Tubos Reunidos eleva sus pérdidas a 118,1 millones de euros y confirma que está en situación crítica
Se confirman los peores presagios. Tubos Reunidos perdió el año pasado un total de 118,1 millones de euros y acumula una deuda de 263,2 millones de euros. Las cifras confirman que la situación es mucho peor de lo que mostraban los resultados provisionales, que se publicaban en el mes de febrero, que apuntaban a pérdidas de 71,3 millones de euros, en los que no estaban incluidos el impacto del deterioro de los activos afectados por la caída de la actividad en Estados Unidos. Una vez incluido este impacto, y con la deuda engordada por el “el impacto de los intereses capitalizados del préstamo” concedido por Sepi, la empresa asegura que “afronta el reto más decisivo de sus 134 años de trayectoria industrial”. “La empresa se encuentra en una situación que compromete su viabilidad y que podría exigir la adopción de medidas adicionales” si no se consigue cumplir el plan de viabilidad que pasa por renegociar la deuda.
Según la información que ha facilitado la empresa, las pérdidas de 118,1 millones de euros se completan con un Ebitda negativo de 22,8 millones de euros y un gasto por deterioro de activos de 40,8 millones de euros. Todo ello como consecuencia de las políticas arancelarias restrictivas (y, especialmente, el aumento del arancel a la importación de acero de Estados Unidos hasta el 50% a partir de junio de 2025), de la depreciación del dólar frente al euro, de la fuerte competencia del tubo de bajo coste en Europa y de un entorno marcado por las incertidumbres geopolíticas, lo que ha llevado a un estancamiento de la demanda“.
En este contexto, con el ERE ya presentado para 285 trabajadores, sin acuerdo con los sindicatos, la empresa urge a renegociar la deuda que ha pasado de 234,3 a 263,2 millones de euros de la que la Sepi es el principal acreedor, y que tiene un vencimiento inferior a tres años. “La Sociedad ha iniciado conversaciones con sus acreedores sin que hasta la fecha se haya adoptado acuerdo alguno al respecto. La compañía sigue analizando alternativas para la restructuración de su deuda”, señala la empresa.
Tubos Reunidos asegura que lleva meses trabajando en el plan de viabilidad para la empresa que inició con la suspensión de la actividad de la planta del Grupo en Estados Unidos y ha continuado en febrero de 2026 mediante la comunicación de un Expediente de Regulación de Empleo en las plantas de Amurrio y Trápaga, “cuya negociación ha concluido sin acuerdo con el comité de empresa a pesar de haber obtenido un número de adhesiones suficiente”. Si se consigue la renegociación de la deuda, el siguiente paso será “la obtención de nueva financiación en el corto plazo que permita la viabilidad de la compañía”, para después “buscar alianzas estratégicas, preferentemente con socios industriales, orientadas a impulsar la actividad del grupo, especialmente fuera de los Estados Unidos”. “En tanto no se logre la consecución de las anteriores líneas de actuación, el grupo se encuentra en una situación que compromete su viabilidad y que podría exigir la adopción de medidas adicionales como resultado del deterioro experimentado”.
0