Seis años sin laboratorio de ciencias en el instituto por la desidia de la Generalitat: “Estamos perdiendo vocaciones y talento”
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La pandemia provocada por la Covid-19 tuvo repercusión en todos los ámbitos de la vida cotidiana, como el educativo. La necesidad de adaptar los centros a la nueva realidad de 2020 obligó a convertir espacios específicos, como aulas de informática, de música o laboratorios en clases para poder repartir a los alumnos de forma que se pudieran guardar las distancias de seguridad. Seis años después de que se desatara la crisis sanitaria, el IES Severo Ochoa de Elche sigue sin contar con un laboratorio para la práctica de ciencias como la Biología: son unos 2.600 días y 3.600 alumnos -600 estudiantes por año- que no han dispuesto de las condiciones adecuadas..
Desde el centro solicitan a la Conselleria de Educación la “creación e instalación” de un laboratorio escolar debido a que no cuentan con ningún espacio específico “debidamente equipado para el desarrollo de prácticas experimentales en el ámbito de las ciencias” para “garantizar que el alumnado disponga de los recursos materiales imprescindibles para un aprendizaje significativo, experimental y acorde con las exigencias curriculares y legales vigentes”.
Dos profesores de Biología del instituto, Verónica Sánchez y Manpreet Singh Kaur, han puesto en marcha una campaña, que han denominado 'Proyecto Severo', para visibilizar la carencia de un laboratorio de Biología y Geología: “El alumnado lleva años sin poder acceder a una enseñanza científica completa”, ya que no pueden realizar prácticas experimentales y su aprendizaje queda “limitado a la memorización teórica, y eso no es aprender”.
Sánchez y Singh Kaur, para quienes este es su primer año en el instituto ilicitano, argumentan que un centro de Secundaria y Bachillerato “debe garantizar la enseñanza científica práctica”, lo que resulta imposible sin la existencia de un laboratorio de ciencias: “El desarrollo de las competencias científicas y experimentales del alumnado se ve gravemente afectado y cae la motivación y el interés por las ciencias”. “Estamos perdiendo talento y vocaciones”, se lamentan, al tiempo que denuncian la desigualdad educativa que tienen los estudiantes del Severo Ochoa respecto a otros centros.
Tal y como explican, la enseñanza de las ciencias “requiere observar, experimentar, comprobar y, sin un espacio adecuado, el desarrollo de competencias científicas queda seriamente afectado”. Además, sostienen, esta carencia “no es solo educativa, sino también normativa”, ya que recuerdan que la legislación vigente establece la necesidad de que los centros educativos cuenten con los recursos materiales adecuados, incluyendo laboratorios de ciencias, para “garantizar una educación de calidad y el cumplimiento del currículo”.
La legislación vigente obliga a la Administración a dotar con unos espacios mínimos educativos, incluidos los laboratorios de ciencias (Real Decreto 658/2024). En este sentido, los artículos 14 y 15 del Real Decreto 132/2010 recogen que los centros de Secundaria y Bachillerato deben disponer, “al menos”, de un laboratorio para Ciencias; y la Ley Orgánica 3/2020 obliga a las administraciones educativas a dotar a los centros de los recursos necesarios (artículo 120.3), dicta que el proyecto educativo debe orientarse hacia un aprendizaje competencial (artículo 121) y subraya que la enseñanza debe preparar al alumnado para aplicar los conocimientos “en contextos reales”, lo que “en ciencia vincula directamente el currículo con la experiencia práctica”, sostienen los profesores impulsores de esta reclamación.
'Proyecto Severo'
El 'Proyecto Severo' es una campaña de concienciación, que pretende implicar a toda la comunidad educativa por medio de cartelería, campañas en redes sociales, recogida de firmas y la creación de contenido audiovisual gracias a la participación del alumnado para dar visibilidad al problema y reunir el apoyo necesario para trasladarlo a la Administración autonómica y conseguir una solución que garantice una educación científica “digna y equitativa”.
Para presentar esta iniciativa, los organizadores están trabajando en la organización de un evento que prevén celebrar a finales de abril o en mayo próximo cuyo eje central será la proyección del documental, de 20 minutos de duración, que estará acompañado de una “experiencia diseñada para informar, sensibilizar y movilizar a los asistentes”.
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