Nadie pregunta por Blanca, la perrita que no ha logrado salir del refugio en años y que busca una familia
Miles de perros se quedan atrapados en las decenas de refugios y protectoras que hay a lo largo y ancho de nuestro país. Un consuelo para estos animales, que al menos se libran de la crueldad de la calle o del maltrato que reciben diariamente. Sin embargo, estas asociaciones recuerdan que un chenil nunca es el sitio adecuado para crecer.
En esos centros, la suerte solo sonríe a algunos peludos, los que logran que una familia los adopte. Sin embargo, otros se vuelven invisibles y pasan años y años en las protectoras, bien por su avanzada edad o por algún problema médico que arrastran.
Ese es el caso de Blanca, que lleva casi una década en el Refugio - Escuela Marlene, una asociación para la integración familiar de perros y gatos abandonados o maltratados de Sevilla. Su personal hace un llamamiento a través de sus redes sociales, porque no entienden cómo nadie se ha interesado por la peluda en todo este tiempo.
“Ella tiene 11 años, de los cuales son ocho años los que lleva con nosotros. Es una pena, sinceramente”, escriben a través de su cuenta de Instagram, una herramienta con la que buscan dar visibilidad a su caso. Ellos no pierden la esperanza de que aparezca una familia que la cuide como se merece.
Una espera interminable
Blanca nunca ha tenido una vida fácil. Esta perra de tamaño mediano fue rescatada de una azotea donde vivía completamente aislada, cuentan en sus redes sociales. Ese aislamiento le ha pasado factura. Ahora, es “muy sensible a los cambios”, así que necesita paciencia, pero poco más.
Ese es un requisito indispensable para los interesados en su adopción: “Necesita un buen manejo y mucha adaptación a la hora de estar con otros perros y gatos”. Eso acota más el abanico de posibles adoptantes. “Sabemos que hace muy difícil su adopción”, reconocen. Sin embargo, no es algo imposible.
Todos los miedos que guarda con otros animales no los tiene con las personas, con las que se muestra confiada, dispuesta a recibir siempre una buena sesión de caricias. “Es un sol, muy mimosa, pide afecto constantemente y le encanta jugar con los voluntarios”, destacan en su publicación de Instagram.
Desde el Refugio - Escuela Marlene, confían en que la espera de Blanca termine pronto. “¿Quieres darle una oportunidad a esta preciosa?”, preguntan, aunque ellos tienen clara la respuesta. Los interesados pueden visitar la página web de esta organización. Finalmente, si dan el paso, pueden escribir un mensaje a su correo electrónico y así iniciar un proceso de adopción, una noticia que la peluda lleva esperando ocho años.
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