La Cantabria rural mantiene cerrados la mitad de los consultorios que dejaron de prestar servicio con el estado de alarma

Centro de Salud de Ramales de la Victoria. | PEDRO MERINO

Antes de marzo un consultorio rural era un espacio físico con personal sanitario de carne y hueso. Desde que se retirara el estado de alarma en junio, 39 consultorios rurales son un abstracto en donde el espacio físico tiene la puerta cerrada y la atención presencial ha sido sustituida por el teléfono o internet. La atención sanitaria en la Cantabria amenazada por el despoblamiento ha entrado con la pandemia en una atención entre lo presencial y lo virtual.

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Declarado el estado de alarma a mediados de marzo, la Consejería de Sanidad cerró 78 de los 129 consultores periféricos existentes y que configuran la primera barrera en la lucha contra las enfermedades, que es la Atención Primaria, en este caso en el medio rural. El confinamiento generalizado de la población conllevó a que la relación médico-paciente se alterara y profundizará en lo virtual. Pero terminado el estado de alarma, la 'nueva normalidad' ha significado que solo 90 tengan sus puertas abiertas y que 39 sigan en el limbo de las nuevas tecnologías, lo cual conlleva dar por supuesto que la cobertura de internet ha llegado a todos los pueblos y que la atención telefónica, por mail y videoconferencia sean efectivas en un sistema que las propias autoridades sanitarias consideran "estresado".

La reapertura de los consultorios rurales está, en teoría, dependiendo de la posibilidad de establecer circuitos independientes para los casos sospechosos de coronavirus. Asimismo, otra de las razones por las que no se han abierto todos los que se cerraron ha sido las vacaciones del personal sanitario. De este modo, el centro que no pueda garantizar la seguridad de personal y pacientes o que no disponga de todo el personal en activo mantiene sus puertas cerradas, a la espera de que las condiciones permitan su reapertura.

Según la Consejería de Sanidad, en una respuesta parlamentaria a una pregunta del Partido Popular, actualmente hay abiertos 90 consultorios, por lo que quedan pendientes 39, la mitad de los que cerraron. A la hora de cerrarlos no solo se tuvieron en cuenta las medidas de seguridad acerca de la COVID, sino que aquellos con menos población dependiente, es decir, la de los núcleos más pequeños, tuvieron más papeletas para dejar de estar en servicio, primándose aquellos con más tamaño poblacional dependiente.

Valoración previa telefónica

Según la Consejería, está teniendo lugar "la recuperación progresiva de toda la actividad propia de la Atención Primaria, pero mediante un nuevo modelo asistencial de valoración previa vía telefónica de la demanda asistencial, sin olvidar la necesidad de seguir manteniendo la organización de los circuitos diferenciados y consultas específicas, para pacientes con clínica sospechosa de patología COVID".

Dicho sistema de atención telefónica está dando múltiples quebraderos de cabeza a usuarios y gestores sanitarios por los problemas que plantea. Quien atiende el teléfono evalúa si la consulta es de tipo administrativo o tiene un carácter médico. En este último caso, se deriva a un facultativo o sanitario. Pero la realidad del día a día es que el teléfono en ocasiones ni siquiera es atendido.

Actualmente, la intención es realizar una reapertura escalonada de la atención sanitaria en los consultorios, con la principal limitación de la falta de profesionales por el periodo vacacional y la necesidad de seguir garantizando la existencia de circuitos diferenciados como medida de seguridad.

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13 de octubre de 2020 - 14:19 h

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