La política ‘buitre’

Protesta de la PAH

El Tribunal de Cuentas, ese órgano normalmente anodino y burocrático, nos ha dado una de las pocas alegrías de este año tan duro y agitado. La condena a Ana Botella y a su equipo de gobierno en el Ayuntamiento de Madrid por la vergonzosa y escandalosa venta de pisos de protección oficial a un fondo buitre nos ha dado una inesperada satisfacción. Todavía hay justicia.

Es verdad que el tribunal se puede haber quedado corto al considerar que las arcas municipales perdieron en esa operación 23 millones de euros y no 170, como denuncia el gobierno de Manuela Carmena; y es verdad que no entra en el inmenso daño social que provocó y sigue provocando esa decisión, pero la sentencia demuestra que no todo vale en política y no todos son iguales en política.

La impunidad con la que el PP gobernaba en 2013 en todas las instituciones de Madrid llevó a Ana Botella a malvender en 15 días, sin publicidad y con información privilegiada, 1.850 viviendas de protección oficial ocupadas por familias pobres al fondo buitre Blackstone que lo único que quería hacer con ellas era negocio. La entonces alcaldesa tuvo el descaro de decir que lo único que cambiaba para esas familias era el casero.

Un casero que de inmediato empezó a presionarles y les dobló el alquiler. Muchas de esas familias sin recursos se quedaron sin casa o están esperando un desahucio. Una de esas personas se llama Montse, tiene 2 hijos y un nieto. Para mayor desgracia, su marido se quedó en paro el mismo año 2013 porque Ana Botella despidió a cientos de barrenderos. Se han enfrentado ya a varias órdenes de desahucio; en febrero tiene el próximo. Solo la Plataforma de Afectados por la Hipoteca les está ayudando. Su testimonio en Telemadrid, indignado pero sereno, era demoledor por su crudeza y por su dignidad.

Por cierto, está muy bien que el equipo de Manuela Carmena quiera anular la venta por la vía penal, como ya lo está reclamando en los juzgados el PSOE; pero lo primero que tiene que hacer es hacerse cargo de Montse y de todos los afectados para que no sigan sufriendo este atropello. Y si al final se confirma la multa de 23 millones, dedicar ese dinero a ayudar a todas esas familias.

Ana Botella ha anunciado recurso y seguro que sigue pensando que hizo lo que tenía que hacer porque había que sacar dinero de donde fuera, pero si fuera capaz por un momento de ponerse en el lugar de Montse para entender las consecuencias de su decisión, tal vez le costaría dormir tan tranquila por las noches.

Etiquetas
Publicado el
28 de diciembre de 2018 - 21:15 h

Descubre nuestras apps

stats