López Miras resuelve la enésima crisis del Parlamento murciano con la adhesión de los díscolos de Vox a sus posiciones

Archivo - El presidente de la Comunidad, Fernando López Miras, antes de intervenir en el Debate sobre el Estado de la Región, celebrado en la Asamblea Regional, en Carttagena (Murcia), a 28 de junio de 2022

A siete meses de agotarse la X Legislatura, las turbulencias no cesan en la Asamblea Regional de Murcia, que se ha enfrentado en estos últimos tres años a una moción de censura frustrada y varias crisis -la mayoría de ellas propiciadas por los diputados díscolos de Vox y que han hecho peligrar el débil equilibrio del Ejecutivo de López Miras en esta recta final para sacar adelante sus presupuestos-.

El último episodio cristalizó el pasado 7 de octubre, cuando el líder de la ultraderecha española, Santiado Abascal, forzó la disolución de su grupo parlamentario en Murcia, ocupado por tres diputados rebeldes y solo uno afín a Vox, Pascual Salvador, quien anunció su entrada en el Grupo Mixto. A Salvador, le siguió un día después la consejera de Educación, Mabel Campuzano (ex Vox), que abandonaba el grupo parlamentario que compartían con los otros dos diputados murcianos díscolos de la formación de extrema derecha, Juan José Liarte y Francisco Carrera. Al quedarse solo ellos dos en el grupo, tuvieron que disolverlo y pasar todos al mixto, integrado hasta ahora por dos diputados de Podemos y los dos de Ciudadanos fieles a Inés Arrimadas, y que ahora vuelve a doblar a ocho miembros.

Los díscolos de Vox se han apresurado a dejar por escrito la lealtad que mantendrán con el Gobierno de López Miras, y lo han hecho en un escrito que han remitido a la nueva portavoz del Grupo Mixto, Ana Martínez Vidal, en el que le reclaman que en las reuniones de la Junta de Portavoces a las que asista en representación del grupo, emita el voto de Liarte, Campuzano y Carrera siempre a favor de las propuestas populares y de los expulsados de Ciudadanos; mientras que Pascual Salvador ha pedido que su postura sea la abstención “salvo que presencialmente en estos órganos, o por escrito, exprese una opción diferente para cada propuesta en particular”.

“Lo que se presentaba como una oportunidad para poner en valor la política del consenso, ha durado unos pocos días” ha lamentado Martínez Vidal, que anunció esta semana en Onda Regional de Murcia que abandonará la primera línea de la política cuando acabe la actual legislatura.

El reto de aprobar los presupuestos

El nuevo posicionamiento por parte de los integrantes del Grupo Mixto llega tras las fricciones entre López Miras y los díscolos de Vox, que el pasado 21 de octubre amagaban con tumbar los Presupuestos del PP si financiaban unas becas para científicas. Lo cierto es que el Gobierno murciano afronta el reto de aprobar los presupuestos autonómicos de 2023 con una gran inestabilidad parlamentaria. Para sacar las cuentas adelante precisa los votos de por lo menos dos de los tres diputados expulsados de Vox en 2020: la parlamentaria de extrema derecha Mabel Campuzano forma parte del Ejecutivo como consejera de Educación, mientras que sus dos compañeros, Juan José Liarte y Francisco Carrera, se presentan como aliados externos del Gobierno del PP. Han sido estos dos diputados los que han exigido que la Comunidad fulmine las becas Piedad de la Cierva, según ha publicado Onda Regional de Murcia. La ayuda que mencionan los parlamentarios de extrema derecha se destina a mujeres que eligen estudiar en la universidad por la rama científica.

En las declaraciones recogidas por la emisora pública, Liarte señalaba que la desaparición de las becas es una condición imprescindible para apoyar la ley de presupuestos. También recordaba que consiguieron reducir a la mitad la partida destinada el pasado año. Los parlamentarios consideran que estas ayudas van en contra de la igualdad entre sexos que proclama la Constitución.

El paraguas del PP

“Lo que se está demostrando claramente es que la gente que en su momento dejó el PP y se fue a Vox siguen siendo del PP, no es que haya una gran diferencia. Quieren llevar al PP hacia la extrema derecha a nivel ideológico, pero en última instancia si no lo consiguen están con ellos. Son los parientes cercanos del PP; durante muchos años han estado en ese paraguas y sus votos también”, apunta el sociólogo y codirector del Centro de Estudios Murciano de Opinión Pública (CEMOP), Juan José García Escribano.

García Escribano considera que López Miras no está “haciendo esfuerzos” por acercarse a la ideología de extrema derecha que sí realiza la presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, porque piensa que “todos estos movimientos se deterioran solos y que van a la baja” como el resto del país. El presidente murciano “no cree que vaya a tener que dar nada”, apunta el codirector del CEMOP, quien, por el contrario, lo ve “difícil porque la realidad socioecónomica y la estructura electoral de esta Región hace que Vox todavía vaya a tener fuerza. Hay un componente agrícola y rural importante que sigue votando a Vox”.

La Región, parecida electoralmente a Almería

El sociólogo apunta a la victoria de Vox en Almería durante las elecciones autonómicas celebradas el pasado junio en Andalucía al considerar que esta provincia tiene el comportamiento electoral más parecido a la Región. “Aunque Vox pueda perder algún fuelle en Murcia, no será el suficiente como para que el PP tenga una mayoría absoluta y lo va a necesitar forzosamente. De hecho, algunos de los movimientos que se están produciendo en la Asamblea Regional tienen que ver con pactos que ya se han cerrado entre ambos partidos”. Escribano considera que Mabel Campuzano, aunque no esté en el partido de ultraderecha, “está jugando dentro de ese pacto PP-Vox. Los otros dos, Liarte y Carrera, van un poco por libre, pero en última instancia no tienen mucho terreno de juego”.

La salida del partido de extrema derecha de Liarte, Campuzano y Carrera se produjo tras quitar de las cuentas bancarias de su grupo parlamentario a dirigentes nacionales como Javier Ortega Smith, además de despedir a dos empleados colocados por la sede nacional. Una ruptura que no tiene vuelta atrás pese a que un juzgado resolvió que debían ser readmitidos a principios de año. El presidente provincial de la formación política, José Ángel Antelo, llegó a calificar a los tres echados de “ratas” tras conocerse la resolución: “Los traidores nunca serán de Vox”.

La disolución del grupo parlamentario de Vox se produjo días después de que el presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras, se reuniera en un bar céntrico de la capital murciana con José Ángel Antelo. La relación entre los dirigentes llevaba meses enfriada, tras varios reclamos desde la extrema derecha de convocar elecciones tras la recomposición del Ejecutivo regional por la moción de censura fracasada. Todo apunta a que Antelo se presentará como candidato a las elecciones autonómicas por su partido en 2023, al igual que López Miras.

Vox, primera fuerza política en las elecciones generales en la Región

Los resultados de Vox en las elecciones generales celebradas en noviembre de 2019 se coronaron en la Región como primera fuerza política con el 28% de los votos, fue la única comunidad autónoma de España en la que la formación de derecha radical logró ser el partido más votado. “Murcia es la provincia donde contamos con el mayor número de militantes por número de habitantes: tenemos 5.009”, según fuentes cercanas a los de Abascal, que desconfían de los resultados arrojados por el último barómetro regional de invierno del Centro de Estudios Murcianos de Opinión Pública (CEMOP) publicado el pasado 21 marzo, según el cual el Partido Popular subiría de sus actuales 16 escaños hasta los 19, pero necesitaría a Vox para tener la mayoría absoluta. Estos últimos duplicarían el número de diputados en la Asamblea Regional y pasarían de cuatro a ocho, según el CEMOP, vinculado a la Universidad de Murcia (UMU).

En las últimas elecciones autonómicas, el 27 de mayo de 2019, los socialistas ganaron a los populares en la Región de Murcia con una diferencia de 400 votos. Era la primera vez en 28 años que se alzaban como primera fuerza política con el 32,6% de los votos y 17 escaños. Menos de un mes después, arrancaba la X Legislatura en Murcia con PP, Ciudadanos y Vox repartiéndose el poder en la Mesa de la Asamblea. De esta forma, López Miras se aseguraba que sus propuestas salieran adelante; Vox se estrenaba en el Parlamento murciano y el presidente seguía anclado en su propósito de formar un gobierno “liberal y progresista”. Parte de sus aliados dejaron de serlo dos años después y le retaron con una moción de censura planeada por Ciudadanos y PSOE, que fracasó (23 diputados votaron 'no', frente a los 21 que votaron 'sí') gracias a los votos de los tránsfugas de Ciudadanos y el apoyo de los tres díscolos de Vox en la Asamblea regional. López Miras se vio obligado a remodelar su ejecutivo y a gobernar con un equilibrio cada vez más complicado.

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