La suspensión de las elecciones vuelve a planear sobre Galicia tras el aislamiento de la comarca de A Mariña

Feijóo participó en varios mítines de campaña en la jornada del domingo.

A solo seis días de las elecciones gallegas todo está en el aire, incluso una nueva suspensión de la cita como consecuencia del brote que ha obligado a cerrar la comarca de A Mariña, en la costa de Lugo, limitando los movimientos de sus 70.000 habitantes. El Bloque Nacionalista Galego ya ha pedido que se anule la llamada a las urnas, al menos en esa comarca, mientras Feijóo asegura que está dispuesto a “tomar todas las decisiones necesarias”, en caso de que la afectación del coronavirus se expanda por el territorio gallego. Si el brote se extiende a otras zonas como Lugo, donde vive uno de los contagiados, u otras próximas como Ferrolterra, las elecciones del 12J estarían en el aire.

Galicia aísla a 70.000 personas por el brote de A Mariña, en Lugo, a una semana de las elecciones

Galicia aísla a 70.000 personas por el brote de A Mariña, en Lugo, a una semana de las elecciones

En la dirección del PP están preocupados pues saben que en los próximos días habrá que adaptarse a las circunstacias. Por el momento, la decisión es seguir adelante con las elecciones, pero nadie descarta nada: “Estamos en un momento delicado”, asegura a esta redacción uno de los principales colaboradores de Alberto Núñez Feijóo.

En las próximas horas el papel de la Junta Electoral va a ser decisivo para aclarar qué pasa con el centenar de personas que han dado positivo en los test y que pensaban participar en el proceso electoral. Según el conselleiro de Sanidade, Jesús Vázquez Almuiña, todos aquellos ciudadanos cuyo positivo por COVID-19 haya sido confirmado no podrán votar. La orden que regula el cierre de A Mariña, publicada en el Diario Oficial de Galicia, especifica que las restricciones de movimiento no pueden afectar "al ejercicio de un derecho fundamental como el de sufragio" por lo que, de continuar el aislamiento de la comarca el próximo domingo, se podrá entrar y salir de su perímetro para votar. También podrán hacerlo las personas confinadas que hayan dado negativo en la prueba PCR. "Se va con mascarilla, se vota y se vuelve para casa", resumió el conselleiro.

Además de lo anterior, hay un factor que preocupa especialmente en el Partido Popular de Galicia: la abstención de última hora. Según los datos de casi todas las encuestas el partido que lidera Feijóo se estaría jugando al menos un escaño con el PSOE en la provincia de Lugo, la principal afectada por los rebrotes. Si el temor desemboca en resistencia a visitar los centros de votación, el resultado podría dar un vuelco de dimensiones impredecibles. En el PP gallego creen que una baja participación no les favorece pero que también puede penalizar las opciones del PSOE: “La abstención nunca favorece a los grandes partidos”, aseguran.

Como avanzó elDiario.es hace semanas, la Xunta ha dejado en manos privadas “la dirección y supervisión” de la seguridad sanitaria en las mesas electorales. Mientras lo hacía, Feijóo y sus conselleiros repetían en diferentes foros la siguiente frase de argumentario: “Votar será más seguro que ir a comprar el pan”. Ahora todas esas certezas suenas muy lejanas.

Atrás han quedado las comparecencias televisadas con Alberto Núñez Feijóo de protagonista cuando la gestión de la pandemia era cosa del mando único que dirigía el ministro de Sanidad, Salvador Illa. Este domingo, mientras el conselleiro de Sanidade anunciaba el cierre de la comarca de A Mariña, en la televisión de Galicia ofrecían una regata de traineras de la Eusko Label Liga. Hubo que esperar al Telexornal de mediodía en el que, tras varios días pasando de puntillas por el tema, la dirección de informativos decidió darle la apertura al cierre de la comarca de A Mariña a causa del coronavirus.

La suspensión de las elecciones es una carta que Feijóo se ha dejado guardada en el decreto con el que convocó las elecciones de julio, después de haber suspendido las inicialmente previstas para abril. En ese decreto, la Xunta dejó escrito lo siguiente: “La presente convocatoria no puede permanecer ajena a falta de certeza absoluta sobre la evolución futura de la epidemia, de modo que se efectúa sin perjuicio de que, si por razones derivadas de la protección del derecho a la salud frente a la epidemia se retorna a un marco incompatible con el desarrollo del proceso electoral con las debidas garantías, y previos informes sanitarios y jurídicos oportunos, pueda procederse, de forma motivada, a dejarla sin efecto”. En aplicación estricta de esa literalidad, esta vez Feijóo podría suspender las elecciones sin ni siquiera contar con el apoyo del resto de partidos para hacerlo. Por el momento, su intención es seguir en campaña y su equipo asegura que no se prevén decisiones drásticas “de momento”.

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Publicado el
5 de julio de 2020 - 22:12 h

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