Forestalia desbloquea sus proyectos de renovables sobre la bocina tras atraer a dos fondos de inversión europeos

El grupo de los hermanos Samper está logrando desbloquear sus proyectos de energía renovables

Forestalia, la empresa aragonesa que sorprendentemente irrumpió hace dos años en el mercado español de las energías renovables, tiene cerrada la puesta en funcionamiento de 692 de los 1.924 megavatios (MW) de potencia cuya concesión obtuvo entre 2016 y 2017 y está ultimando los acuerdos para implementar otros 1.198, con lo que habrá cerrado en plazo la instalación del grueso de las autorizaciones, buena parte de ellos en territorio de la comunidad.

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En realidad, si se cumplen las previsiones de captación de inversores tras haber atraído a dos fondos de inversión europeos como son el luxemburgués Mirova y el danés CIP, superará el 98 % (1.890 de 1.924, el 58 %) tras haber reducido ese volumen en 50 al transferir esa potencia a Ence para que la instale en su planta de biomasa de Puertollano (Ciudad Real).

Forestalia optó por venderlos ante el riesgo de que caducaran las autorizaciones por haber excedido los plazos, con lo que las concesiones ‘vivas’ se sitúan en 1.500 MW eólicos, 316 fotovoltaicos y 108 de biomasa.

Tienen que entrar en servicio a principios de 2020, con lo que los plazos comienzan a ir ajustados aunque ha contado con el apoyo del Gobierno de Aragón, que ha declarado de interés autonómico la mayoría de sus proyectos.

Los fondos de inversión europeos

Mirova, la división de bonos verdes (inversiones socialmente responsables) de Natixis Asset Management, se hizo el año pasado con el grueso de las concesiones de autopistas y de ferrocarriles de Copisa por unos cien millones de euros.

El grupo gestiona a través de sus cinco ramas negocios por valor de 2,8 billones de euros en Europa, principalmente en Francia, y básicamente en las áreas de las infraestructuras y las energías renovables.

CIP (Copenhagen Infraestructure Partners) sería, según El Confidencial, el principal candidato para cerrar una parte importante de la financiación de los parques eólicos que todavía no ha activado Forestalia, una inversión cuyo montante ronda los 400 millones de euros.

A través de sus cuatro divisiones gestiona proyectos por valor de 6.800 millones, principalmente en Europa, Asia y América.

La eólica y la fotovoltaica

Los proyectos más avanzados de Forestalia son el Goya, que contempla una inversión de 310 millones de para instalar 300 megawatios en diez parques eólicos con 80 aerogeneradores en las comarcas de Belchite, Cariñena y Daroca, y el Phoenix, con una inversión de 350 millones para poner en marcha otros diez complejos con 91 aspas que sumarán 342 MW en esas tres comarcas, la del Jiloca y las Cinco Villas.

En ambos casos, Forestalia ha logrado el apoyo de varios gigantes financieros y de algunas de las principales empresas del sector eléctrico. Así, General Electric y Engie (la rama energética de Suez) participan en ambos proyectos, aunque la primera lo hará únicamente como proveedor tecnológico en el Phoenix.

Paralelamente, el fondo de inversión francés Mirova participa en ambos complejos como socio, lo mismo que Santander como financiador, con el apoyo de Caixabank y BBVA y el BEI (Banco Europeo de Inversiones, público) en el caso del Goya y con el de Sabadell y JP Morgan en el Phoenix.

Fuentes de Forestalia explicaron que para las próximas semanas está previsto el cierre de la financiación de las plantas de energía fotovoltaica, que se desplegará en Almochuel, San Mateo de Gállego y La Muela, y los más de 858 MW que quedan pendientes de la eólica, en parte de los cuales entrará CIP.

La biomasa

Tras el descarte, aunque no oficial, del polémico proyecto de la planta de biomasa de Monzón ante la imposibilidad en la práctica de cumplir los plazos que exige la declaración de impacto ambiental, y el traspaso de los 50 MW a Ence en Puertollano, Forestalia centra el trabajo en esta energía en el complejo de Cubillos del Sil, en León, de la misma potencia.

Se trata de una inversión de 110 millones de euros que generará 400 empleos, cincuenta en la planta y 350 para el suministro de la biomasa, y cuya entrada en servicio está prevista para el año que viene.

El proyecto está participado por dos entidades públicas castellanoleonesas como Somacyl (Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente) y el instituto financiero Sodical, mientras que Eren (Ente Regional de la Energía) ha canalizado un préstamo de 42 millones de euros del Banco de Desarrollo del Consejo de Europa.

El resto de la financiación del proyecto, en el que no participa ningún fondo de inversión, llega mediante otro préstamo de 42 millones concedido por Sabadell, Abanca, Cajamar y Bankia.

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