleria actuar y suspender a los agentes antes del juicio, si bien Buch abogó por esperar al resultado judicial del caso.

La propuesta de la CUP para actuar con todo el peso del reglamento de régimen disciplinario de los Mossos ha contado con el apoyo de los republicanos y 'comuns', mientras que JxCat y PSC se han abstenido y Ciudadanos y PP han votado en contra.

Consultado por eldiario.es, un portavoz de la conselleria de Interior ha indicado que no se suspenderá de empleo y sueldo a los agentes y que se mantendrá de momento el cambio de destino "para evitar que sigan trabajando juntos". El mismo portavoz ha recordado que el reglamento disciplinario que prevé la suspensión también indica que las medidas cautelares deben ser "proporcionales y justas".

En este sentido, el portavoz de Interior ha aducido que solo dos agentes habrían propinado insultos racistas y que los otros cuatro no –aunque tampoco los impidieron–, por lo que, a criterio de la conselleria, "no se puede poner una medida de máximos a todos los agentes por razones políticas o de imagen pública".

"A quien se debe sancionar con el máximo rigor es a los dos culpables", ha agregado el portavoz, que ha considerado que dejar momentáneamente sin empleo y sueldo a los seis mossos implicados sería "una medida irreversible". Cabe recordar no obstante que la suspensión reclamada por el Parlament se trataría de una medida cautelar hasta que no se resolviera el expediente disciplinario abierto a los seis agentes.

Además de justificar de esta manera su negativa a suspender a los agentes, el portavoz de Interior consultado ha expresado su malestar por la proposición aprobada por el Parlament. A su juicio, "es más que discutible" que el Parlament pueda pronunciarse sobre medidas de régimen laboral de un funcionario que ya están reguladas "tanto por lo que respecta al sistema de acusación como de garantía de sus derechos de defensa".

"Negro de mierda, hijo de puta, racista no, lo siguiente, eres un mono", le dijeron los mosso al joven. Otro de los agentes le pidió que lo mirara y le espetó: "¿Has visto alguna vez el demonio tan cerca? Soy lo más cerca que vas a ver el demonio". Otro le amenazó con "hundirle la cara" si le "vuelve a tocar" y otro uniformado apostilló que no era racista sino "ordenado". Ninguno de los seis agentes intervinientes reprochó en ningún momento los insultos racistas de sus compañeros.

Por otro lado, el pleno también ha aprobado la propuesta de la CUP para crear una comisión de investigación sobre las intervenciones y el modelo de orden público de los Mossos d'Esquadra. JxCat y ERC se han sumado a los anticapitalistas, que pedían la comisión tras constatar el "fracaso" de la auditoría interna de los Mossos por las actuaciones policiales para contener los altercados tras la sentencia del procés, que se ha saldado con un solo agente suspendido de los 50 investigados.

Por contra, los dos grupos del Govern han evitado apoyar la propuesta de la CUP para retirar a la Generalitat de la acusación particular de las causas judiciales en la que hay independentistas encausados por las protestas contra la sentencia del procés. La CUP solo ha recibido el apoyo de los 'comuns' y la propuesta ha sido rechazada.

[En una primera versión de esta información se indicaba de forma imprecisa que ERC había rechazado la propuesta de la CUP de instar a la Generalitat a retirarse como acusación particular de las causas sobre las protestas contra la sentencia del procés. En realidad el grupo parlamentario de ERC se ha abstenido.]

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Publicado el
3 de julio de 2020 - 11:55 h

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