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El Gobierno carga a los estudiantes parte de los 1.500 millones que ha recortado a la universidad

Los estudiantes asumen cada vez un coste mayor por acudir a la universidad.

Daniel Sánchez Caballero

El Gobierno está, poco a poco, trasladando el coste de los estudios universitarios a los estudiantes. Un estudio de CCOO sobre la financiación de las universidades calcula que los presupuestos de los centros públicos han perdido unos 1.500 millones de euros en cuatro años (un 23,8% si se incluye la inflación), mientras en paralelo suben los precios de las tasas públicas que pagan los alumnos por matricularse en los grados.

“Si se analizan los ingresos, han caído todos los epígrafes excepto las tasas. O lo que es lo mismo, menos financiación pública y más privada”, explica Francisco García, secretario general de la Federación de Enseñanza del sindicato. En paralelo, UGT asegura en otro informe que la caída de las becas (que el propio Ministerio de Educación admite en 75 millones de euros este curso) está obligando a cada vez más estudiantes a dejar la universidad.

Como consecuencia de los recortes, el montante de la inversión en las 50 universidades públicas ha pasado de 10.118 millones de euros para todos los centros en 2010 hasta 8.594 millones en 2014, un retroceso que sitúa la inversión del Gobierno en el nivel que tenía en 2006, asegura el estudio Evolución de los presupuestos de las universidades públicas 2010/2014.

Estas cifras suponen también una caída del porcentaje de gasto en educación superior respecto al PIB, que ha pasado del 0,97% al 0,83% en cuatro años, una tendencia que se mantiene para este 2014 pese a que el Producto Interior Bruto ha vuelto a subir y el presupuesto de Educación también lo ha hecho ligeramente. “Supone una erosión, un ataque a las universidades sin precedentes”, afirma García.

Esto significa además que el gasto medio por alumno en las universidades ha pasado de 7.760 euros por estudiante y año a 6.481 euros en el mismo periodo, un descenso del 16,5%. Sin embargo, los alumnos cada vez pagan más por matricularse en la universidad, según asegura CCOO y corroboran diferentes informes de otras fundaciones, como la poco sospechosa CyD, presidida por Ana Patricia Botín.

El origen de esta subida está en el Real Decreto 14/2012 –de los primeros que aprobó el entonces recién elegido Gobierno de Mariano Rajoy y que dio origen a casi todos los recortes en Educación–, que permitió a las Comunidades Autónomas subir el precio de las tasas públicas de sus universidades: hasta un máximo del 25% de su coste real en primera convocatoria y hasta el 100% en cuarta para compensar las caídas en la inversión que se avecinaban y que ahora confirma este estudio de CCOO.

García destacó también la caída de los fondos en las inversiones en la universidad, las partidas dedicadas a la construcción de nuevas infraestructuras o el mantenimiento de las ya existentes, que han bajado un 40%. “Manda un mensaje muy claro de que no solo no van a dejar que la universidad pública crezca; tampoco podrá mantenerse”, valora García. “Y hay que tener en cuenta que varias universidades tienen más de 50 años”, añade.

Más tasas, menos becas

Así, el capítulo 3 de los presupuestos universitarios es el único que ha subido en los últimos cuatros años junto al de ingresos patrimoniales, aunque este último de manera más anecdótica. En los últimos cuatro años, las universidades han ingresado 338 millones de euros más de sus estudiantes (y no precisamente porque haya más alumnos, que han pasado de ser 1.303.959 a 1.326.114), lo que supone un incremento del 20%.

Para los presupuestos de los centros, esto significa que la partida de tasas ha pasado de suponer uno de cada seis euros que ingresaban (un 16%) a casi uno de cada cuatro (22,8%). Las tasas sufrieron el grueso de la subida dos años atrás –llegando a duplicarse en algunos casos–, aunque algunas regiones continúan con la escalada.

Madrid, por ejemplo, las elevó un 20% de media entre el pasado curso y el actual, según el referido informe de la Fundación CyD. La libertad que Educación ha otorgado a las Comunidades a la hora de decidir si subían o no sus tasas ha llevado a que estudiar una carrera pueda ser tres veces más caro en Madrid o Cataluña que en Galicia o Andalucía.

En paralelo a esta reducción de la inversión pública y subida de la privada a través de las tasas el Gobierno ha disminuido también el montante de las becas que otorga, circunstancia que está empujando a muchos estudiantes fuera del sistema, según denuncia UGT en su informe 'Becas y ayudas al estudio'. Fin de la equidad.

El informe señala el endurecimiento de los requisitos para obtener una beca —como la subida de la nota media necesaria o aprobar entre un 85% y un 100% de los créditos, según la rama de estudios— y la caída de las mismas —un estudiante de Grado podía recibir casi 7.000 euros en el curso 2012/13 y ahora aspira “como mucho” a 4.500, según UGT— como las causas de esta circunstancia, aunque no cifra el impacto que está teniendo.

“Es una política injusta, discriminatoria y desigual, que impide a muchos estudiantes continuar con su educación por no poder costearla, rompiendo así el objetivo de conformar un sistema donde la educación, como derecho, se rija por los principios de equidad e igualdad de oportunidades”, aseguran desde el sindicato.

CCOO también asegura que los recortes en la universidad se están cebando con el personal laboral. En el periodo de tiempo analizado el presupuesto para ello ha caído en unos 484 millones de euros, lo que supone casi un tercio de los recortes totales en educación superior. Esta cifra se traduce en que en cuatro años 5.669 profesores y otros 2.455 miembros del personal de administración y servicios (PAS) han perdido su trabajo. En paralelo también ha caído la inversión en i+D, que ha pasado de suponer el 1,40% del PIB a un 1,24% entre 2009 y 2013.

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