Posponen la vista judicial sobre la agresión de un ertzaina a un hombre en Irún que le supondrá la inhabilitación
El Tribunal de Instancia de Irún ha suspendido 'sine die' la vista en la que se iba a sustanciar la admisión de culpabilidad de un agente de la Ertzaintza que propinó un golpe en la cara a un varón en la calle ante la pasividad de otros cinco ertzainas y de cuatro agentes municipales. Según planteó la Fiscalía, el policía iba a asumir un delito de atentado contra la integridad moral en su modalidad menos grave para evitar la entrada efectiva en prisión, pero con pena de inhabilitación.
Según fuentes judiciales, la comparecencia prevista para la pasada semana tuvo que suspenderse por cuestiones relacionadas con la salud de la víctima, que tenía 30 años en 2023 cuando se produjeron los hechos. Se fijará una nueva fecha cuando supere sus circunstancias, sin que haya ahora ningún calendario prefijado. Actualmente, el funcionario está realizando sus tareas habituales de patrullaje en la calle tras un primer período de suspensión al trascender los hechos en 2024 y otra estancia haciendo labores de otro tipo.
Este caso tiene su origen el 22 de julio de 2023. En Irún, entre las 3.08 y las 3.17 horas -exactamente en el minuto 1 y 9 segundos de un vídeo de 3 minutos y 19 segundos-, el agente de la Ertzaintza con número profesional 25145 “elevó el brazo izquierdo, increpó a una persona civil [que estaba tendida en el suelo] y le propinó una bofetada en la cara con la mano izquierda abierta”. “Cállate ya, coño. Se acabó la tontería. ¡Se acabo la tontería! ¡Venga! ¡Venga!”, espetó el uniformado. A.A.C., la víctima, “por efecto del golpe cayó al suelo de espaldas”, mostrando “gestos de dolor”.
Sin que los otros nueve policías hicieran nada, un segundo hombre que estaba en la zona ayudó a la víctima unos minutos después y a las 3.36 horas se dio parte al 112: “No se puede mover”. La Ertzaintza envió a dos patrullas. Eran cuatro de los agentes que habían estado con él minutos antes, incluido el funcionario 25145. Los uniformados mintieron por radio al asegurar que el hombre se encontraba bajo los efectos del alcohol, que se había propasado con ellos y que las lesiones las había sufrido golpeándose con una pared. Dijeron que no era necesaria una ambulancia.
La comisión de control y transparencia de la Policía vasca emitió un dictamen denunciando la actuación policial y, en paralelo, el Tribunal de Instancia de Irún tiene abierta una causa penal. Las fuentes judiciales recalcan que el ertzaina ya ha admitido los hechos para buscar una pena en la modalidad “no grave” del delito imputado. La condena de prisión no superará los dos años y, por lo tanto, evitará la entrada efectiva en la cárcel, aunque se expone a una inhabilitación de entre dos y cuatro años.
En una respuesta a preguntas de EH Bildu en el Parlamento Vasco, el consejero Bingen Zupiria indicó a comienzos de marzo que “en relación con estos hechos la jefatura de Asuntos Internos de la Ertzaintza instruyó atestado” contra el agente de la agresión y “paralelamente se incoaron seis expedientes disciplinarios, uno de ellos al presunto agresor, y los otros cinco, a los ertzainas que se encontraban presentes en el lugar en el momento de los hechos”. Pero “todos los expedientes se encuentran a la espera de que recaiga resolución judicial firme”. Es más, el principal protagonista de estos hechos grabados en vídeo desde una casa presentó un recursos y logró levantar la suspensión temporal de empleo y sueldo, aunque recibiendo una “ayuda familiar”.
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