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Un jefe de Emergencias relató ante la jueza de la dana las órdenes de Pradas: “Hasta que yo no diga 'hágase', no se hace”

El testigo Juan Ramón Cuevas (a la derecha), tras su declaración del pasado 19 de febrero.

Lucas Marco

València —
10 de marzo de 2026 22:14 h

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“Hasta que yo no diga hágase, no se hace”. Eso dijo la entonces consellera Salomé Pradas sobre el Es-Alert del 29 de octubre de 2024, según declaró ante la jueza de la dana el jefe de la Unidad de Análisis del Riesgo del Centro de Emergencias, Juan Ramón Cuevas Camps, según consta en el acta de su declaración del pasado 19 de febrero, a la que ha tenido acceso elDiario.es. El testigo reiteró que fue Pradas quien le dio el texto del Es-Alert decidido en el seno de la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi), sobre las 19.50 (el mensaje automático a los móviles se envió a las 20.11, cuando ya había fallecidos). “La consellera entraba, salía y nos daba la orden de que en tanto ella no estuviera presente y nos diera el vistiplau [visto bueno] para su envío nos quedáramos parados”, manifestó Cuevas. También aludió a ciertos cambios del texto del Es-Alert en su traducción al valenciano: “Una vez que está escrito, lo repasan mil veces, quita una coma, este acento... cosas lingüísticas. Que dicen 'mi valenciano es distinto al tuyo, escríbelo así'. No es una modificación del significado sino cuestión gramatical”.

La primera orden sobre el Es-Alert se la dio su superior, el subdirector general de Emergencias, Jorge Suárez, “entre las 18.00 y las 18.15 más o menos”, por la posible declaración del escenario 3 del Plan de Emergencias de la presa de Forata (que supone riesgo de rotura o avería grave de la infraestructura hidráulica). “Es un escenario que da miedo”, apostilló el testigo.

Más tarde, tras la primera desconexión en la reunión del Cecopi, “se descartó enviarlo a [la zona de] Forata” y se tomó la decisión de remitirlo a toda la provincia de Valencia. En el Cecopi y en el Centro de Emergencias, según el testigo, a partir de las 18.30 fueron conscientes de que la situación en la cabecera del barranco del Poyo se había desmadrado: “Aquello se disparó”, afirmó en referencia a la localidad de Chiva.

En esa fase de la emergencia, los técnicos se quedaron en una suerte de pausa: “Yo creo que estuvimos haciendo pruebas, poniendo texto y borrando, pero no hacíamos nada porque teníamos que esperar que nos dieran la propuesta desde el Cecopi”

Sobre las 19.50, el mensaje ya estaba “hecho”. Mientras la consellera aún “entraba” y “salía” de la sala, los técnicos permanecían “parados”. “Estábamos ahí de brazos cruzados, no lo sé. Esperando a que la consellera nos dijera 'envíese'. El resto se lo tiene que preguntar a Salomé Pradas. Lo siento, no puedo decirle nada más”, le dijo el funcionario al abogado de una de las acusaciones, Vicente Simó.

La letrada Virginia Masiá le planteó una pregunta certera: “Desde las 17.00 que se reúne el Cecopi hasta las 20.11 que se envía el Es-Alert, ¿se tomó alguna medida, además del envío del mensaje, para proteger a la ciudadanía?”. El testigo respondió: “No”.

Cuevas asomó “un poco el morro” a la reunión del Cecopi “por cotillear”. “Lo único” que escuchó del Cecopi fue la exclamación del presidente de la Diputación de Valencia, Vicente Mompó, pidiendo que se mandara el “puto mensaje” de una vez.

Cuando por fin recibieron la orden de validar el mensaje, Cuevas recordaba que detrás de él había un “coro” de participantes en el Cecopi. Identificaba a Pradas y a Mompó, porque le decían sobre el texto: “Quita esto de aquí”.

La consellera “visó y controló” el texto del Es-Alert

Sin embargo, Paloma Crespo, una de las letradas que ejerce la defensa de Salomé Pradas, le planteó al testigo la posibilidad de que esa escena en la que la consellera y Mompó estaban situados detrás de él, correspondiera al segundo Es-Alert, que se envió casi una hora más tarde (en las imágenes que constan en el sumario se ve a Cuevas sentado al lado de otro técnico y, detrás de ellos, a Suárez, Pradas, Mompó, Carlos Mazón y el director general de Emergencias, Alberto Martín Moratilla).

—Me estás liando, no lo sé, vamos a ver, lo que sí que te puedo decir es que la señora Salomé Pradas estaba presente con la redacción porque (...) la memoria es muy volátil, pero hay determinados sucesos que se te quedan grabados por estúpidos que sean, pero yo estaba escribiéndolo en valenciano y la señora Salomé Pradas, cuando yo escribí 'de tot tipus', ella me dijo que no pusiera 'tipus', que pusiera 'tipo', que 'tipus' es muy catalán, y yo que tengo el superior de valenciano, pues me quedé un poquito diciendo, ¿será posible? Entonces, vamos a ver, ella estaba allí, y visó y controló la escritura y la redacción.

Juan Ramón Cuevas (abajo a la derecha) el 29 de octubre de 2024 en el Centro de Emergencias.

El testigo, en todo caso, reiteró varias veces que el texto del Es-Alert provenía de la sala donde se reunía el Cecopi. “Lo que es la definición del mensaje vino del Cecopi y, obviamente, por principio de jerarquía, si la consellera me ordena una cosa, yo soy un funcionario y tengo que acatar la orden”, afirmó. Al letrado Manolo Mata, que ejerce la acusación popular de Acció Cultural del País Valencià, le dijo: “Tú puedes definir el mensaje, pero creo que usted sabe que el político al final es que el que tiene la última decisión y si considera que hay que modificar algo, lo modifica, por mucho que tú le plantees un mensaje tipo”.

“Joder, lo importante es decirle a la persona si sube al primer piso”

El texto del Es-Alert, según el jefe de la Unidad de Análisis del Riesgo, tenía un carácter meramente “informativo” o “preventivo”, pero “no hablaba de un peligro concreto, ni de ninguna acción ejecutiva concreta por parte de la población”. “Porque hay veces que empiezas 'procura, permanece atento a las informaciones de canal no sé qué, en redes sociales, en Twitter', dices, joder lo importante es decirle a la persona si sube hasta el primer piso”, explicó el testigo.

Se trata de un veterano funcionario de Emergencias que ya vivió tragedias como la pantanada de Tous. El testigo describió lo que sintió cuando le comunicaron que la presa de Forata podía entrar en un escenario de colapso: “El cuerpo se me vino abajo, porque pensaba que estaba viviendo una especie de película. No daba crédito. ¿Cómo es posible que a una comarca en 40 años se le rompan dos embalses?”.

Juan Ramón Cuevas aseguró que en Emergencias fueron “conscientes” de la magnitud de la catástrofe a partir del día siguiente: “Ni en la peor de mis pesadillas podía pensar que una inundación así se podía producir. Daba impresión. Hubo gente que dijo 'eso debe estar hecho con IA, porque no es posible que haya pasado'. Veías municipios como Paiporta o Picanya, tres pisos de coches, a la gente le costaba creer eso”.

“Llevo mucho tiempo sin dormir”

El funcionario dejó constancia durante su testifical del dolor que había causado en Emergencias la gestión de la dana del 29 de octubre y los 230 fallecidos. “Llevo mucho tiempo sin dormir pensando en que podríamos haber hecho nuestro trabajo mejor si hubiéramos tenido más medios, más recursos. Son muchas noches que llevo sin dormir durante el último. (...) Le aseguro que ahí estamos todos muy dolidos. Y ojalá no se repita eso”.

Sobre la declaración del técnico Blay Soler, quien sostuvo en su testifical del pasado 20 de enero que en Emergencias sí que se conocía la decisión del Consorcio de Bomberos de retirar a los forestales que vigilaban el caudal del barranco del Poyo, Juan Ramón Cuevas fue contundente: “Me siento especialmente ofendido por esa declaración porque atenta a mi profesionalidad y a mi honor”.

El testigo ejercía el día de autos de jefe de la Unidad de Análisis del Riesgo en comisión de servicio y, al no sacarse a concurso la plaza, cesó en el cargo. Ante la enorme carga de trabajo que supuso la dana, Cuevas se incorporó de apoyo al técnico de la Sala de Mando y Control, situada a tiro de piedra de la reunión del Cecopi.

La letrada Míriam Salmerón, que ejerce la representación jurídica de la Associació Víctimes de la dana 29 Octubre 2024, le preguntó: “¿Quién fue la persona encargada de hacer el análisis de todos esos aviso que llegaban?”. Y el testigo respondió: “Yo podría haber sido esa persona, pero en ese momento la unidad de análisis y seguimiento de la emergencia era yo solo”. Su “atención”, dijo, estaba en esos momentos centrada en el Es-Alert.

“Muy justitos de personal” en Emergencias

El funcionario resumió la situación de su unidad: “Los analistas éramos los que éramos, es decir, era yo”. “Me hubiera gustado que mi trabajo hubiera sido más eficaz, pero demasiados frentes hace que se pierda la perspectiva. La evolución por la mañana creo que fue perfecta, muy bien definida, pero por la tarde se nos escapó porque estaba yo en otros menesteres. No tengo ni teníamos en ese momento la información ni las herramientas necesarias para tener una buena fotografía de la situación”.

Juan Ramón Cuevas dejó una advertencia final en su declaración: “Lamentablemente, fenómenos como estos se van a seguir repitiendo. Y espero que la gente sea consciente de que las emergencias son importantes. Necesitamos manos y personal. Estamos muy justitos, muy justitos de personal”.

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