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DESALAMBRE

Guinea es declarada libre de ébola

El final del brote de ébola más mortífero de la historia podría registrarse el próximo 14 de enero si Liberia no registra nuevos casos, según la OMS

Guinea es donde se registró el primer caso del virus hace casi dos años: la epidemia deja 11.315 personas fallecidas y 28.637 casos registrados

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Guinea Conakry confirma 61 muertes por el ébola tras pruebas de laboratorio

Imagen de archivo: La enfermera guineana Egidia Almeida (der) osculta a un ciudadano procedente de Guinea Conakry en un centro médico a la entrada fronteriza de Buruntuma (Guinea-Bissau) / EFE EFE

Guinea se despide del ébola. La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró este martes el fin de la epidemia de ébola en el país africano,  al cumplirse 42 días desde que la última persona infectada dio negativo en dos ocasiones consecutivas al test que evidencia la presencia del virus en la sangre.

Guinea es donde hace casi exactamente dos años se registró el primer caso de ébola que dio lugar a una epidemia que se propagó después a otros países de África Occidental. Los estados más afectados fueron Liberia y Sierra Leona. En total el virus generó 28.637 casos y se ha cobrado la vida de 11.315 personas, según los últimos datos de Naciones Unidas. Este brote, recuerda la OMS, ha sido el más complejo y mortífero desde que se tiene constancia del virus, en 1976.

Tras el anuncio de este martes, Guinea entra en un periodo de 90 días de vigilancia sanitaria reforzada para garantizar que cualquier nuevo caso sea identificado rápidamente antes de que se propague entre la población. Este periodo afronta en la actualidad Sierra Leona, que si no registra nuevos contagios culminará esta fase el próximo 5 de febrero.

Estudios científicos realizados durante esta epidemia confirmaron por primera vez que el virus del ébola puede persistir hasta nueve a doce meses en el semen de ciertos hombres que resultaron infectados. Liberia fue declarada libre de ébola, tras pasar el periodo de 42 días, en dos ocasiones, pero nuevos casos volvieron a activar las alertas.

En el último recuento de la OMS, del 23 de diciembre, la organización mundial señalaba una nueva fecha para declarar el fin de la transmisión en Liberia: el 14 de enero. Al tratarse del último país con casos confirmados dentro de esta epidemia, la cita sería también la del fin del brote. A partir de ese momento, comenzaría de todos modos el nuevo plazo de 90 días de vigilancia reforzada.

En esta nueva fase que ahora afronta Guinea se redoblarán los esfuerzos para rehabilitar los servicios sanitarios nacionales, que fueron quebrantados por los efectos de la epidemia que llegó a provocar pequeños brotes en Nigeria y Mali.

En Senegal, España, Estados Unidos, Italia y Reino Unido se trataron casos aislados de nacionales -en su mayoría de médicos y enfermeras– que habían contraído el virus del ébola en alguno de los tres países más afectados mientras atendían a los enfermos.

"La cadena original de transmisión empezó hace dos años en Gueckedou, Guinea, al final de diciembre de 2013, y se extendió a las vecinas Liberia y Sierra Leona y, por último, a otros siete países a través de viajes terrestres y aéreos", dijo la OMS en un comunicado.

Las secuelas del brote

De esta epidemia quedarán también varias lecciones. Médicos Sin Fronteras y otras organizaciones humanitarias denunciaron la "lenta" respuesta de la comunidad internacional al brote. "La respuesta inicial de la OMS (al brote de ébola) fue lenta e insuficiente, no fuimos suficientemente agresivos en alertar al mundo, nuestra capacidad de actuación rápida fue limitada", reconoció en abril la OMS.

A partir de ahora, los países afectados deberán hacer frente a unos sistemas sanitarios en muchos casos debilitados y a las secuelas físicas y psicológicas que deja el virus.

Un estudio de Médicos del Mundo en el distrito de Koinadugu, en Sierra Leona, ha incidido en las repercusiones de los supervivientes. Sus resultados indican que el 90% de los supervivientes perdieron a familiares durante el brote. De media, cada uno ha perdido a cinco de ellos. Y un 74% de los hogares afectados por la enfermedad salieron del brote sin el cabeza de familia.

Unicef ha alertado de que la atención debe seguir puesta sobre los miles de niños que han quedado huérfanos por la enfermedad. Según sus datos, más de 22.000 niños perdieron a uno o ambos progenitores en Guinea, Liberia y Sierra Leona. "Para miles de niñas y niños el brote no termina hoy. Seguirá con ellos durante toda su vida. Comprometámonos a estar con ellos también", dijo el doctor Mohamed Ag Ayoya, Representante de UNICEF en Guinea.

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