Estados Unidos niega en la ONU estar en guerra con Venezuela y califica la agresión militar de “acción policial”
Estados Unidos ha negado ante la ONU estar en guerra con Venezuela después de intervenir militarmente en el país para secuestrar Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores. “No hay ninguna guerra contra Venezuela ni contra su pueblo. No estamos ocupando ningún país”, ha defendido el embajador estadounidense ante Naciones Unidas, Mike Waltz, durante la sesión de emergencia del Consejo de Seguridad sobre la situación del país centroamericano.
Los 15 miembros del Consejo de Seguridad han inaugurado el período de sesiones del 2026 abordando la intervención militar estadounidense en Venezuela. La reunión se ha realizado a petición de Colombia -país que también ha sido amenazado por Donald Trump- con el respaldo oficial de China y Rusia, integrantes permanentes del Consejo.
Apenas horas antes de que Maduro y Flores comparecieran ante un tribunal de Nueva York para declararse inocentes de los cargos de “narcoterrorismo” que se les imputan, Estados Unidos defendía ante el Consejo de Seguridad la legitimidad del secuestro del dirigente venezolano. Waltz ha tachado a Maduro de “narcotraficante” y ha asegurado que será juzgado por “los delitos cometidos contra el pueblo estadounidense durante los últimos quince años”.
Mientras que los expertos califican la agresión militar como una violación del derecho internacional, Waltz ha defendido la validez del operativo. El diplomático se ha referido al despliegue de la unidad de élite militar Delta Force en Caracas como una “acción policial” y ha asegurado que la operación hizo de “conformidad con la responsabilidad del presidente de EEUU” en su tarea de “proteger a los estadounidenses”. El embajador ha reiterado que Donald Trump le ofreció a Maduro una oportunidad por la vía diplomática: “Le ofreció múltiples salidas”.
El domingo, Waltz ya citó el artículo 51 de la Carta de la ONU como justificante. Esta sección establece que nada “menoscabará el derecho inherente de legítima defensa, individual o colectiva, en caso de ataque armado contra un miembro de las Naciones Unidas”.
El estadounidense también ha acusado al líder venezolano y a “sus compinches” de haber “manipulado el sistema electoral venezolano para mantener su control ilegítimo del poder”. Declaración que vuelve a contrastar con la decisión de la administración de Donald Trump de elegir a la vicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez, como figura clave para liderar la supuesta transición del régimen. Justo este lunes la Asamblea Nacional de Venezuela se preparaba para investir Rodríguez como presidenta interina, tal como establece la Constitución.
Como ya habían hecho Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio, Moncada también ha amenazado con más acciones militares si lo consideran necesario:“Estados Unidos no vacilará en sus acciones para proteger a los estadounidenses del azote del narcoterrorismo y busca la paz, la libertad y la justicia para el gran pueblo de Venezuela”.
En respuesta a las declaraciones de Waltz, el embajador venezolano ante las Naciones Unidas, Samuel Moncada ha denunciado que la actuación de Estados Unidos es una “violación flagrante” de la carta de la ONU y el derecho internacional. “Solicitamos primero que se exija al gobierno de los Estados Unidos de América el respeto pleno de las inmunidades del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama Cilia Flores, así como su liberación inmediata y su retorno seguro a Venezuela”, ha dicho Moncada, que también ha pedido a los países miembros una condena “inequívoca” sobre la situación.
En la lista de agravantes cometidos por Washington, Moncada ha citado la violación del principio de igualdad soberana, así como los convenios de Ginebra y el derecho internacional de los derechos humanos. En este punto ha puesto especial énfasis a la “gravedad” del secuestro de Maduro.
Rusia y China condenan la intervención
El representante chino ante la ONU, Sun Lei, ha denunciado que Estados Unidos “pisoteó la soberanía venezolana y sus derechos e intereses legítimos”. El diplomático chino ha reiterado que la única vía legítima para resolver conflictos internacionales es a través del diálogo y ha asegurado que la actuación de Washington amenaza la paz regional. A pesar de las reclamaciones diplomáticas que ha hecho China, muchos ojos están puestos sobre Pekín por temor a que ahora se sienta más envalentonado para cumplir sus amenazas de invadir Taiwán.
Por su parte, Rusia ha ido un paso más allá y ha exigido en el Consejo la liberación de Maduro. El embajador ruso ante la ONU, Vasily Nebenzya, ha acusado Washington de impulsar “un nuevo ciclo de neocolonialismo e imperialismo” y le ha criticado actuar como “un juez supremo capaz de invadir países, designar culpables y aplicar castigos sin respetar la soberanía. El próximo mes de febrero se cumplirán cuatro años de la invasión rusa de Ucrania.
Según Moscú, el objetivo de Estados Unidos no es un cambio de régimen democrático sino “el control absoluto de los recursos naturales de Venezuela” y la afirmación de la hegemonía estadounidense en América Latina.
Antes de que empezara la sesión, el secretario general de la ONU, António Guterres, expresaba su preocupación por “la posible intensificación de la inestabilidad en el país” a raíz de la intervención estadounidense. Guterres instó a todos los actores venezolanos a entablar un diálogo inclusivo y democrático y añadió: “Acojo con satisfacción y estoy dispuesto a apoyar todos los esfuerzos destinados a ayudar a los venezolanos a encontrar una salida pacífica”.
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