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Benito Zambrano: "La única opción que tenemos es el trabajo de los ciudadanos"

El director de cine andaluz Benito Zambrano apoya la Asamblea de Andalucía constituída en febrero en Córdoba como un movimiento de regeneración política liderado por el catedrático Isidoro Moreno.

"Yo no soy partidario de votar lo menos malo. Yo no soy partidario de votar por votar", afirma.

"No quiero cambiar de partidos políticos y que no cambie nada y que todo sea para peor".

"Este Gobierno no va a llorar, ni a sufrir si le va mal al cine español. No harán ningún esfuerzo para que a la cultura le vaya bien en este país".

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El director de cine Benito Zambrano /foto de Antonio Acedo

El director de cine Benito Zambrano /foto de Antonio Acedo

Director de películas como Solas (1999), Habana Blues (2005) o La Voz dormida (2011), Benito Zambrano, fue presencia destacada en la reunión constituyente de la Asamblea de Andalucía (AA) que se celebró el 16 de febrero en Córdoba. Como ya expuso en eldiario.es/andalucia el catedrático de Antropología de la Universidad Hispalense Isidoro Moreno, la AA es un movimiento andalucista y municipalista, que persigue la regeneración política, desde las bases sociales, a través del debate y sin optar por elaborar listas electorales. Benito Zambrano, en un receso del curso El actor frente a la cámara que ha impartido en la Facultad de Comunicación de Sevilla, explica cómo, preocupado por la coyuntura económica, social, política y, en concreto, por la situación y búsqueda de alternativas en Andalucía, respalda esta iniciativa.

¿Cuál es su relación con la Asamblea de Andalucía?

Yo conocía a Isidoro Moreno desde los años en que él daba mítines en mi pueblo (Lebrija) con el PTE (Partido del Trabajo de España) y lo he considerado siempre una persona interesante, pero entré en contacto con él cuando me invitó a hablar de cultura en el XV Congreso sobre Andalucismo Histórico . Gracias a ello, tiempo después, recibí información sobre la Asamblea de Andalucía, un proyecto que me interesa porque, aunque vivo el 80 por ciento del tiempo en Madrid, mi objetivo como creador sigue siendo contar historias de aquí. Todo lo que tenga que ver con Andalucía, desde el punto de vista político, social y cultural me interesa. Y también el momento vital que estamos viviendo me importa mucho como persona, ciudadano y creador.

¿Por qué asististió a la asamblea constituyente de Córdoba? 

Fui porque quería apoyarles. Llevamos viviendo años de despolitización. Aunque hay mucha gente comprometida, muchos lo están de forma individual, tirando cada uno por su lado. Incluso yo, que no me considero ciudadano pasivo ni pasota, acabo estando muy metido en mi mundo, en gran medida porque mi profesión es muy absorbente y termina aislándote de todo. 

¿Seguirá implicado en la AA? ¿Cuál será su aportación? 

Yo asistí a enterarme lo primero, por curiosidad. Pero quiero seguir manteniendo relación con lo que está pasando. La única cuestión es que vivo en Madrid y tengo que ver de qué manera me puedo mantener vinculado. Porque es cierto que igual que yo me impliqué por la confianza y credibilidad que me da Isidoro Moreno, puede haber gente que conozca la iniciativa por mí.

¿Está de acuerdo con la idea de la AA de que crear listas, concurrir a las elecciones no es útil para regenerar el sistema político?

A ver, yo comprendo que hay gente que lleva años combatiendo desde distintas organizaciones que está cansada de sentirse siempre en el lado de la protesta y quiere ver un resultado de esa lucha. Pero yo entiendo, como dice Isidoro Moreno, que sería absurdo que un grupo de gente se organice para presentarse a las elecciones. Cosa diferente es que si en un pueblo hay un colectivo ya suficientemente maduro, organizado y considera que pueden hacer algo y bien, pues de puta madre. Pero en general, lo primero debe ser consolidar un colectivo, organización, movimiento, grupo, asamblea, o como se quiera llamar, y tener claras muchas cosas. 

¿Los partidos están agotados o se puede esperar de ellos cambio?

A mí no me interesa ninguno, cómo están, lo que hacen. Con lo que está pasando, no me interesa ninguno. A mí no hay ninguna opción política que me atraiga.

¿Y las ideologías se han superado?

Yo no creo que se hayan superado las ideologías. Lo que pasa es que los políticos han igualado la acción, su modo de actuar y pensar.  Todos hacen lo mismo, plantean las mismas soluciones para los mismos problemas. Pero las ideologías siguen existiendo. El contenido filosófico, la manera de concebir la vida, las sociedades, y lo que se puede hacer es distinto según unas u otras ideologías. 

¿La Asamblea de Andalucía debe de tener un corte ideológico?

Debe tener una ideología de izquierda, un planteamiento filosófico, ético, moral, ideológico bien diferente del neocapitalismo y sus valores; otra visión de lo que es vital para el ser humano, claro. 

¿La oleada de movimientos sociales críticos con la coyuntura puede coordinar una respuesta política a la crisis? ¿Cómo?

Eso no está fácil y no sé quien tiene la respuesta... yo no. Porque es complejo. Hay un montón de ciudadanos insatisfechos, enfadados, cabreados, indignados, en absoluto desacuerdo con lo que están haciendo los políticos en muchísimos niveles, eso se detecta en la calle. Los políticos están haciendo cosas y dirigiendo el país de un modo que gran parte de la población no apoya. Pero, ¿cómo se articula ese desacuerdo, indignación, cabreo y lo conviertes en algo? No lo sé.

¿La incertidumbre sobre el futuro tras esta etapa crítica le infunde temor o esperanza?

Hombre, está claro que tal como está planteado el sistema democrático, puede ocurrir que venga un populista y gane... Pero es que hay que cambiar muchas cosas de raíz.

¿Como cuáles?

Para empezar, la manera de hacer política, de entender la democracia. No puede ocurrir que estemos en un sistema (por no ponerle nombre) donde unas pocas personas tienen el control económico absoluto y eso determina un control sobre la sociedad, a través, por ejemplo, de los medios de comunicación. Un poder que nadie les ha otorgado, que han conseguido y les lleva a manejar tanto, en el mundo global, que ya ni nuestros políticos locales tienen influencia real.

¿Cómo encaja la propuesta andalucista y municipalista de la AA justo en ese mundo global?

Hombre, la única alternativa es hacer un trabajo de hormiguita. Un montón de hormiguitas rascando una pared pueden tirar un edificio. La única opción que tenemos es un trabajo de ciudadanos, cada uno en su lado, intentando cambiar las cosas. Porque el que tiene el poder no te va a decir: "Dime cómo tengo que hacerlo, toma mi poder y decide tú". El que tiene el poder económico, financiero, mediático lo que hace es adquirir más poder. Luchan para vencer y absorber a otra empresa y ser más fuertes. Hemos creado un mundo donde unos cuantos tienen el poder de decisión sobre millones de personas. Y de ahí, el sistema de valores que prima hoy en día.

¿Detecta movilización del mundo de la cultura ante la actual situación?

La gente de la cultura está bastante al pie del cañón y ha salido a protestar. Algo que nos están haciendo pagar. La cultura siempre ha estado más a la izquierda que a la derecha, más con el que sufre que con el que maneja el poder. En España, la gente de la cultura ante la guerra de Irak o el 11M salió a la calle, encabezó manifestaciones, leyó manifiestos, se destacó. Y por eso este Gobierno -Mariano Rajoy, Cospedal, Soraya- no va a llorar, ni a sufrir si le va mal al cine español. No harán ningún esfuerzo para que a la cultura le vaya bien en este país.

¿Qué espera de la evolución de la AA? 

Me gustaría que fuera un espacio de debate, de análisis, de construir alternativas. Un referente para muchísima gente, que buena falta hace. Un espacio rico, interesante, para transformar. Que se pueda convertir un día en herramienta de cambio. Que sea un lugar para aglutinar a gente de izquierda. Que las bases, los ciudadanos, en este caso andaluces, intentemos que sirva para algo.

Y mientras, en las elecciones, ¿cuál sería la opción de Benito Zambrano?

Yo no soy partidario de votar lo menos malo. Yo no soy partidario de votar por votar. Yo no soy partidario de este sistema democrático en la manera en que se hace y eso que he votado e incluso he sido miembro de mesa electoral, es decir, que también soy partícipe del sistema. Pero no es esta manera, no es ésta la manera, la única manera de hacer política. Si hubiera un movimiento que articulara una abstención activa yo posiblemente haría eso. Es el modo de decir: no es así como hay que hacer política, no quiero cambiar de partidos políticos y que no cambie nada y que todo sea para peor.

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