Azcón embarra el final de campaña y agita el bulo de que la encuestadora contratada por Alegría tiene relación con Salazar
A apenas 48 horas del fin de la campaña electoral en Aragón la derecha pisa el acelerador en su ofensiva contra la candidata del PSOE, Pilar Alegría. Este miércoles, tanto el PP aragonés como el PP nacional, y también el propio presidente y candidato, Jorge Azcón, decidieron agitar el bulo de que la empresa externa contratada por los socialistas para encargarse del seguimiento de las encuestas y los 'trackings' electorales tiene vinculación con Francisco Salazar, el exasesor de Pedro Sánchez que abandonó la Moncloa tras la denuncia de varias mujeres de comportamientos machistas y de acoso sexual.
Para la carrera electoral de Alegría en Aragón los socialistas decidieron encargar la demoscopia, en realidad, a una de las empresas que a lo largo de los últimos años ha trabajado de manera recurrente para el partido. Se trata de Global Europa Demoscopia S.L., una compañía especializada en estudios de mercado y de opinión pública. Su CEO y administrador único es Juan Miguel Becerra, sociólogo con más de 30 años de experiencia en sondeos electorales y de opinión en elecciones nacionales, autonómicas y locales en España, y también en República Dominicana, Colombia y Ecuador. Becerra es, además, uno de los encuestadores de referencia de Ferraz desde que Pedro Sánchez accedió a la Moncloa.
En plena cuenta atrás para que se abran las urnas en Aragón, el PP señaló a esta empresa con el objetivo de forzar algún vínculo entre la campaña de Pilar Alegría y Francisco Salazar, aunque la realidad es bien distinta. Global Europa Demoscopia no tiene relación alguna con Salazar, que acaba de fundar su propia consultoría bajo el nombre de Servicios e Ideas Estrategias Sociales y Electorales SL.
Tampoco Juan Miguel Becerra, el hombre ahora contratado de manera externa para la campaña de Pilar Alegría, es alguien siquiera vinculado al entorno personal del exasesor de Sánchez. Todas las fuentes consultadas en el partido y en el entorno de ambos aseguran, además, que la relación personal entre ellos no existe desde que se cortó la vinculación profesional cuando el que fuera alto cargo de Moncloa dimitió tras el escándalo destapado por este periódico.
A través de su empresa, Becerra empezó a trabajar externamente para Ferraz en el año 2018 en la elaboración de encuestas a nivel nacional. A principios de 2020, el entonces jefe de gabinete del presidente del Gobierno, Iván Redondo, le propuso ponerse al frente del Departamento de Innovación, Análisis y Nuevas Audiencias en el PSOE, un equipo dedicado a los análisis demoscópicos y a la escucha social, en redes y tecnológica con el objetivo de suministrar estudios de opinión pormenorizados a la cúpula del partido.
Como director de ese departamento, situado en la quinta planta de la sede socialista de la calle Ferraz, Juan Miguel Becerra reportaba sus conclusiones a Francisco Salazar como superior jeráquico, ya que ocupaba la secretaría de Acción Electoral, un alto cargo en la Ejecutiva socialista que luego heredó Javier Izquierdo durante el tiempo en que Salazar abandonó la primera línea política y se marchó al Hipódromo de la Zarzuela tras la salida de Redondo de la Moncloa. Las personas que trabajaron cerca de ambos y compartieron equipos durante ese tiempo coinciden en la “absoluta falta de sintonía personal” entre Becerra y Salazar más allá de su interlocución profesional.
La ofensiva del PP
En realidad, gran parte de la campaña del Partido Popular en Aragón ha girado en torno a la foto publicada en su día por Artículo 14 de una comida de Pilar Alegría con Francisco Salazar en un restaurante de Madrid. Para entonces, ya habían salido a la luz las denuncias de varias compañeras de partido y otras incluso habían usado los canales internos de Ferraz para trasladar el comportamiento del exalto cargo de Moncloa. “Ese encuentro no se tenía que haber producido y fue un error”, dijo después Alegría.
Cuando elDiario.es publicó que esas denuncias trasladadas al PSOE habían sido ignoradas y que Salazar estaba incluso recibiendo protección del partido y del Ejecutivo, la orden de romper amarras de una vez por todas con uno de los hombres de mayor confianza del presidente llegó del propio Pedro Sánchez. “Me he equivocado una vez, no me voy a equivocar dos”, le trasladó de manera informal a los periodistas en la tradicional copa de Navidad de Moncloa en referencia a las denuncias de acoso contra sexual contra su colaborador, al que ya nadie ha vuelto a ver merodear en los entornos de poder socialista.
A pesar, por tanto, de que no existe indicio alguno de que Salazar colabore a día de hoy ni con el PSOE, ni con el Gobierno, ni tampoco con la campaña de Pilar Alegría, los populares se han lanzado a difundir el bulo. “Salazar en la campaña de Alegría. Amigo y compañero del alma…”, publicó en sus redes sociales el PP de Aragón tras enlazar una información en la que se menciona a Pilar Alegría y Francisco Salazar pero no se ofrece ningún detalle de la vinculación entre ambos.
No perdió la ocasión de sembrar la sospecha la portavoz de los populares en el Congreso, Ester Muñoz. “EI PSOE oculta la consultora que está ayudando a Pilar Alegría en su campaña. ¿Ha pasado de comer con Salazar a trabajar con Salazar y por eso lo oculta?”. Una duda que también quiso esparcir el propio Azcón. “Pilar Alegría debe aclarar si Salazar sigue siendo su asesor de cabecera o solo es amigo y confidente de comidas”. Este jueves, en el penúltimo día de campaña, el PP utilizará el Senado para interrogar a Salazar en la comisión de investigación del 'caso Koldo'.
Precisamente Jorge Azcón, en su último mitin compartido con Alberto Núñez Feijóo, le lanzó una petición al presidente del PP para volver a disparar contra Pilar Alegría a cuenta del Parador de Teruel. “Este parador ha quedado manchado y no quiero que sea recordado como el de la fiesta de Ábalos. Por eso, querido Alberto, como dentro de muy poco vas a ser presidente del Gobierno y los paradores nacionales depende del Gobierno de España, quiero pedirte que reformemos íntegramente el Parador de Teruel”. En sede parlamentaria, el propio director de ese Parador desmintió la supuesta macrofiesta de Ábalos que habría provocado daños en el establecimiento y que la derecha ha convertido en un mantra para asegurar, sin pruebas, que Alegría contribuyó a taparla.
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