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El curso escolar empieza con la comunidad educativa al rojo vivo contra el Gobierno de Mazón por los recortes y los ataques al valenciano

Las familias esperan la apertura del colegio Ausias March de Paiporta en el inicio del curso.

Toni Cuquerella

València —

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El inicio del curso 2025-2026 ha llegado marcado por la polémica. Entidades educativas, sindicatos, partidos de la oposición y asociaciones de familias han cargado contra el Consell de Carlos Mazón y el conseller de Educación, José Antonio Rovira, por la gestión de las consecuencias de la dana, los recortes en recursos y la implantación de la nueva Ley de libertad educativa, que consideran un ataque frontal al valenciano.

Desde Escola Valenciana y la Confederació Gonzalo Anaya denuncian que la Conselleria ha incumplido los plazos y ha dejado centros gravemente afectados por la dana sin soluciones reales. “No han dado prioridad en ningún momento a la recuperación del sistema educativo. Deberían haber hecho todos los esfuerzos para que los barracones se hubieran terminado hace meses, y no lo hicieron por tener otras prioridades, ninguna de ellas en la educación”, ha lamentado Rubén Pacheco, presidente de FAMPA-València.

Estas entidades aseguran que, a pesar de los anuncios oficiales, todavía hay escuelas como Ausiàs March y el Lluís Vives de Massanassa que continúan en precario. Reclaman que el conseller “ha engañado” prometiendo una normalidad que no ha llegado y denuncian la carencia de respeto hacia docentes y familias.

Además, Escola Valenciana critica la nueva Ley de libertad educativa y la consulta lingüística, que ha dejado a muchas familias sin poder escolarizar a sus hijos en valenciano. Consideran que se vulneran derechos y que se trata de una ofensiva política contra la lengua propia: “Esta medida vacía de contenido el valenciano como lengua vehicular y lo convierte en opcional, creando desigualdades y despreciando la normalización lingüística”.

Famílies pel Valencià, por su parte, califica este inicio de curso de “curso del caos organizativo y de la persecución del valenciano”. Han comenzado la campaña ‘Creixem en valencià’ para movilizar a familias y continuar defendiendo la lengua en las escuelas.

Crítica de la oposición: caos, recortes y desprecio

El PSPV-PSOE asegura que el curso empieza “marcado por el caos y los recortes” del gobierno de Mazón y Vox. El portavoz socialista de Educación en las Cortes, José Luis Lorenz, denuncia la reducción de presupuesto, el recorte de ciclos semipresenciales de FP y la precarización del profesorado experto: “Esto significa menos posibilidades de hacer desdoblamientos y menos profesorado de apoyo en las aulas”.

Lorenz critica también la nueva ley educativa, que, a su parecer, busca “arrinconar el valenciano a través de una falsa libertad que genera segregación y no garantiza las competencias lingüísticas ni la enseñanza en nuestra lengua propia”.

Desde Compromís, el síndic Joan Baldoví ha sido contundente en la visita a Massanassa: “Es una vergüenza que el conseller esté a 100 km de aquí y no en estas escuelas de unos niños que 10 meses después no podrán entrar en clase. Y es una vergüenza que Mazón no esté hoy dando explicaciones”. Además, ha denunciado que este municipio cuenta este año con siete maestros menos que el año pasado.

“La vida continúa”

El conseller de Educación, José Antonio Rovira, ha defendido que el acto oficial de inicio de curso se hiciera en Castellón, recordando que se trata de una cita rotatoria entre las tres provincias y que este año tocaba allí. Ante las críticas por no acudir a las zonas afectadas por la dana, ha justificado: “La zona dana afectó a una parte de la comunidad, pero la Comunidad Valenciana es mucho mayor y la vida continúa”.

Rovira ha explicado que más de 3.000 alumnos tendrán que estudiar en aulas prefabricadas a consecuencia de los daños de las inundaciones, pero ha matizado que el retraso en el inicio de las clases afectará solo a unos 1.000 estudiantes y durante dos o tres días. Ha subrayado que la Conselleria actuó con rapidez, reubicando al alumnado y habilitando transporte y comedores: “Un colegio no se construye en seis meses ni en un año. El objetivo ha sido que los estudiantes puedan volver a sus municipios cuanto antes mejor”.

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