La policía pone el foco en la radicalización ultra de la grada joven del València CF: podría haber más detenidos por violencia
LEER ESTE TEXTO EN CATALÁN
La grada de animación del València CF, liderada por la Curva Nord, está experimentando un proceso de radicalización. Algunos de sus integrantes han protagonizado en los últimos meses varios enfrentamientos con la Policía Nacional. El último tuvo lugar durante el partido de Liga contra el FC Barcelona, cuando un grupo de aficionados lanzó objetos contra los antidisturbios desde la Plaça de l'Afició y la avenida de Suecia.
Estos incidentes se saldaron la semana pasada con la detención de un hombre de 36 años, acusado de graves desórdenes públicos y atentado contra la autoridad, aunque la investigación continúa abierta y no se descartan nuevos arrestos. Además, en los últimos encuentros se ha podido observar cómo, dentro de la grada joven, se han desplegado banderas con la cruz de Borgoña, una enseña resignificada por sectores de la extrema derecha en los últimos años y habitual en manifestaciones ultras y actos de Vox.
La Curva Nord alcanzó un acuerdo con el València CF para liderar la animación en la grada joven, ubicada en la parte baja del fondo sur de Mestalla, con precios especiales para sus integrantes. A cambio, el grupo se comprometía a evitar manifestaciones políticas en la grada, un compromiso que se ha puesto en cuestión tras la aparición de banderas con la cruz de Borgoña.
En el partido contra el Rayo Vallecano, el pasado 14 de mayo, algunos integrantes de la grada de animación protagonizaron un enfrentamiento con la Policía Nacional, que cargó dentro y fuera del estadio. La Curva Nord emitió posteriormente un comunicado en el que acusaba a los antidisturbios de haberse excedido. El episodio derivó además en una protesta de la grada, que dejó de animar en varios momentos de los encuentros posteriores.
En el partido contra el Barcelona, el último de Liga, la tensión volvió a estallar. Decenas de miembros de la grada de animación —algunos identificados con camisetas con la imagen de la Mare de Déu de València en la espalda—, junto a otros aficionados presentes en la zona, lanzaron objetos contra agentes de la Policía Nacional.
Los altercados estuvieron precedidos por una manifestación convocada por la asociación Libertad VCF. La marcha, que finalizó sobre las 19.00 horas en la avenida de Suecia, transcurrió con normalidad hasta que, alrededor de las 19.30 horas, comenzaron los primeros incidentes con el lanzamiento de bengalas tras el paso del autobús del València CF.
Según explicó la Policía Nacional en un comunicado, los agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) que integraban el dispositivo comenzaron entonces a recibir agresiones por parte de “un grupo numeroso de jóvenes aficionados al València CF”, situados en torno a la Plaça de l'Afició, mediante el lanzamiento de objetos como botellas de cristal y latas o botes de cerveza. Ante esta situación, los agentes establecieron una línea de seguridad para impedir que los aficionados más violentos se mezclaran con el resto de asistentes que trataban de acceder al estadio.
“Este grupo de aficionados incrementó su violencia y acometió contra los agentes lanzándoles mobiliario urbano, como sillas y papeleras de las terrazas de los bares”, señalaba el comunicado policial, que añade que los agentes tuvieron que reforzar el cordón de seguridad y adoptar medidas de contención y dispersión para restablecer el orden público.
La Policía asegura además que uno de los agentes resultó herido tras recibir el impacto de una botella de cristal. “Se vio amenazada no solo la integridad física de los policías que participaban en el dispositivo, sino que además se ocasionó una grave alteración del orden público que puso en peligro a personas y bienes, desembocando en carreras, empujones y caídas entre los aficionados presentes”, añadía el comunicado.
A raíz de las pesquisas, la Policía ha identificado plenamente a un hombre que, además de proferir insultos y lanzar activamente objetos y sillas, presuntamente alentaba a los más jóvenes a enfrentarse a los agentes, contribuyendo a aumentar la tensión y la violencia. Según fuentes policiales, el detenido ya había sido sancionado anteriormente por infracciones contempladas en la Ley 19/2007 contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte. La investigación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones.
Fuentes conocedoras de la situación de la grada joven del València consideran que, por ahora, no existe riesgo de reproducir episodios como los protagonizados por los Ultras Yomus, expulsados de Mestalla, en la manifestación del 9 d'Octubre de 2017. “Todavía son muy jóvenes”, argumentan. No obstante, admiten que la violencia exhibida por algunos miembros identificados de la grada de animación en los incidentes del partido contra el Barcelona, junto con la aparición de banderas asociadas actualmente a sectores de la extrema derecha, podría ser la semilla de un nuevo grupo ultra.
0