Consejos vendo que para mí no tengo
Manuel Marchena, el que fue hasta hace poco presidente de la Sala Segunda del Tribunal Supremo, ha aprovechado el discurso de aceptación de su nombramiento como doctor Honoris Causa por la Universidad CEU Fernando III para hilvanar un argumentario que, a mi juicio, merece el título que preside este escrito: Consejos vendo, que para mí no tengo.
El juez Marchena elogia la libertad de crítica a las decisiones judiciales, pero le molesta cuando se produce, sea por representantes políticos o por los propios ciudadanos.
El juez Marchena enarbola la independencia judicial para criticar las críticas que recibe el estamento, pero se olvida de que la mayoría de las decisiones judiciales que afectan a políticos o a partidos políticos, sobre todo en la sala del Tribunal Supremo que él presidió, la Segunda, están claramente sesgadas a la derecha cuando no a la extrema derecha. Esto es un hecho perfectamente demostrable por esas “bases de datos” a las que él alude en su discurso para afirmar precisamente lo contrario. Eso por no hablar de la admisión a trámite de denuncias claramente infundadas (léase Abogados Cristianos, HazteOír o Manos Limpias, por citar solo unos pocos ejemplos) y muy a menudo contra la opinión de los fiscales.
El juez Marchena se duele de las críticas que recibe el estamento judicial y demanda la independencia de los poderes del Estado a la vez que critica con contundencia al poder legislativo que es tan importante y tan independiente, por lo menos, como el judicial al que él pertenece. Respeten ustedes nuestros derechos, reclama a los políticos, al tiempo que conculca o critica los derechos de los representantes públicos. Las querellas contra Podemos o contra representantes de Podemos por acusaciones infundadas (como a la postre se ha demostrado en todas ellas) o mentiras orquestadas desde la extrema derecha son buen ejemplo de ello.
Se le ve demasiado al juez Marchena el “pelo de la dehesa judicial” y el escoramiento ideológico hacia el lado derecho, supongo que en lógico agradecimiento a quienes lo encumbraron a los altos puestos que en su momento ocupó.
No critique las críticas, juez Marchena, admítalas con el mismo talante democrático y el mismo derecho con el que hace usted las suyas.
Sobre este blog
En este blog publicamos los artículos y cartas más interesantes y relevantes que nos envíen nuestros socios. Si eres socio/a puedes enviar tu opinión desde aquí. Consulta nuestras normas y recomendaciones para participar.
0