Vox vuelve a liarse en el voto en el Ayuntamiento de Carcaixent y protagoniza un encontronazo con la alcaldesa del PP
Lo que parecía una moción trivial presentada por el grupo socialista en el Ayuntamiento de Carcaixent, ha desembocado en un nuevo sainete de Vox en el pleno municipal a la hora de votar y ha supuesto un encontronazo del portavoz del partido de extrema derecha con la alcaldesa del PP.
La moción del PSPV consistía en pedir a la Generalitat que se recuperen las inversiones en la Bioplanta de Caudete de las Fuentes donde se investiga la lucha biológica contra el mosquito tigre y la mosca de la fruta, en tanto que Carcaixent, localidad situada junto al río Júcar, sufre plagas de estos insectos y requiere de este tipo de lucha. La propuesta ha sido bien vista por Compromís y por PP, llegando a manifestar la alcaldesa Carolina Almiñana, que era “una buena propuesta y además muy necesaria”.
Tras la intervención de la defensora de la moción y la aceptación de la alcaldesa, esta preguntó a los grupos si había alguna intervención más, como no la hubo pasó a la votación y pregunto por orden si había votos en contra, abstenciones... y nadie levantó la mano, tampoco Vox. Entonces el punto pasaba a aprobarse por unanimidad 'por asentimiento', Almiñana llegó a felicitar a la edil socialista por conseguir la unanimidad de todos los grupos. Sí... pero no, Vox quería votar en contra y empezaba el espectáculo.
El portavoz de Vox, Javier Rosario, se quejaba de que su partido no había votado, y argumentaba que las preguntas de la intervención y de los votos en contra se habían hecho mientras este consultaba el voto con su compañera -como se puede ver en el vídeo-, y ya miraba a la alcaldesa en el momento que se preguntaba por la abstención y al no haber ningún voto se daba por aprobado.
Tras esta advertencia la alcaldesa Almiñana le respondía que “si estuviera más atento al pleno... estaba hablando con la señora Moreno”. A continuación este le espetaba que querían votar en contra y que “ya me hizo lo mismo la otra vez”, en referencia a cuando Rosario se equivocó en una votación en la que el edil de extrema derecha dio su voto favorable a una declaración institucional por el 8M y quiso cambiar el signo de su voto cuando el punto ya se había aprobado.
Rosario se quejaba de que la alcaldesa “no ha dado tiempo” y reclamaba que “no he emitido mi voto”, a lo que el secretario municipal respondía que la modalidad por asentimiento se da cuando los votos no emitidos se dan como automáticamente para la tercera en cuestión. Del mismo modo subrayaba que “por norma no se puede volver a votar” como reclamaba el concejal.
La discusión escaló hasta el punto en el que Carolina Almiñana se imponía diciendo “esto no es un mercado” y preguntaba al secretario si se podía volver a votar, a lo que este señalaba que “por norma no se puede volver a votar”. Para acabar Almiñana le advertía al concejal: “es su responsabilidad estar atento en los plenos, he hecho cuatro preguntas y no ha respondido. Respete el pleno”.
El PSPV se felicita del apoyo
La propuesta socialista, según defendió la portavoz Sara Diert, “busca garantizar un modelo de gestión de plagas más sostenible, seguro y respetuoso con el medio ambiente, lejos del uso masivo de productos químicos y pesticidas que ponen en riesgo la salud pública y la calidad de nuestros productos agrícolas”. El PSPV de Carcaixent se congratula del acuerdo, que considera “responsable y clave para el futuro de la agricultura y la salud ambiental de nuestro territorio”.
Diert manifestaba que “la Bioplanta de Caudete es un recurso fundamental no solo para nuestra agricultura sino también para el bienestar de la ciudadanía, puesto que permite desarrollar técnicas de control biológico contra plagas que afecten tanto los cultivos como la salud de las personas, como es el caso del mosquito tigre o la mosca negra”.
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