Tirón de orejas de Pradales a Petronor por la “no adecuada” comunicación de la fuga de benceno de Muskiz
El lehendakari, Imanol Pradales, ha afirmado este viernes en el Parlamento Vasco que la comunicación de Petronor con el servicio de emergencias y su coordinación con las instituciones en la fuga de benceno de la semana pasada en la refinería de Muskiz, en Bizkaia, “no se realizó de manera adecuada”. El lehendakari y dos consejeros del Gobierno vasco, Alberto Martínez de Salud y Mikel Jauregi de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, han respondido durante el pleno de control a preguntas sobre la actuación del Ejecutivo en el escape del pasado jueves 26 de febrero en la refinería, que obligó a las autoridades a recomendar a la población de Muskiz mantenerse en sus casas y evitar las actividades al aire libre. Pradales ha afirmado que el Gobierno vasco está analizando la respuesta de la empresa ante el incidente “para saber si se ha producido alguna infracción” y ha señalado que el Ejecutivo “actuó con diligencia y de manera coordinada en cuanto tuvo el conocimiento de los hechos”.
Las preguntas de los parlamentarios Jon Hernández, de Sumar, Amancay Villalba, de EH Bildu, y Laura Garrido, del PP, han incidido entre otras cuestiones en el hecho de que transcurrieron varias horas desde que se detectaron los picos altos de benceno, ya en la mañana del jueves, y las alertas del Gobierno vasco -coordinadas por los Departamentos de Seguridad, Industria, Transición Energética y Sostenibilidad y Salud- que no llegaron a la población hasta la noche del jueves. Sin embargo, estas horas transcurridas entre el incidente no han tenido una respuesta directa ni del lehendakari ni de los consejeros Martínez y Jauregi. El más explícito ha sido Pradales, que al asegurar que la comunicación y coordinación por parte de la empresa no fue la “adecuada”, ha dado a entender que no desde la refinería no se había informado oportunamente de los picos de benceno.
En una comunicación remitida por la dirección de la empresa a los trabajadores tras el incidente, Petronor realiza una cronología de lo sucedido en la que se muestra que el pico más elevado de la emisión se detectó en la estación de San Julián a las 10.00 del jueves, en concreto 106.56 microgramos por metro cúbico, y que una hora después había bajado a valores de 12,6 microgramos, por debajo del nivel de alerta que es de 50 microgramos. En dicho escrito se señala que el Gobierno vasco, tanto Medio Ambiente como Salud Pública, tuvieron información de dicho pico esa misma mañana.
En la cronología se señala que hubo diversas fluctuaciones de las emisiones de benceno durante la tarde, aunque todas por debajo del nivel de alerta, es decir, sin superar los 50 microgramos por metro cúbico, y que a las 19.00 horas los valores de benceno en Muskiz eran de 11,16 microgramos por metro cúbico, según las estaciones de medición a las que la empresa tenía acceso. Según esta comunicación a la plantilla, “a las 20.15 horas, llegan noticias, sin comunicación oficial alguna”, de que la dirección de Salud Pública del Gobierno vasco ha enviado una nota indicando las medidas preventivas a adoptar en Muskiz. “En ese momento Petronor no tenía ningún dato más allá de los proporcionados por las cabinas, que estaban por debajo de los niveles de prealerta y que, por lo tanto, se entendía que la situación estaba controlada. Petronor no tenía conocimiento de que se fueran a adoptar medidas preventivas ni que hubiese parámetros que lo justificasen”, señalan.
Pero los parámetros sí eran elevados según las mediciones de cabina móvil que se habilitó por parte del Gobierno vasco para reforzar los puntos de medición fijos. “En cualquier caso, desde las 20.10 horas los valores estaban por debajo del nivel de alerta en todos los puntos”, señala el escrito de la dirección de la refinería a los trabajadores, ante los que justifica también que no se suspendiera la actividad laboral pese a las recomendaciones lanzadas a la población en general, tras la consulta realizada al Gobierno vasco: “A las 23.30 horas Petronor pregunta a Salud Pública de forma directa si la actividad laboral está suspendida. Salud Pública contesta que no hay restricción a la actividad laboral, y únicamente se trata de recomendaciones preventivas”.
El lehendakari, que ha sido el primero en responder este viernes en el Parlamento, ha insistido en que en este incidente “la seguridad y la salud de la ciudadanía no ha estado en riesgo” y que el Gobierno tomará medidas para reforzar la red estaciones de medición de la calidad del aire. De hecho, en el momento de su intervención, el consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Jauregi, ha anunciado que se instalará una nueva estación de última generación en la zona que “ayudará a medir tanto contaminantes emergentes como partículas ultrafinas” y que se sumará a las cuatro existentes en la zona.
En su respuesta a Sumar, Pradales ha señalado que pese a que el 26 de febrero y también el 2 de marzo hubo “picos puntuales que superaron el nivel máximo de emisiones permitido” en las inmediaciones de Petronor, dichos niveles “descendieron de manera rápida y progresiva”, y que “en ningún caso se produjo un escenario objetivo que justificara lanzar una alerta a la ciudadanía y activar la emergencia” más allá de las recomendaciones que se lanzaron como prevención. No obstante, ha señalado que el Gobierno ha solicitado a Petronor “que revise los incidentes acaecidos, que adopte las medidas oportunas, y que ponga propuestas de mejora encima de la mesa”. Además, ha señalado que se ha activado “un grupo de trabajo para revisar los procedimientos de emergencia y de mejora para responder más adecuadamente ante este tipo de contingencias”.
Por su parte, el consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, ha respondido a una pregunta de Amancay Villalba, de EH Bildu, sobre este tema. Además de anunciar la instalación de una nueva estación de medición en la zona, ha señalado que se han producido tres incidencias en Petronor en los últimos meses y dos de ellas siguen en investigación, por lo que ha apelado a “dejar trabajar a las personas expertas, sin especulaciones y apoyándonos siempre en datos verificables”, con el propósito de conocer las conclusiones técnicas para saber “si fueron episodios aislados o si existe una causa común”.
Jauregi ha señalado que en principio la empresa aplicó las medidas correctoras previstas resolver la incidencia “con rapidez” y que al mismo tiempo, su departamento junto con los de Salud y Seguridad, mantuvieron “un seguimiento continuo de la calidad del aire”. “Ese control confirmó que los niveles estaban bajando y continuó hasta que se pudo comunicar que los niveles habían vuelto a valores habituales”. En este sentido, ha defendido que el Departamento de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad “actúa de manera rigurosa y coordinada”, para “garantizar el cumplimiento de la autorización ambiental integrada y la adopción de medidas para evitar que se repitan estos incidentes”.
“Nuestros equipos realizaron labores de inspección y de seguimiento. Los tres departamentos realizamos un seguimiento puntual del incidente para valorar la situación y adoptar medidas. Actuamos con la prioridad que es, para el Gobierno, garantizar la seguridad y la salud de todos”, ha zanjado. También el consejero de Salud, Alberto Martínez, cuestionado por Laura Garrido (PP), ha defendido la actuación del Gobierno en función de la monitorización inmediata de la situación, la inspección de las instalaciones y la aplicación proporcionada de las medidas de prevención.
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