Elche conectará todas sus arterias con 29 kilómetros de carril bici

El alcalde de Elche y la concejala de Movilidad en la inauguración del carril de la avenida de Ramón Pastor.

Elche presenta unas condiciones casi perfectas para la bicicleta. Sin pendientes pronunciadas y con un clima óptimo buena parte del año, se puede completar la ciudad a dos ruedas en menos de media hora. Pero esto no bastaba para que este medio de transporte no contaminante despegara. Hacía falta una apuesta decidida en la mejora de las infraestructuras que invitara al ciclista a transitar por vías seguras, algo que, por ejemplo, no ocurre en la comarca de la Marina Baixa donde abundan carriles bici pintados, pero sin barreras arquitectónicas que los separen de los coches, denuncian colectivos locales.  

El Ayuntamiento de Elche (PSPV-PSOE y Compromís), que inauguró la semana pasada un nuevo carril segregado del tráfico en la avenida de Ramón Pastor, añade toda una serie de nuevos tramos previstos durante el mandato, una actuación que recuerda a la actuación decidida en favor de la bicicleta que ha venido acometiendo Valencia.  

En total, la localidad alicantina suma 29,1 kilómetros de carril bici en el tramo urbano, sin contar las pedanías. El equipo de gobierno cuenta con un presupuesto de un millón de euros de los fondos europeos EDUSI a los que hay que sumar 200.000 euros del presupuesto municipal. La idea, explica la concejala de Movilidad Urbana, Esther Díez, es conectar todas las arterias de la ciudad para acercar a Elche a la designación de Capital Verde Europea en 2030, cuya candidatura presentó hace dos años inspirada en Vitoria y que ahora compite, entre otras, con Huelva. "Esta ampliación supone una herramienta clave con los criterios sostenibles que marca la estrategia europea para hacer de Elche una ciudad verde, sostenible y amable", dice la edil.

Pero estos criterios no los comparte toda la sociedad ilicitana. La oposición en bloque (PP, Ciudadanos y Vox) se ha mostrado muy crítica con el gobierno local porque consideran que los nuevos carriles son "una imposición ideológica" y han centrado sus ataques en la actuación de la avenida de Juan Carlos I, donde uno de los carriles para el tránsito de coches ha pasado a ser de doble sentido para las bicicletas. "Gracias a este cambio y a la peatonalización de la Corredora [la principal arteria del casco histórico], la densidad del tráfico ha descendido un 50% según los datos", defiende Díez tras recordar que la calle de Juan Carlos I colinda con dos huertos del palmeral histórico, declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO.

"Estamos hablando de mayor calidad de vida y del aire para vecinos y para el alumnado del colegio", en alusión al centro concertado Jesuitinas, cuyos padres también se han quejado del cambio por el tráfico que genera a la hora de dejar y recoger a sus hijos con sus vehículos. Frente al rechazo a este carril bici y otros como el de la calle de José María Buck, en la que el coche pierde protagonismo frente al transporte sostenible, hasta 23 colectivos (asociaciones de vecinos, ecologistas, sindicatos o clubes deportivos) se han unido para mostrar su apoyo al gobierno progresista y le han pedido que continúe en esa línea.

Bicicletas públicas

La apuesta de Elche por los carriles bici segregados como medio alternativo viene acompañada de la inversión en el sistema público de alquiler de bicicletas 'Bicielx', un servicio municipal que ha ido creciendo gracias a la creación de estaciones, hasta 10 en el anterior mandato -45 en total- sobre todo en la zona este de la ciudad, que han permitido 171.000 préstamos en 2020 entre sus 2.051 usuarios. 

Esta buena acogida contrasta con otros municipios vecinos como Alicante o El Campello, donde sus servicios de bicicleta pública han acabado desapareciendo, una tendencia que se ha repetido en numerosas localidades de España y que ha servido a ciudades como Elche para nutrirse de su material y comprarles, por ejemplo, sus bicicletas.

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Publicado el
10 de enero de 2021 - 23:05 h

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