The Cacereñer: la ciudad que se mira a sí misma
Inspirado en la revista norteamericana The New Yorker, que este año celebra su centenario, The Cacereñer surgió el 17 de marzo de este 2025, Día del Cómic y del Tebeo, como un guiño al mundo de la ilustración y a la memoria cultural que habita entre viñetas. Detrás de la idea está el agitador cultural Marce Solís, con la colaboración del dibujante Fermín Solís, uno de los artistas extremeños más reconocidos dentro y fuera del país.
La propuesta es sencilla y, precisamente por eso, poderosa: una serie de portadas imaginarias sobre Cáceres, creadas por ilustradores, dibujantes y diseñadores que gozan de total libertad creativa y técnica. El único requisito: que el alma de la ciudad esté presente.
“Queríamos que Cáceres se viera en todas sus facetas —dice Solís—: la monumental, la cotidiana, la crítica, la poética, la de los barrios, la de los personajes anónimos que forman parte del paisaje urbano”.
Cáceres es bella, eso es una evidencia. Lo demuestra su título de Ciudad Patrimonio de la Humanidad y el hecho de poseer el tercer conjunto monumental mejor conservado de Europa, solo por detrás de Praga y Tallin. Pero la belleza, en el arte, nunca es una sola: cada persona —y sobre todo cada artista— la ve, la siente y la refleja de una manera distinta. Y esa pluralidad de miradas es precisamente el alma de The Cacereñer.
Así, la ciudad se multiplica en estilos, en lenguajes y en sensibilidades. En su estreno, The Cacereñer publicó dos portadas inaugurales: una firmada por Fermín Solís, que retrata la Ciudad Monumental con la delicadeza de quien la ha caminado mil veces, y otra del joven Juan Francisco Rico, que eligió como protagonista a uno de esos personajes singulares que dan vida al callejero cacereño. Dos visiones distintas para una misma ciudad, que marcan la esencia del proyecto: reunir a artistas consagrados y emergentes en un mismo espacio simbólico.
Una ciudad hecha de portadas
Desde entonces, cada mes suma una nueva pieza a este mosaico visual. Han sido ya veinticuatro portadas —veinticuatro miradas— que abordan todos los rincones y relatos de Cáceres. Algunas han coincidido con fechas señaladas, otras nacieron del impulso espontáneo de quienes quisieron sumarse a la iniciativa.
Aunque la mayoría de las portadas celebran la identidad local, The Cacereñer también ha mirado más allá de sus murallas. Excepcionalmente, en dos ocasiones se han publicado portadas distintas a las habituales, como gesto de solidaridad y compromiso social: fueron creadas en apoyo al pueblo palestino y contra el genocidio. En esas ediciones especiales, The Cacereñer se unió a 25 proyectos artísticos y cabeceras de portadas de España y Europa para lanzar de forma conjunta una imagen simbólica bajo el título de ‘The Palestinian’.
En septiembre, The Cacereñer rindió tributo a Leoncia Gómez Galán, la mítica voceadora de El Periódico Extremadura cuya estatua se ha convertido en punto de encuentro, en foto obligada, en símbolo de la vida cacereña. Bajo el título ‘LEONCIA: Cuatro miradas a un icono inmortal’, cuatro artistas reinterpretaron su figura en otras tantas portadas. La primera, obra de Luis Tena, invitaba a pensar en los recuerdos que los lugares guardan, “como si la ciudad misma los hubiese protegido, esperando ser redescubiertos”.
“Extremadura es mucho más que un secarral —decía Tena al presentar su trabajo—; es una tierra llena de vida y belleza de la que todos podemos sentirnos orgullosos”.
El alma cacereña, portada nº 25
En noviembre, The Cacereñer ha alcanzado su portada número 25 con ‘Acho The Cacereñer' una explosión de color firmada por el artista Fernando Sembrador. Un mapa imaginario y festivo donde más de setenta símbolos —personajes, tradiciones, rincones, palabras— se entrelazan en un homenaje coral a la identidad cacereña.
“He querido capturar la calidez de su gente, su autenticidad, su forma de estar presentes en la cultura y en la vida —explica el autor—. Es un universo donde todo el que ha vivido en Cáceres puede reconocerse”.
Sembrador, creador de los célebres Emoticonus Estremeñus, ha logrado condensar en una sola ilustración ese sentimiento que los cacereños nombran con una palabra que es saludo, afecto e identidad: ‘Acho’.
Una galería viva
Las portadas de The Cacereñer se publican en Instagram, Facebook, X y TikTok, donde cada nueva entrega despierta la curiosidad de un público cada vez más amplio. Pero el proyecto no se detiene ahí: ya se preparan exposiciones y ediciones especiales para seguir ampliando esta galería de papel virtual que, portada a portada, está construyendo una memoria visual contemporánea de Cáceres.
Cáceres se mira en The Cacereñer como se mira uno en el espejo al amanecer: con sorpresa, con orgullo, con un poco de ternura. En cada portada late la ciudad, entre sus luces y sus sombras, entre su historia y su presente. Una ciudad dibujada por quienes la sienten y que, al fin, se descubre a sí misma como materia de puro arte.
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