Las fuerzas de la ONU en Líbano denuncian que el Ejército israelí ha arrojado “una sustancia química desconocida” en su zona
Las fuerzas de paz de Naciones Unidas para Líbano (FPNUL, UNIFIL en inglés) han denunciado que el Ejército israelí arrojó este domingo “una sustancia química desconocida” sobre áreas cercanas a la Línea Azul en el sur de Líbano, la demarcación que sirve de frontera de facto entre Líbano e Israel.
La FPNUL indica que el Ejército israelí informó a las fuerzas de la ONU de que realizaría “una actividad aérea arrojando lo que dijeron que era una sustancia química no tóxica”. Esto obligó a los soldados de Naciones Unidas a suspender sus actividades habituales cerca de la Línea Azul, y solo pudieron reanudarlas “después de más de nueve horas”. El propio Ejército israelí les ordenó “mantenerse alejadas y a cubierto”.
En su comunicado, las fuerzas de Naciones Unidas para Líbano denuncian que esta operación militar israelí es “inaceptable” y “contraria a la resolución 1701” de Naciones Unidas, que establece la presencia de la ONU en la zona para garantizar la paz y la retirada del Ejército israelí.
También señalan que “las acciones deliberadas y planificadas de las Fuerzas de Defensa de Israel no sólo limitaron la capacidad de las fuerzas de paz de llevar a cabo las actividades que les correspondían, sino que también pusieron potencialmente en riesgo su salud y la de los civiles”.
Las fuerzas de paz de la ONU señalan que 'las acciones deliberadas y planificadas de las Fuerzas de Defensa de Israel pusieron potencialmente en riesgo la salud de las fuerzas de paz de Naciones Unidas y la de los civiles'.
Efectos en tierras agrícolas
La FPNUL expresa “inquietudes sobre los efectos de esta sustancia desconocida” en las tierras agrícolas locales “y cómo esto podría afectar al regreso de los civiles a sus hogares y a sus medios de vida a largo plazo”. Además, recuerda que esta no es la primera vez que las fuerzas militares israelíes lanzan sustancias químicas desconocidas sobre Líbano y denuncia que los vuelos de los aviones de Israel sobre Líbano “constituyen una violación de la resolución 1701.
Desde 1978 el Ejército de Israel ha realizado cuatro invasiones terrestres de Líbano y ha abierto fuego en numerosas ocasiones contra varias posiciones de las fuerzas de paz de Naciones Unidas. A lo largo de los años la misión de la ONU ha denunciado que estas agresiones son “repetidas” y algunas, “deliberadas”. En 2024 se registró una de las más graves de estos últimos tres años, cuando soldados israelíes dispararon contra una torres de observación del cuartel general de la ONU e hirieron a dos cascos azules.
Aquel ataque se produjo en el marco de la cuarta invasión terrestre israelí, con bombardeos contra varios puntos de Líbano que causaron la muerte de más de dos mil personas. Esa invasión comenzó tras los atentados israelíes que hicieron explotar más de 3.000 dispositivos electrónicos –que provocaron la muerte a 42 personas, entre ellas dos niños, y heridas a más de 3.000– y después de meses de enfrentamientos entre Hizbolá y el Ejército israelí, en los que el 83% de los ataques fueron israelíes.
La misión de las fuerzas de la ONU en Líbano está dictada por varias resoluciones del Consejo de Seguridad y tiene como objetivo garantizar la paz y la estabilidad en la zona. Comenzó en 1978, como respuesta a la invasión israelí del sur de Líbano, con el objetivo de garantizar la paz y la retirada del país de las fuerzas ocupantes de Israel. Sin embargo, éstas permanecieron dieciocho años en territorio libanés, hasta el año 2000. Tras su salida, la presencia de los cascos azules se mantuvo y su misión se renovó en 2006, a través de la resolución 1701, cuando el Ejército israelí volvió a invadir Líbano durante treinta y tres días. En ella participan entre 600 y 700 soldados españoles.
No es la primera vez que las fuerzas de paz de la ONU son objeto de ataques israelíes en el sur libanés. En 1996 el Ejército de Israel mató a más de cien civiles que se refugiaban en el cuartel de Naciones Unidas de Qana. Entre los centenares de heridos hubo cuatro cascos azules. En 2006, durante los treinta y tres días de invasión, las fuerzas israelíes lanzaron al menos treinta ataques contra posiciones de la FPNUL y mataron a cuatro observadores militares de Naciones Unidas -de Austria, China, Canadá y Finlandia-, a pesar de que fueron advertidas en repetidas ocasiones de que estaban bombardeando una posición de las fuerzas de la ONU.
La misión de la ONU expresa ‘inquietudes sobre los efectos de esta sustancia desconocida en las tierras agrícolas locales y cómo esto podría afectar al regreso de los civiles a sus hogares y a sus medios de vida a largo plazo’
En 2015 otro ataque israelí acabó con la vida del cabo español Francisco Javier Soria, también destinado en las fuerzas de la ONU en el sur de Líbano.
La ofensiva israelí contra Naciones Unidas ha tenido su máxima expresión en Gaza, donde el Ejército de Israel ha matado a más de 300 trabajadores de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA). Además,
en estos dos últimos años el Gobierno de Netanyahu declaró persona non grata al secretario general, António Guterres, y ha cuestionado tanto a la Asamblea General como a la Corte Internacional de Justicia, máximo tribunal de Naciones Unidas, donde se investiga a Israel en el marco de la demanda por genocidio presentada por Sudáfrica. También ha arremetido contra el otro tribunal de La Haya, el Penal Internacional, donde se investigan crímenes de guerra y de lesa humanidad israelíes.
Tel Aviv mantiene y extiende su ocupación ilegal en los territorios palestinos -en contra de varias resoluciones de la ONU- y ha incumplido en repetidas ocasiones las órdenes cautelares emitidas por la Corte Internacional de Justicia. Esta última operación militar en el sur de Líbano se enmarca en estas dinámicas de impunidad.
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