Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
El Gobierno se lanza contra el juez Peinado: “Solo busca reventar a Sánchez”
Análisis - 'EEUU e Israel: quién maneja a quién', por Olga Rodríguez
El Estado del bienestar se tensiona con miles de médicos y docentes en huelga

Mazón y Pérez Llorca elevan el déficit en 5.000 millones en dos años mientras eliminan 574 millones en impuestos a rentas altas

Juan Francisco Pérez Llorca saluda a Carlos Mazón nada más ser investido.

Carlos Navarro Castelló

València —

0

Con cifras de ingresos del Estado de récord y sin contar el gasto que ha generado la reconstrucción por la dana, el Gobierno valenciano del PP y de Vox en su primer año de legislatura y con los populares en solitario después ha registrado cifras de déficit preocupantes que están entre las más altas de los últimos años. Unas cifras que se acaban traduciendo en el debilitamiento de los servicios públicos, cuando no directamente en recortes en ámbitos como el educativo, y que vienen agravadas por las continuas bajadas de impuestos aprobadas en los últimos dos años, principalmente a las rentas altas.

En concreto, según los datos oficiales del Ministerio de Hacienda, en los años 2024 y 2025, sus dos primeros ejercicios completos, el ejecutivo del expresidente Carlos Mazón (dimitió el pasado mes de noviembre) generó un déficit de 2.565 millones de euros (sin contar los 292 generados por la dana) y de 2.373 millones de euros (sin contar los 1.589 de la riada). En total, en dos años se ha elevado la deuda en 4.938 millones de euros, casi la mitad de los 11.000 millones que el Gobierno ha anunciado que condonará a la Comunitat Valenciana del total de 60.000 millones. De ellos, 40.000 estarían vinculados a la infrafinanciación.

Se da la circunstancia de que si el Gobierno valenciano que ahora preside Juan Francisco Pérez Llorca aceptara el nuevo modelo de financiación que ven con buenos ojos los sindicatos y la patronal, implicaría unos ingresos adicionales de 3.669 millones de euros, por lo que se hubiera compensado ampliamente el déficit y aún habría recorrido para mejorar los servicios sociales, la sanidad o la educación.

En los dos primeros años completos del Gobierno del Botánico el déficit total fue de 1.613 millones en 2016 y de 854 en 2017, es decir, 2.467 millones en total. En los ocho años del ejecutivo de izquierdas el peor año en cuanto a generación de deuda fue 2022 con 3.777 millones, una cifra motivada en parte por la pandemia de la covid-19. El siguiente ejercicio, que se repartieron prácticamente seis meses la izquierda y la derecha también se alcanzó un déficit importante, con 3.082 millones. No obstante, ha habido años peores, como por ejemplo tras la crisis inmobiliaria de 2007, con Francisco Camps y Alberto Fabra, ambos del PP, al frente de la Generalitat: 5.412 millones de deuda en 2010 y 6.709 en 2011.

Los casi 5.000 millones de déficit que ha generado el Consell en 2024 y 2025 se han producido, además, en el momento en el que más fondos aporta el Gobierno a pesar de la infrafinanciación. Así, en 2026 se han transferido a la Generalitat 17.418 millones, en 2025 han sido 15.921 millones y en 2024 un total de 15.376 millones. En los últimos años del Botánico las aportaciones del Estado fueron de 10.797 millones en 2022, de 11.341 millones en 2021 o de 11.613 millones en 2020. En 2023, fueron 13.553 millones.

574 millones menos por las rebajas de impuestos a las rentas altas

En cuanto a los impuestos, la bonificación del 99% del impuesto de Sucesiones y Donaciones (292 millones), la supresión del impuesto de Patrimonio a personas con bienes valorados en hasta 1 millón de euros (68 millones) y del impuesto sobre Actividades que Inciden en el Medio Ambiente, principalmente a Iberdrola por la central Nuclear (14 millones) supone una merma de 374 millones de euros al año para las arcas públicos.

A ellos hay que sumar los 160 millones de euros que se dejarán de recaudar con la reforma del tramo autonómico del IRPF que beneficia especialmente a las rentas de más de 72.000 euros. Así, por ejemplo, las rentas de hasta 12.000 euros se verán beneficiadas con un ahorro de 0,20% al pasar de un tipo aplicable del 9% al 8,80%; a partir de 22.000 euros, el ahorro será del 0,30%; las rentas de 42.000 euros hasta 72.000 euros tendrán un ahorro del 0,60% y a partir de esa cuantía será del 0,40% (ver tablas). De esta forma, el ahorro será un 25% más para estas rentas que para las de la franja de entre 12.000 y 22.000 euros. Si vamos a casos concretos, términos absolutos, una persona con una renta de 22.000 euros se ahorrará 54 euros y otra con una renta de 72.000 euros se ahorrará 324 euros.

Además, el pasado mes de marzo se extendieron las deducciones para actividades deportivas o adquisición de gafas a personas con salarios de hasta 60.000 euros (hasta ese momento el límite era de 30.000 euros), una medida que tendrá un coste para las arcas públicas de 27,2 millones. A ellos se añaden otros 12,8 millones por las deducciones a rentas de hasta 60.000 euros por enseñanzas de música impartidas en conservatorios y escuelas de música, o de música y danza, así como para la compra de instrumentos y partituras.

En total, el descenso en la recaudación anual asciende a 574 millones de euros, o lo que es lo mismo, en una legislatura la merma sería de 2.296 millones de euros.

Peores servicios públicos

La consecuencia directa de esta política es el debilitamiento de los servicios públicos. Sin ir más lejos, parte de la huelga del profesorado está relacionado con los recortes en materia de infraestructuras. En las escuelas oficiales de idiomas los sindicatos denuncian que la conselleria ha eliminado 244 grupos y que desde 2024 un total de 8.450 alumnos no han podido acceder a la enseñanza de idiomas público, por lo que 61 profesores se han ido a la calle. También denuncian que en FP está habiendo recortes lo que obliga a los estudiantes a buscar formación en la privada.

En materia de servicios sociales, el PSPV denunció recientemente que la oferta pública de residencias en la Vall d'Albaida apenas cubre un 8% de las necesidades de las personas mayores, puesto que esta comarca dispone de 333 plazas públicas para atender las peticiones de 4.604 demandantes que engrosan las listas de espera. En cuanto a la dependencia, en el mes de mayo había 21.954 personas a la espera de ser valoradas una cifra que con pequeños altibajos se mantiene en los últimos meses. Si bien en enero había 22.455 ciudadanos en esta situación, la cifra se disparó hasta los 27.353 en febrero y poco a poco fue bajando de nuevo.

En sanidad, pese a que el plan de verano cuenta con un presupuesto de 85 millones de euros, 3 millones más que el ejercicio anterior, la realidad es que la atención hospitalaria se verá mermada con respecto al año anterior, según denuncian los sindicatos, mientras el PSPV ha denunciado que en agosto se cerrarán “más de 600 camas”.

Según UGT, “el plan de vacaciones que ha presentado la Conselleria no llega a cubrir toda la demanda asistencial” y añaden: “No debería concebirse como algo normal que en el periodo estival se cierren las camas porque aunque la población tiene movilidad en esta época, por el cambio climático y la ola de calor, cada vez existen más patologías asociadas a las altas temperaturas y sigue habiendo ingresos hospitalarios”.

Por su parte, CCOO denuncia que el Plan de Vacaciones “consolida los recortes asistenciales pese a aumentar su presupuesto” y que “consolida la reducción de la actividad vespertina en Atención Primaria durante el verano”. Otro de los aspectos que más preocupa al sindicato es la falta de transparencia respecto al denominado “reagrupamiento de camas” hospitalarias, “eufemismo con el que sorprende esta Consellería para denominar al cierre de camas que tiene previsto y del cual no se informa, ni sobre el número de camas afectadas o los servicios implicados”. 

El PSPV critica la política fiscal “injusta”

El Síndic del grupo socialista en las Corts, José Muñoz, ha denunciado la “peligrosa y profundamente injusta” política fiscal del Consell de Pérez Llorca, que está “vaciando de forma irresponsable los recursos de la Generalitat con regalos fiscales a los patrimonios y rentas más elevadas”, mientras los servicios públicos de la Comunitat Valenciana “se caen a pedazos, como estamos viendo estos días con el vergonzoso e indecente plan de verano que supondrá el cierre en agosto de más de 600 camas en los hospitales o la ruin cicatería practicada en las negociaciones con los docentes mientras tenemos el gobierno valenciano más caro de la historia, en el que se han aprobado subidas de sueldo hasta un 36%”.

“El Gobierno de España está aprobando los mayores recursos en favor de la Comunitat Valenciana de la historia. Para 2026 serán 17.418 millones de euros, lo que supone 6.621 millones más de lo que tuvo el Consell del Botànic en 2022, un 61% más de dinero, y lo que vemos es un evidente deterioro de los servicios públicos a los valencianos y una política de regalos fiscales masivos a las rentas más elevadas”, ha denunciado Muñoz. El síndic del PSPV-PSOE advierte además que los fondos que vendrán con el nuevo modelo de financiación autonómico, que supondrá la llegada de 3.669 millones adicionales en 2027, han de servir para reforzar y potenciar la sanidad, la educación, los servicios sociales, las empresas y trabajadores, pero no para engordar los bolsillos del 1% más rico como están haciendo PP y Vox“.

Para José Muñoz, esta política “frívola y populista” se explica porque Pérez Llorca es un presidente “a dedo, que no han votado los valencianos” y cuya “única obsesión es caer en gracia a Feijóo para que lo deje ser candidato del PP” a las elecciones de 2027. “Pero los valencianos no nos podemos permitir el tener un presidente suplente de Mazón que no piensa en la Comunitat Valenciana, sino solo en su interés y en el del PP en Madrid”, ha aseverado el portavoz socialista.

Etiquetas
stats