Hacer el Camino de Santiago sin gastar un dineral: guía para peregrinos ‘low-cost’
Cada vez más gente se plantea hacer el Camino de Santiago como una forma de desconectar, de reconectar o simplemente de caminar durante unos días sin más preocupaciones que seguir una flecha amarilla. El problema, en algunos casos, es el presupuesto. Con los precios subiendo y el turismo cada vez más masificado, muchos peregrinos se preguntan si es posible vivir esta experiencia sin que la cuenta bancaria tiemble.
La respuesta es sí. Y no lo decimos por decir: lo dice alguien que lo ha vivido decenas de veces. Jorge Severo Medina Martín es Guía Oficial de Turismo de Galicia y lleva años acompañando a peregrinos de todas partes del mundo por las distintas rutas jacobeas. Conoce cada rincón, cada truco y cada consejo que puede ayudarte a hacer el Camino de Santiago sin gastar mucho dinero.
Con él como guía hemos preparado esta pequeña hoja de ruta para que tu Camino sea inolvidable y, además, asequible.
¿Es posible hacer el Camino de Santiago con bajo presupuesto?
Lo primero: sí, es posible. Y no solo posible, sino cada vez más habitual. Hay un perfil creciente de peregrino mochilero, joven o simplemente autosuficiente, que apuesta por un Camino sencillo, con lo justo, pero muy rico en vivencias.
¿Y cuánto cuesta hacerlo? Depende. Un Camino estándar puede rondar los 30-50 euros diarios, mientras que con enfoque low-cost se puede bajar fácilmente a 20-25 euros si se planifica bien. Todo influye: desde la ruta que escojas hasta el transporte de ida y vuelta, el tipo de alojamiento o si comes fuera o cocinas tú. Lo importante es tener claros algunos básicos: transporte, comida, alojamiento, equipamiento y dejar margen para imprevistos. El resto, viene rodado. Pero si tienes una guía económica para el Camino de Santiago, mejor que mejor.
5 trucos para hacer el Camino sin gastar de más
Jorge Severo lo tiene claro: se puede ahorrar sin renunciar a lo importante. Estos son sus cinco consejos para peregrinos low-cost que buscan un Camino económico y bien vivido.
Elige albergues públicos y cocina en grupo
Los albergues públicos cuestan entre 5 y 8 euros, y los privados, de 8 a 15. El ahorro es evidente si los comparas con pensiones u hoteles, que pueden superar los 30 €. Además, en muchos albergues hay cocina común: una gran manera de cocinar en grupo, compartir comida y charlas con otros peregrinos. Más allá del ahorro, es una forma genial de sentir el ambiente del Camino.
Menú del peregrino a mediodía, picnic por la noche
En casi todos los pueblos encontrarás algún restaurante con menú del peregrino: platos caseros, bebida y postre por 10 o 12 euros. Es ideal para reponer fuerzas a mediodía.
¿Y por la noche? Opta por algo ligero: un bocadillo, fruta o ensalada. Si has cocinado en grupo, mejor todavía. Evitar las cenas caras fuera es un gesto pequeño que, sumado, marca la diferencia.
Lava a mano y viaja con poca ropa
Cuanto menos lleves, menos peso cargas y menos gastas. Viajar con lo justo permite lavar la ropa a mano cada tarde (en los albergues siempre hay lugar para ello) y evita tirar de lavanderías o, peor, taxis para mover mochilas pesadas.
Un truco útil: lleva ropa técnica que se seque rápido, y planifica bien lo que necesitas (y lo que no), es importante no caer en los ‘por si acaso’.
Agua de fuentes, no refrescos
El Camino está lleno de fuentes con agua potable, especialmente en Galicia. Llevar una cantimplora reutilizable o una botella de aluminio evita comprar refrescos o botellas de agua a cada paso.
Además de ser más sostenible, es uno de los ahorros más fáciles de aplicar. Y al final del día, se nota. Y al final del viaje, más todavía.
Comparte lavadoras, taxis o transfers
Si necesitas lavar en lavadora o usar transporte puntual, compártelo. Puedes encontrar otros peregrinos con los mismos planes a través de apps, grupos locales, o simplemente preguntando en el albergue.
Una lavadora entre tres, un taxi dividido entre cuatro… así de simple. El Camino está lleno de gente dispuesta a compartir y, en definitiva, a ahorrar.
Consejos extra para peregrinos económicos
Además de los trucos para el Camino de Santiago anteriores, hay algunos extras que pueden ayudarte a estirar el presupuesto sin perder comodidad.
Por ejemplo, la Credencial del Peregrino cuesta solo 2 €, y a veces incluso es gratuita si la consigues en parroquias o asociaciones. Es imprescindible para acceder a albergues públicos y para obtener la Compostela al llegar a Santiago.
También hay varias apps gratuitas que te indican rutas, albergues, fuentes, etapas o desvíos. Llevar el Camino en el móvil es una forma de evitar despistes y gastos innecesarios.
¿Presupuesto diario ideal? Jorge Severo recomienda apuntar a unos 25-30 euros al día como base realista. Y evitar ciertos errores: improvisar alojamiento en temporada alta, no revisar las opciones de transporte con tiempo o comprar comida en zonas turísticas sin mirar precios.
Con un poco de planificación, puedes mantenerte dentro del presupuesto sin problema.
Una experiencia transformadora no tiene por qué ser cara
No hace falta un gran presupuesto para vivir algo grande. El Camino de Santiago es, ante todo, una experiencia personal. Caminar, compartir, descubrir nuevos paisajes y nuevas personas… Todo eso está ahí, sin importar cuánto gastes.
Con estos consejos en la mochila, hacer el Camino de Santiago barato es perfectamente viable. Y a menudo, cuanto más sencillo, más auténtico. Al final, lo importante no es lo que llevas en la cartera, sino lo que te llevas en la memoria. ¡Buen Camino!