Comerciantes, indignados con el emprendedor Bernardo Hernández: "Vendía en mi nombre un producto inexistente"

Comercios de Madrid avisan en Instagram de que no han dado su consentimiento para participar en 'Eroes Somos Todos'

Pequeños comercios de varias ciudades españolas alertaron ayer en sus redes sociales de la existencia de una web que vendía bonos canjeables en su nombre. Los bonos, de 15 euros por defecto, tenían un valor real de 20: si alguien compraba uno podía, en teoría, acudir a la tienda cuando abriera y comprar productos por esta cantidad.

Los comercios denunciaban que nadie se había puesto en contacto con ellos ni les había pedido permiso para incluirlos en la web. "Nosotros no hemos autorizado ni tenemos nada que ver con esta empresa. No compréis bonos porque no sirven", escribió la dirección del Bastard Heavy Rock Bar, un local de los bajos de Argüelles de Madrid, en su Instagram. "Lo que bebáis cuando se abra el Bastard se abonará en el momento, no por adelantado en ninguna web".

El centro de yoga El Patio, la librería Molar, el Bar Picnic, la tienda de ropa Roca Mood, el Café Berlín, en Madrid, y las tiendas La Llama Store y Comics Universal, en Barcelona, se pronunciaron en la misma línea. "El Café Berlín no guarda ninguna relación con esta web que solicita donaciones en nuestro nombre. No conocemos a las personas que dirigen la plataforma ni estas han contactado con nosotros. Dado que es posible que se trate de una estafa, os recomendamos, al menos de momento, no hacer ninguna donación", escribieron los responsables de este bar.

La web en cuestión se llama Éroes Somos Todos y se presenta como "una iniciativa con el fin de apoyar a los comercios de tu barrio afectados por el COVID-19". La idea, que sigue activa, consiste en vender bonos por adelantado para dotar de liquidez a los comerciantes. "Compra un bono ahora. El comercio recibe tu ayuda. Con ese dinero podrá suplir sus costes durante el estado de alarma. Canjea tu compra con 5 euros de descuento. Cuando reabra, podrás consumir por valor de 20 euros", rezan las instrucciones. El proyecto aparece respaldado por Google. Hasta ayer también incluía un logotipo del Ayuntamiento de Madrid.

Detrás de la iniciativa están el emprendedor e inversor Bernando Hernández, ex-director de producto de Google en California y ex-CEO de Flickr, y su actual empresa Verse. Verse es una app para pagar y recibir dinero (similar a Bizum) con sede en Barcelona. La montaron tres jóvenes en 2015 y Hernández, que la apoyó desde el principio como inversor, la dirige desde 2017.

"El equipo está motivado y surgió esta idea", explica Hernández por teléfono a eldiario.es. "Hemos visto otras similares, en las que la gente puede comprar bonos para apoyar a comercios. Pero ninguna está realmente funcionando. Hay doce millones de comercios en España y para tenerlos todos hace falta tiempo, contactos... Estábamos de acuerdo en que eran los más débiles y que había que ayudarles cuanto antes. Pensamos: ¿por qué no creamos un listado de todos los negocios en España en lugar de esperar a que se den de alta?".

"Ha pasado de ser un éxito a explotar"

Ese listado de todos los negocios de España, con su nombre, fotografía, contacto y dirección, lo tiene una compañía: Google. Google permite a terceras empresas acceder a la base de datos y mostrarla en su web a través de una API, pero lo hace cobrando. Y no es demasiado barato: por cada mil peticiones a un dato concreto (a las fotos, a los detalles del local, al autocompletado de texto en la búsqueda...) cobra entre 7 y 17 dólares. Si la web adquiere cierto volumen de visitas, la factura se dispara.

Hernández le contó su idea a Google, que decidió apoyarla. "La API es muy cara y no nos la podíamos permitir. En California gustó y nos dieron una beca para acceder gratuitamente", continúa. "Fuimos seleccionados entre un montón de proyectos de todo el mundo. Podemos decir que formamos parte del programa de coronavirus de Google".

El problema surgió precisamente por eso. Con la base de datos de todos los comercios de España activa, cuando sus dueños se vieron en una web que desconocían y que vendía por ellos desconfiaron de inmediato. "Varias tiendas que sigo lo pusieron en Instagram. Fui al buscador y vi que estaba la mía", explica Lucía, dueña de Roca Mood. "Les pedí explicaciones, porque habían cogido fotos y estaban vendiendo en mi nombre un producto que no existía. Aún no me han contestado".

Que Éroes Somos Todos promocionara descuentos asustó aún más a los comerciantes. "Los bonos incluyen un 25% de descuento, que promueve la plataforma, no el comercio. Esto es problemático, primero a nivel de marca (una tienda puede no querer hacer rebajas) y segundo a nivel legal (hay sectores que tienen precios regulados)", explican desde La Llama Store. "¿Qué ocurría si un cliente se gastaba 20 euros en un comercio y luego ese comercio decidía no participar. A priori, le devolvían el dinero. Pero esto es problemático: el cliente puede ver que el comercio no colabora, que no le quiere hacer descuento...".

Según explica Hernández, la venta de bonos con descuento era una forma de agilizar el proceso. Cuando alguien buscara un negocio al que apoyar, este aparecería. Al comprar el bono no se activaría directamente, sino que Verse contactaría con el comercio para verificar sus datos, contarle la iniciativa y animarle a participar, permitiendo cambiar el precio del bono y la cuantía del descuento. "Era una propuesta", justifica. "Queríamos innovar y que no fuera muy complicado". Verse también cubría los primeros mil descuentos de 5 euros.

A principios de semana, antes de que estallaran las críticas, el emprendedor compartió el proyecto en su Twitter para pedir 'feedback'. "Unas 500 personas sugirieron comercios. No hubo una queja. Lo vio el Ayuntamiento de Madrid y les encantó. Hablé con el concejal de Economía y me invitaron a ser parte de la campaña 'Si tú vuelves, volveremos'. Nos hizo un artículo Cinco Días y todo iba bien", prosigue. "Pero de repente ayer a las dos de la tarde, no sé cómo, alguien lo retuiteó... y una asociación de Malasaña mandó un email a todos sus asociados, sin hablar con nosotros, diciendo que es un timo y que les estamos robando la información. Empezó a salir en Twitter e Instagram. Me llamaron del Ayuntamiento preguntando: ¿qué ha pasado? Pues no lo sé: ha pasado de ser un éxito a haber explotado".

Desde el Ayuntamiento de Madrid apuntan que Hernández no habló con ningún concejal y que fue invitado a una conferencia telemática donde se presentó la campaña, en la que estuvieron Begoña Villacís y 50 asociaciones más. Más tarde, le comunicaron que quitara el logotipo.

Los comerciantes: "Mejor que el dinero se gaste donde más se necesite"

El Whatsapp de los comerciantes echaba humo en la tarde de ayer. "Nos avisaron desde la Asociación de Hosteleros de Malasaña (AHM). Después hablé con dos amigos libreros y avisaron a su asociación", explica Adrián, del Bar Picnic. "Íbamos pidiendo que nos quitasen individualmente, por teléfono o email. Y la AHM preparaba una carta colectiva y estudiaba una denuncia".

"Lo vimos y nos surgieron dudas. ¿Es lícito crear una web con ese tipo de promociones? Aunque tuvieran la función de registrar al comercio, la web se queda el dinero antes", expone Óscar Gutiérrez, presidente de la asociación Vive Malasaña. "Lo primero que hice fue contactar del Ayuntamiento. Me dijeron que habían mandado que se retirara su logo".

Tres horas después de que empezara la tormenta, Hernández decidió acabar con el listado de todos los comercios de España y se dedicó a contestar a todos los comerciantes que pedían explicaciones en Twitter.

"A las 6 dije: lo quitamos. Intentamos explicarlo lo mejor que pudimos", conluye. "Hasta ayer por la tarde era una de las mejores cosas que había hecho en mi vida. A las dos se torció. No he dormido, no sabes lo que he tenido que leer. Insultos. Lo que más rabia me da es el email que recibí de la directora mundial de marketing de Google, diciendo que le había encantado y que cómo podíamos promocionarlo. Pero cómo voy a promocionar una web que tiene 26 comercios". La web sigue activa, pero de momento solo unas pocas empresas se han animado a participar.

Preguntados por cómo les ayuda una idea así a sortear la crisis, los comerciantes tienen distintas opiniones. Algunos siguen abiertos porque son esenciales. Otros creen que lo que menos necesitan es vender con descuentos. "El caso es que van de altruistas, pero está claro que sacan un beneficio indirecto con ello", concluye Adrián. "Y, particularmente, creemos que ahora es mejor que el dinero se gaste donde más se necesite".

Nota: una edición anterior de este artículo no incluía la versión del Ayuntamiento de Madrid.

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10 de abril de 2020 - 22:47 h

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