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El alcalde de Cáceres se defiende de las críticas y asegura que el viaje a Bután era necesario y ha sido muy productivo

El alcalde con la presidenta de la Asamblea y la directora de Acción Exterior en su comparecencia pública este miércoles para explicar los motivos del viaje a Bután

El alcalde de Cáceres, Luis Salaya, ha defendido hoy la necesidad del viaje que ha realizado una delegación extremeña a Bután, en busca de apoyos para la construcción el Complejo del Gran Buda de la capital cacereña, que ha sido criticado desde diferentes ámbitos políticos por su alto coste a las arcas públicas, y por tratarse el tercer viaje que realizan a países asiáticos dentro de este proyecto.

El alcalde, ha estado acompañado por la presidenta de la Asamblea de Extremadura, Blanca Martín, y la directora de Acción Exterior, Rosa Balas, que también formaron parte de la delegación extremeña, junto con los miembros de la Fundación Lumbini Garden, entidad promotora del que pretenden que sea el mayor complejo budista de occidente.

Este viaje, que ha costado 5.000 euros a cada institución, ayuntamiento, Junta de Extremadura y Asamblea, ha despertado más interés, dijo el alcalde, que otros muchos que ha realizado de mayor transcendencia, pero con un “interés nulo” por parte de la prensa, como fueron su participación en las Asambleas de la ONU, una vez desde Madrid, y otra desde Nueva York, para hablar del cumplimiento de los ODS,

Aclaró también que no ha sido un viaje de placer, sino “de trabajo, de mucho trabajo”, y en unas condiciones muy duras, de mucha austeridad, tanta que “nadie hubiera aceptado este viaje como un viaje de vacaciones”, por mucho de que se esté hablando, dijo, de destinos un tanto exóticos.

Destacó también que el ayuntamiento y el resto de las instituciones no pueden acompañar a la Fundación Lumbini en sus viajes a Asia, tantas veces como ésta les instan a hacerlo, por problemas de agenda, pero, indicó, hubiera sido interesante haber ido a Thailandia y Hong Kong por las relaciones que se pueden entablar más allá de la construcción del complejo del Gran Buda, dijo en relación al establecimiento de contactos de índole empresarial y turística.

También es cierto, reconoció, que la Fundación Lumbini se ofreció a hacerse cargo del coste económico de los viajes de la comitiva institucional, pero, en aras a la transparencia, manifestó, consideramos que cada institución debía pagar su viaje porque “ya quedaron lejos los tiempos en los que entidades privadas pagaban viajes a los políticos”.

El objetivo de este viaje, como otros anteriores, era el de seguir captando apoyos para la construcción del complejo del Gran Buda, y en ello se ha avanzado con la firma de un convenio de la Fundación Lumbini con la Fundación de Monjas de Bután, de la que es presidenta la reina madre, que fue la que propició una reunión de la delegación extremeña con el rey de este pequeño país asiático, Jigme Khesar Namgyel, que “se interesó por el proyecto y por conocer cosas de Extremadura”.

La Fundación de Monjas se ha mostrado muy interesada y ha manifestado su deseo de invertir en el complejo, y de iniciar cuanto antes acciones en materia cultural, educativa, religiosa y turística.

Durante el viaje, la delegación también tuvo la oportunidad de reunirse en Nueva Delhi con el embajador de España en India, José María Ridado, responsable también de los territorios de Nepal y Bután.

Salaya ha destacado que el siguiente paso, como se dijo, se comenzar con la construcción de la estatua del Gran Buda, cuya altura se estima en unos 47 metros, y que estará recubierta de jadeíta blanca, que coronará el Cerro Arropé de Cáceres, a unos 7 kilómetros de la ciudad.

Se está pendiente de la autorización ambiental de la Junta de Extremadura y del dictamen del organismo de la zona ZEPA del cerro Arropé, para que si dan el visto bueno las obras se puedan iniciar en 2023.

Por su parte, la presidenta de la Asamblea de Extremadura, Blanca Martín, se ha mostrado “sorprendida” por el “escándalo” que se ha suscitado en torno a este viaje, cuando este, en su caso, dijo, ha sido más económico que el anterior, al haber ido sin su responsable de prensa y su secretaria personal.

 

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