San Javier abre sus noches de jazz con el trío pianista Emmet Cohen y el ritmo del grupo británico Incognito

El grupo Incognito al completo

Andrés Garrido


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El Festival de Jazz de San Javier ha subido el telón de su XXIV edición, con dos conciertos que han hecho honor a sus señas de identidad: el contraste de estilos. La primera parte ha sido un auténtico disfrute para los sentidos y los denominados aficionados 'pata negra' del género, a cargo del joven pero grandísimo pianista Emmet Cohen y su trío que nos transportó a los ambientes jazzísticos que crearon músicos como Art Tatum y otros. En la segunda parte, el espectáculo estuvo servido con la banda inglesa Incognito que volvieron a llenar el foso del auditorio convirtiéndolo en una gran pista de baile con su fusión de acid jazz-soul y funky no exentos de calidad. Les contamos.

El Festival Internacional de Jazz de San Javier ha ido logrando metas desde su creación. Al tercer año, su prestigio comenzó a llamar la atención de las primeras figuras del género atraídos por los buenos comentarios que daban a conocer los que ya habían participado. En su cuarta edición, algunos de los conciertos que formaron parte de aquella programación de 2001 lograron ser escuchados por Radio 3, de Radio Nacional de España y así han continuado. Dos años después, La 2 de TVE también comenzó a incluir una buena selección de esos conciertos en sus Festivales de Verano. Y hace unos cuantos años atrás, Jazz San Javier logró la calificación de Interés Turístico Nacional, para una cita veraniega que ya es imprescindible para los muchos aficionados que acuden, cada noche, al auditorio del Parque Almansa. Como quedó demostrado el pasado viernes, 1 de julio en su edición XXIV, el aforo casi se completó una vez más. La magia de la música en directo, con el jazz y sus colaterales como protagonistas, ha vuelto a hacer mucho efecto.

Para alzar el telón de esta edición, la organización nos había preparado dos excelentes platos musicales que aún pareciendo distantes no lo eran tanto. Son esos contrastes de las sesiones dobles del festival, los que han marcado una de sus señas de identidad inequívocas para Jazz San Javier que en la noche de la apertura no defraudaron. El primer concierto fue el protagonizado por el pianista norteamericano Emmet Cohen y su trío conformado por el bajista Philips Norris (que sustituía al anunciado Rusell Hall), junto al baterista Kyle Poole. Un trío que es pura dinamita interpretativa y creatividad, sin hacer alardes y dando la sensación de que hacer música de jazz es así de fácil. 

El concierto se iniciaba con los acordes de 'Surrey with the fringe on top', a los que el público acogió con una clamorosa ovación. El trío continuó con tres piezas más en las que Cohen y sus compañeros nos trasladaban en cada una de ellas, a los ambientes que predecesores de esta joven formación -no exenta de una gran maestría- como Louis Armstrong, Art Tatum, Duke Ellington o Billie Holiday por citar algunos de los que el propio Emmet Cohen nombró posteriormente los más veteranos ya habíamos disfrutado. Con esa 'escuela' absorbida por el pianista y su trío dejaron sonar piezas como 'Tin Tin Deo', del propio Cohen, 'Close Your Eyes' o 'Cherokee'. Tras ello, su primera intervención para manifestar, en un claro español, que le “flipa estar en España. Es la segunda vez que vengo y la primera en San Javier; un festival que me gusta mucho”, indicó Cohen, que continuó afirmando que “acabo de llegar de Nueva York, hace cuatro horas, y vengo lleno de energía”. El público, en esos momentos, ya había conectado con el trío de músicos al que nítidamente estaban prestando toda su energía y apoyo. Tras presentar a sus músicos, Emmet Cohen anunció su versión sobre una pieza absolutamente conocida: 'Somewhere Over The Rainbow'.

El trío se recreaba en esta pieza que formó parte de la banda sonora de El Mago de Oz, en un tempo de balada perfectamente llevada con partes en las que ésta quedaba aparcada y pasaban a un 'swing' que te movía sin remedio o momentos más rítmicos como el bop para regresar a la balada que, como indicaba antes, te devolvía a tiempos atrás del mejor jazz. El concierto continuó con 'Spillin’ the Tea', una composición del propio Cohen, que desarrolla sobre una base de ragtime a la que une otras corrientes rítmicas sin perder esa base. El auditorio aplaudía mostrando su entrega absoluta y expectantes sobre cuál sería la siguiente sorpresa de la noche. Una sorpresa que llegaba con el rítmico 'Rakim' and scraping' que puso al público de pie en algunos momentos.

Emmet Cohen daba las gracias al auditorio por su acogida y el poder estar en la presente edición de Jazz San Javier. Y viendo las ganas que había en el auditorio preguntó “¿una más?, recibiendo un unánime ”Síííí“. Quedaba cristalino y sin abandonar el escenario atacaron ”Fingerbuster“, otra pieza rítmica con la que finalizaban su participación de 65 minutos que es lo que acostumbra, más o menos, en sus conciertos Emmet Cohen. El público, puesto en pie, ovacionaban al trío que lidera este pianista de Miami y residente en Nueva York de 32 años. Su enorme maestría y la de sus compañeros de formación, le proviene de su empeño por cerrar lo que entiende como una brecha entre los más viejos músicos del género y las nuevas generaciones. Ambos se deben una transmisión de conocimientos y alternativas, que Emmet Cohen pone en práctica en sus clases, masters o clinics. Sin duda, su iniciativa Live from Emmet's Place, que emite en su canal de Youtube semanalmente, es la más fehaciente demostración de lo que les relatamos. El trío no se hizo esperar y regresó al escenario del auditorio, para regalar una preciosa versión del mítico tema de Duke Ellington ”Satin Doll“ con el que, ahora sí, finalizaban su primera participación en Jazz San Javier. Concierto que será uno de los más recordados de la presente edición. 

Para la segunda parte de la noche, la organización que dirige el concejal de Cultura David Martínez -en la que continúa colaborando el que fuera creador y director del Jazz San Javier, Alberto Nieto-, nos había preparado el contraste rítmico y festivo que proporciona la música de una de las formaciones más prestigiosas y veteranas del acid jazz, que fusiona con el soul y funky. Nos referimos a los británicos Incognito que lidera su creador: el guitarrista, compositor y arreglista Jean-Paul “Bluey” Maunick. Trece músicos en escena (no hay espacio para la superstición numérica) que saben cómo poner todo un auditorio a bailar y disfrutar con ellos de la música que practican.

El arranque de su concierto era protagonizado por los ocho instrumentistas, con una presentación previa del líder de Incognito que expresó la emoción y anhelo por poder estar, por fin, en este Jazz San Javier. Su tarjeta de visita musical fue 'Parisienne girl', en una clara demostración del estilo que los ha definido durante estos 42 años de existencia del grupo. A continuación y tras presentarlos fueron apareciendo los cinco vocalistas que participan en el grupo. Las cantantes Natalie Duncan, Valentina, Nick King y Megan Khan, además del cantante Tony Momrelle. Con ellos y además del guitarrista y líder 'Bluey' Maunick, el trío de vientos conformado por Sid Gauld, trompeta; Paul Booth, saxo y flauta y Alistair White, trombón. El teclista Mike Gorman y una potente sección rítmica conformada por el percusionista Russ Tarley, Francis Hylton, en la guitarra de bajo y el baterista Francesco Mendolia. Una vez todos dispuestos para comenzar la fiesta, Incognito pidió que el personal se acercara al ya famoso foso del auditorio para compartir el disfrute que continuó con 'I Hear You Name', cantada por Valentina, 'Step aside', interpretada por Nick King, 'Close My Eyes', momento para el lucimiento del vocalista Tony Momrelle y 'Above the night', que lograron elevar la temperatura musical y anímica de un auditorio dispuesto a disfrutar de la noche.

Incognito tuvo sus momentos bajos durante sus primeros diez años ya que muchos de los miembros originales abandonaron la formación para probar suerte en solitario. Pero el creador del grupo nunca dejó de componer y en 1989 aparece el denominado acid jazz que propició el 'discjokey' Gilles Peterson -creador de los sellos discográficos Acid Jazz y Talking Loud-, con unas fusiones del género jazzístico que puso de moda en las discotecas y que tiene en Incognito o Jamiroquai a sus más representativos exponentes. A partir de entonces, Maunik publicó en segundo disco del grupo y así hasta un total de 18 álbumes de estudio con los más granado de los músicos británicos y colaboraciones que provenían de uno y otro lado del Atlántico. Con esos músicos, Incognito ha venido realizando sus giras hasta hoy en las que el éxito, parece, ya no les ha abandonado.

Para culminar sus atractivos musicales de este segundo concierto de la noche, Incognito desplegó un repertorio por todos conocido en títulos como 'Don’t you worry ‘bout a thing', 'Labour of love', '1975' o su pegadizo 'Colibri' que interpretó Natalie Duncan, con la que el foso ya hervía y la fiesta incluso salió del auditorio desplegándose por buena parte de los alrededores del parque Almansa. La recta final de esta fiesta musical de Incognito tuvo como protagonistas destacados a la sección rítmica, con Hylton pletórico con su guitarra de bajo o un precioso duelo del percusionista Russ Tarley y el baterista Francesco Mendiola en la pieza 'Supersonic Lord Sumo'. Tras ella, otras canciones del grupo como 'As', de Stevie Wonder, 'Everyday', 'Always there' o 'Nights Over Egypt', cantada por los cinco vocalistas, con la que finalizaron su paso por Jazz San Javier. 

En suma, noche de apertura del XXIV Jazz San Javier en sesión doble contrastada musicalmente, con una primera parte a cargo del pianista norteamericano Emmet Cohen y su trío que muchos de nosotros no olvidaremos, para convertir después el auditorio en una gran discoteca en la que el público recordó a uno de los iconos del denominado acid jazz, Incognito, que cumplió con su intención de adentrarnos en su larga trayectoria que supera las cuatro décadas. La próxima cita será este martes, con el primero de los tres conciertos que este año se han programado en el Jardín de San Blas a modo de emular -salvando las distancias- a lo que sucede en New Orleans, con la CMSJ Jazz Band; una apuesta del Conservatorio de Música de San Javier que se creó hace 14 años. Se lo contaremos como de costumbre. No pierdan este hilo.

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