Cinco detenidos, dos de ellos menores, por dos agresiones racistas en la localidad valenciana de Tavernes de la Valldigna
La Guardia Civil ha detenido a cinco personas, entre ellas dos menores de edad, como presuntas autoras de delitos de odio tras las brutales agresiones racistas perpetradas el pasado fin de semana durante las fiestas patronales de la localidad valenciana Tavernes de la Valldigna. La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, ha anunciado el arresto de los sospechosos y ha confirmado la puesta de todos los implicados a disposición de la autoridad judicial. Según ha podido saber elDiario.es, los arrestados no son todos vecinos de Tavernes.
Las detenciones responden al avance de las investigaciones abiertas a raíz de la difusión de un vídeo en redes sociales en el que se aprecia cómo un grupo de jóvenes acorrala, insulta y propina patadas, puñetazos y botellazos en la cabeza a un varón de origen magrebí al grito de “vuélvete a Marruecos”. Paralelamente, las fuerzas de seguridad investigaban un segundo ataque ocurrido la misma noche contra otro joven de origen senegalés, quien requirió asistencia médica e ingreso hospitalario tras sufrir una fractura de mandíbula a causa de los golpes recibidos.
Bernabé expresó, tras tener conocimiento de estos hechos, su “absoluta condena” a los ataques y los enmarcó en el repunte de la xenofobia en el espacio público. “Esa normalización de los discursos de odio que estamos viendo especialmente en responsables políticos genera también esa normalización de la violencia en la calle”, señaló la delegada del Gobierno, quien advirtió de que “del insulto a la acción hay un paso”, al tiempo que apelaba a la responsabilidad colectiva para frenar el hostigamiento hacia el colectivo migrante.
El avance de las diligencias policiales ha sido posible gracias al análisis de las grabaciones difundidas en redes sociales, donde se observa a decenas de jóvenes jalear, grabar y presenciar las palizas sin intervenir. Los ataques desencadenaron la repulsa del Ayuntamiento de la localidad y del colectivo Tavernes Antifeixista, plataforma que denunció de forma pública la tardanza en la reacción de las instituciones locales y la agresividad ejercida contra ambas víctimas.
Desde el consistorio defendían que la localidad es un entorno “diverso, acogedor y plural” e insistían en calificar los hechos de episodio aislado que no representa la convivencia diaria entre la población vallera.
0