AVA cifra en 340 millones las pérdidas del campo valenciano en 2025: las claves de un año negro para la agricultura
La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) ha presentado un balance devastador del ejercicio 2025, un año que el sector ya califica de “negro”. Según los datos ofrecidos por la organización, las pérdidas totales para los agricultores y ganaderos de la Comunitat Valenciana ascendieron a 340 millones de euros, un descalabro económico provocado por una tormenta perfecta de factores climáticos, políticos y sanitarios.
Uno de los factores más determinantes ha sido la herencia de la catástrofe de 2024. A pesar de que los episodios climáticos de 2025 se limitaron principalmente a pedriscos y lluvias persistentes en diciembre, el impacto económico se elevó a 150 millones de euros debido, en gran parte, a la lenta reconstrucción de las infraestructuras. A fecha de hoy, más del 30% de las parcelas y empresas agrícolas dañadas por la DANA siguen sin recuperar su estado previo, lo que ha llevado a AVA-ASAJA a exigir una gestión mucho más ágil de las ayudas y obras hidráulicas urgentes.
A esta situación se suma una crisis de rentabilidad que restó otros 40 millones a los productores. La brecha entre costes y precios se ha ensanchado peligrosamente: mientras los gastos en fertilizantes y maquinaria subieron un 7%, los precios percibidos por el agricultor cayeron un 1%. Sectores clave como los cítricos, el arroz, el olivar y el viñedo se han visto especialmente castigados por esta falta de equilibrio que pone en jaque la viabilidad de las explotaciones.
Plagas, fauna y sanidad animal en niveles críticos
El balance de 2025 también destaca por el impacto de las amenazas biológicas. Las plagas y enfermedades agrícolas causaron pérdidas de 60 millones de euros, con el arroz como uno de los cultivos más perjudicados tras sufrir el mayor brote de la historia de piricularia, que desplomó variedades tradicionales como el arroz Bomba. En el ámbito ganadero, la situación no ha sido mejor, con una bioseguridad redoblada ante brotes de gripe aviar y lengua azul, y la caída del precio del porcino tras detectarse jabalíes con peste porcina africana en Cataluña.
Por otro lado, la superpoblación de fauna salvaje ha batido récords de daños, restando otros 60 millones al sector, un incremento de 10 millones respecto al año anterior que evidencia el fracaso en el control de estas poblaciones. Si a esto sumamos los 30 millones anuales que se pierden por robos en el campo, el escenario para el productor valenciano es de una inseguridad constante.
Estrasburgo y València: próximas paradas del conflicto
Ante lo que consideran una “asfixia” derivada de las políticas de la Comisión Europea —como el recorte propuesto del 22% en las ayudas de la PAC o la competencia desleal de las importaciones de terceros países—, el campo valenciano volverá a las calles. El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, ha confirmado que una delegación valenciana se manifestará en Estrasburgo el próximo 20 de enero, mientras que el 29 de enero tendrá lugar una gran movilización en la ciudad de València. Estas protestas buscan reclamar reciprocidad comercial y políticas que garanticen, finalmente, una rentabilidad digna para el sector primario de cara a 2026.
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