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PP y PSOE se muestran dispuestos a seguir pactando en los asuntos de Estado

Los dos partidos abren la puerta a acuerdos en la próxima legislatura ante la previsible fragmentación parlamentaria

Cospedal admite que el PP "contemplaría" una gran coalición con los socialistas si no logra mayoría absoluta

Pedro Sánchez siempre ha descartado ese pacto, pero ahora apuesta por llegar a acuerdos "puntuales"

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Pedro Sánchez dice que ha habido "más diferencias que coincidencias" con Rajoy

Pedro Sánchez y Mariano Rajoy durante el encuentro que mantuvieron en julio en La Moncloa / EFE

La sombra de una gran coalición entre PP y PSOE planea sobre la esfera política desde las elecciones europeas. Miguel Arias Cañete abrió esa puerta por primera vez en aras "del interés general". Los socialistas negaron con rotundidad e incluso rompieron el acuerdo entre conservadores y socialdemócratas al votar en contra del presidente de la Comisión Europea.

La irrupción de Podemos y la caída del bipartidismo en las encuestas vuelven a poner sobre la mesa este debate. El PP no la descarta si no revalida la mayoría absoluta en 2015. Pedro Sánchez lo ha rechazado desde su llegada al cargo pero en los últimos días su discurso ha variado al reconocer, durante un desayuno informativo, que la existencia de "gobiernos apoyados por distintas fuerzas no es malo".

Pactos puntuales, estabilidad y gobernabilidad son algunas de las premisas que los dos grandes partidos manejan a la hora de llegar a acuerdos. María Dolores de Cospedal fue clara a este respecto en una entrevista en Telecinco este martes al asegurar que su partido "contemplaría" esa gran coalición con el PSOE si pierde la hegemonía de la mayoría absoluta. "No se hace para neutralizar a nadie sino para garantizar la gobernabilidad del país", dijo ante la posibilidad de que ese acuerdo fuera un intento por alejar a Podemos.

En el PSOE no se atreven con afirmaciones tan rotundas porque son conscientes del desgaste que ese tándem supondría entre sus filas y su electorado. Aún así, interrogado directamente por la posibilidad de "pilotar" o apoyar a los conservadores para "garantizar la estabilidad", Pedro Sánchez no respondió directamente en un acto organizado por Cinco Días. Tras un circunloquio sobre los perjuicios de las mayorías absolutas, el líder socialista se mostró a favor del apoyo a los gobiernos por parte de distintas fuerzas. "Es sano", dijo.

La inexistencia de una negación absoluta causó cierta sorpresa en algunos de los presentes en el evento. Uno de los asistentes expresó a eldiario.es que tendría que haber matizado a qué se refería y predijo que iba a ser necesaria una precisión posterior. Un miembro de la Ejecutiva explicó que, con esa afirmación, el secretario general quería decir que se llegaría a pactos puntuales con un Gobierno en minoría, como sucede en Asturias. Ese es el modelo que en Ferraz creen que se va a imponer en muchas comunidades tras las elecciones de mayo.

Sánchez se vio obligado después de esas declaraciones a responder con mayor contundencia a preguntas de los periodistas: "Siempre lo he hecho, y ahora también", dijo sobre el rechazo a esa gran coalición. Fuentes próximas a Sánchez explicaron a eldiario.es que el PSOE se muestra partidario de llegar a "pactos puntuales para temas que requieran mayorías cualificadas".

"No, no y no" a una coalición

El número dos de Sánchez, César Luena, también se pronunció con más contundencia: "No, no y no",  dijo tras el ofrecimiento de pacto de Cospedal. Luena señaló que "cuando se es de derechas no se puede pactar con el PSOE". No obstante, la dirección ha dejado claro que llegará a acuerdos puntuales.

Ese planteamiento concide con el del PP. Cospedal también se mostró favorable a alcanzar acuerdos en materias relevantes. Así, la número dos de Rajoy sostuvo que "los partidos que tienen posibilidad de ser alternativa de Gobierno" tienen que ponerse de acuerdo "en los grandes temas de Estado".

"Nosotros hemos ofrecido al PSOE coaliciones importantes en los grandes temas de Estado y hasta la fecha parece que no ha sido muy fructífero el ofrecimiento", lamentó Cospedal, para quien esos acuerdos pueden llegar a ser imprescindibles para "garantizar la gobernabilidad de España".

El último gran desacuerdo entre los dos partidos ha sido a costa de la reforma constitucional. Los conservadores reprochan al PSOE que apoyara la propuesta de la Izquierda Plural que plantea derogar el artículo 135 y recriminan a Sánchez que rompa el consenso que alcanzaron en el verano de 2011. Además, Ferraz ha planteado abrir una subcomisión para estudiar la modificación de la Constitución, pero el PP no ha recibido la propuesta con los brazos abiertos.

Partidos de Estado en la práctica

A pesar de que ambas formaciones se quejan de los desencuentros de sus negociaciones, en la práctica actúan como partidos de Estado en el acercamiento prioritario ante ciertos asuntos. La alarma que provocó el escándalo de los viajes a Canarias de José Antonio Monago cuando era senador obligó a Antonio Hernando y Alfonso Alonso a sentarse con urgencia para cerrar un pacto de mínimos sobre los viajes de los parlamentarios. Los demás grupos les reprocharon que actuaran en solitario y vieron "insuficiente" la medida.

En un tema clave como el de Cataluña, los socialistas y conservadores también han mantenido una interlocución constante a través de emisarios de segunda fila. En ese caso, Rajoy propuso a Pedro Arriola y el PSOE a José Enrique Serrano para intentar reconducir el pulso soberanista con la Generalitat. Ambas formaciones coincidieron en el rechazo a la "consulta ilegal" planteada por Artur Mas y el PSOE apoyó al Gobierno en el recurso presentado ante el Tribunal Constitucional.

Los portavoces de PP y PSOE en el Congreso también se sentaron para negociar las medidas de regeneración democrática, pero los socialistas acabaron rechazando un pacto con los conservadores en esta materia, tras las primeras informaciones que daban cuenta de la existencia de esas reuniones. Sánchez cerró la puerta a un "acuerdo global" en la lucha contra la corrupción: "Abandone toda esperanza", le dijo a Rajoy en el debate que se celebró la semana pasada. "No son de fiar", añadió consciente de que no le viene bien electoralmente ir de la mano de los consevadores.

Fuentes del PSOE aseguran que no hay en este momento ninguna negociación en marcha sobre los grandes proyectos que quedan por probar en esta legislatura sino que se están presentando enmiendas en el trámite parlamentario, como "el resto de grupos". 

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