La intensidad de la lluvia va dando pequeñas treguas, pero no deja de caer agua mientras la manifestación avanza por el Paseo del Prado y la cabecera llega a Cibeles, sede del Ayuntamiento de Madrid, un momento que las convocantes han aprovechado para hacerse eco de las reivindicaciones de la red de trabajadoras contra la violencia de género de la capital, que llevan meses denunciando la precariedad y falta de recursos que afrontan: “La red no sostiene. ¡Vergüenza!” o “Almeida, escucha, la red está en lucha” gritan.