La desescalada será en bicicleta o no será
La ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha presentado este martes un plan para la promoción de la bicicleta en las ciudades de más de 5.000 habitantes. Consideran en el Gobierno de España que es el transporte privado más adecuado para descongestionar el transporte público, incrementar la seguridad sanitaria y mantener los bajos niveles de contaminación que se han conseguido con el parón económico provocado por la aplicación del estado de alarma.
Este anuncio de la ministra se ha solapado a la perfección con el encuentro por videoconferencia que la Conselleria de Infraestructuras de la Generalitat Valenciana ha montado con seis expertos en movilidad españoles y extranjeros: Xavier Sanyer, jefe de Servicio Movilidad de la ATM de Barcelona; Dionisio González, de la Unión Internacional de Transporte Público; Gemma Simón, de la plataforma Con Bici; Xavier Querol, de CSIC-IDAEA; Miguel Bonilla, de la empresa Vectalia y Ruud Van Der Ploeg, secretario general de European Metropolitan Transport Authorities (EMTA).
Todos, como el conseller Arcadi España y la ministra Ribera, han coincidido en que la desescalada será en bicicleta o no será.
En la videoconferencia, titulada Impulso a la movilidad sostenible durante la crisis del la COVID-19, el conseller España ha aprovechado para anunciar que la Generalitat Valenciana proyecta la Oficina de la Bicicleta, una entidad que impulsará la construcción de carriles-bici entre pueblos y ciudades y entre pueblos y pueblos “con nuevos itinerarios dentro y fuera de las ciudades y que reforzará las medidas de seguridad vial”. “Tenemos que evitar la vuelta al vehículo privado y el colapso de las principales vías”, ha explicado.
Gemma Simón, de la plataforma Con Bici, ha asegurado que la crisis debe llevar a la sociedad a cambiar el sistema de movilidad. “Se nos va a recomendar utilizar vehículos personales para evitar el contacto y la bicicleta debe tomar protagonismo”. Para ello, propone declarar zona 30 kilómetros/hora todas las vías de las ciudades, ampliar la red ciclista con vías tácticas, reprogramar los semáforos para dar fluidez a peatones y bicicletas y asegurar el aparcamiento ciclista.
Simón, igual que el conseller España, opinan que la red de carriles-bici debe ser metropolitana. “Necesitamos una red territorial para bicicletas entre pueblos y pueblos y pueblos y ciudades y considerarlas de interés general, como pasa con las carreteras. Para los desplazamientos de más de 5 kilómetros deberíamos garantizar la multimodalidad. En Holanda, la mitad de los viajes en tren empiezan por la bici. Puede hasta ser una alternativa a desplazamientos de 30 kilómetros”, ha argumentado Simón.
Simón se ha mostrado partidaria de apoyar la seguridad de los trabajos de la ciclomensajería y la financiación de proyectos que desarrollen este transporte. “La bici promueve el comercio local”, ha afirmado.
Las furgonetas de reparto, mantienen la contaminación
Xavier Querol, del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA-CSIC) ha cifrado la caída de la contaminación en un 40 % sin contar la meteorología pese a que el tráfico ha disminuido un 80 %. “¿Dónde está el 40 %? La clave está en los vehículos de distribución urbana de mercancías que se han incrementado durante este período. Estos vehículos son furgonetas y camionetas y como no se ven afectados en los planes de movilidad son los más contaminantes. Si hubieran sido híbridos o eléctricos ese 40 % de caída de la contaminación hubiera sido mayor”, ha expresado.
Para Querol, “se puede aprovechar el miedo al contagio para la movilidad activa, bici y caminar”. “Hay que incrementar las frecuencias, las desinfecciones diarias, obligar al uso de mascarilla, gel desinfectante, germicidas ultravioletas y ventilación de los vagones, andenes, autobuses y poner filtros EPA de los aviones para el metro”, ha propuesto. Este experto del CSIC también ha sugerido que se debe actuar sobre el área metropolitana. “El 60 % de los movimientos de vehículos son extramunicipales”, ha afirmado.
Dionisio González, de la Unión Internacional de Transporte Público ha defendido que no se “estigmatice” el transporte público con esta crisis, pero ha reconocido la bicicleta como su mejor alternativa cuando se demande la apuesta por el vehículo privado.
Sobre el transporte público ha cifrado entre el 70 y el 90 % la caída de su uso y ha vaticinado que se deberá volver a la normalidad muy poco a poco. “En Asia, que van por delante de occidente, a día de hoy menos del 50 % de los usuarios han vuelto a la movilidad. Es una desescalada muy paulatina. El teletrabajo se ha impuesto y se debe mantener”, ha apuntado.
Por ello, para el uso del transporte público plante medidas sanitarias como “el uso de mascarillas en espacios públicos frente al distanciamiento social, la medición de temperatura con su correspondiente actuación y aplicaciones para informar al ciudadano de la ocupación y horarios menos masificados, además de ensayar con proyectos como el carné de inmunidad”.
Manuel Bonilla, de la empresa privada Vectalia, ha solicitado un protocolo de frecuencias y tiempo de desinfecciones “para que no se disparen los costes”. Bonilla propone que se establezcan más vías específicas para peatones y bicicletas y una ampliación de los carriles bus en detrimento del coche privado.
Xavier Sanyer, jefe de servicio de Movilidad de la Autoritat del Transport Metropolità de Barcelona, ha manifestado que el miedo va a condicionar la movilidad por lo que han preparado un plan para el escenario post-COVID-19. “Mejorar la eficiencia, la seguridad, promover la movilidad activa, la micromovilidad y el acompañamiento a la ciudadanía sobre maneras de desplazarse sin el vehículo privado” ha expuesto.
Ruud Van Der Ploeg, Secretario General de European Metropolitan Transport Authorities (EMTA), ha alertado de que as medidas de distancia reducen la capacidad del transporte público hasta el 30 % de su capacidad. Por ello y para aumentar la capacidad propone, “el uso obligatorio de máscaras, guantes e hidrogeles para flexibilizar estas medidas de baja ocupación”. “Será importante y se ha demostrado eficaz el uso de títulos de transporte sin contacto, la entrada por detrás a los vehículos y ajustar el transporte a la demanda, decisiones que deben ser coordinadas entre todas las administraciones públicas”, ha señalado.
El conseller España ha alertado del “riesgo evidente de que los ciudadanos opten por el vehículo privado”. “Debemos mostrar que el transporte público es seguro. La caída de viajeros vendrá acompañada de un incremento de costes y será muy necesario apoyar a empresas y ayuntamientos a soportar estos costes y ese servicio”, ha propuesto.
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