La Superliga se vacía: el Barcelona renuncia al proyecto y deja solo al Real Madrid
Se rompió el amor entre Real Madrid y Barcelona, en lo que a Superliga se refiere. La entidad azulgrana ha anunciado formalmente, tanto a la European Super league Company como a los clubes que han formado parte de la misma, su desvinculación del proyecto, una exclusiva y cerrada competición que enfureció sobremanera a los aficionados de los equipos y a la UEFA.
Una decisión que rompe la inesperada alianza que se forjó entre Joan Laporta y Florentino Pérez, ambos embarcados en la creación de una competición que prometía a sus participantes unos ingresos anuales en torno a los cuatrocientos millones de euros. La tabla de salvación para muchos de ellos.
“Ha llegado el momento de que los clubes tengan un mayor control sobre su destino, su futuro y su sostenibilidad”, dijo en su momento Laporta en un vídeo publicado en las redes sociales del club. Pérez también ha defendido la iniciativa en varias ocasiones: “Igual que hace casi setenta años dimos un paso fundamental en la historia del fútbol con la creación de la Copa de Europa, hoy nuevamente tenemos el deber y la responsabilidad de dar al fútbol europeo el nuevo impulso que tanto necesita”.
Sin embargo, el Barcelona da marcha atrás. El club catalán ha anunciado esta decisión en un escueto comunicado, remitido el pasado sábado, pero sin explicar el cambio de opinión: de ser uno de los impulsores de la Superliga Europea a convertirse en el último equipo que abandona el barco. En esa pretensión por hacer una liga cerrada y elitista, solo queda liderando el proyecto el Real Madrid, que no se ha pronunciado sobre esta nueva baja.
La Superliga se vacía
La Superliga nació oficialmente el 18 de abril de 2021 bajo el auspicio de doce clubes: los españoles Real Madrid, Barcelona y Atlético de Madrid, los italianos Milán, Inter de Milán y Juventus y los ingleses Liverpool, Manchester City, Chelsea, Manchester United y Tottenham. Todos ellos pretendían ponerla en marcha para la temporada 2021-2022.
El formato fue muy criticado por elitista. Se planteaba una participación de hasta veinte equipos: los 12 fundadores, tres invitados (el PSG estaba entre ellos) y otros cinco más que se clasificarían anualmente en función de su rendimiento. Eso reportaría en torno a cuatrocientos millones de euros de ingresos anuales.
Las protestas de los aficionados fueron la primera piedra de toque. Los seis clubes ingleses abandonaron el proyecto pocos días después, también lo hicieron el Atlético de Madrid, así como Milán e Inter de Milán. También renunció la Juventus de Turín. En medio, llegó la resolución del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), que señaló que la UEFA y la FIFA abusaron de “posición dominante” frente a la Superliga, pero tampoco la avaló y señaló que “no debe ser necesariamente autorizada”.
El último en bajarse del barco ha sido el Barcelona, que venía dando avisos con acercamientos a la asociación de Clubes Europeos de Fútbol (EFC, por sus siglas en inglés) y a la UEFA.
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