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¿Te quedan sobras de marisco en la nevera? Con este plato de pasta podrás aprovecharlas sin complicaciones

Esta receta tradicional italiana demuestra que se puede conseguir un plato lleno de sabor que funciona siempre.

Beth Hernández

9 de enero de 2026 10:52 h

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Si al abrir la nevera te encuentras con restos de marisco y piensas que para darles salida necesitas meterte en la cocina durante horas —preparando un arroz, una sopa o incluso unas croquetas—, conviene desterrar esa idea. Aprovechar el marisco no siempre implica recetas complejas ni elaboraciones largas: hay opciones mucho más rápidas y agradecidas.

Una de las más prácticas es la pasta. Pocos ingredientes son tan versátiles como ella, capaz de adaptarse sin esfuerzo a pescados, carnes, verduras o mariscos. Dentro de ese abanico de posibilidades, los clásicos spaghetti ai frutti di mare ocupan un lugar destacado. Esta receta tradicional italiana demuestra que, con pocos pasos y buen producto, se puede conseguir un plato lleno de sabor que funciona siempre.

Es una propuesta pensada para quienes disfrutan del gusto del mar. Buena parte de su intensidad reside en la salsa, que se enriquece utilizando el caldo obtenido al hervir cabezas y cáscaras del marisco. Este gesto sencillo marca la diferencia: aporta profundidad, aroma y ese carácter tan reconocible que convierte el plato en algo especial sin necesidad de artificios.

El origen de estas recetas está ligado a las localidades costeras de Italia, a lo largo de todo su litoral, desde Sicilia hasta Venecia. En ciudades como Nápoles, la combinación de pasta y marisco se consolidó como uno de los grandes clásicos de la gastronomía local, solo por detrás de la pizza en popularidad. Tradicionalmente, además, se trata de un plato asociado a celebraciones y momentos festivos.

Para que el resultado sea redondo, conviene prestar atención a algunos detalles. La calidad del marisco es clave: cuanto mejor sea el producto, más intenso y limpio será el sabor final. También es fundamental aprovechar el líquido de cocción del marisco para ligar la pasta, un paso que eleva notablemente el conjunto.

Si el marisco es congelado, la descongelación debe hacerse con cuidado. Lo ideal es hacerlo lentamente en el frigorífico, evitando cambios bruscos de temperatura. Otra opción válida es sumergirlo en agua fría —con o sin envase—, renovándola con frecuencia. En cualquier caso, conviene huir del microondas o del agua caliente, ya que deterioran tanto la textura como el sabor. Una vez descongelado, bastará con secarlo bien antes de cocinarlo.

Más allá del sabor, este plato también suma desde el punto de vista nutricional. El langostino destaca por su aporte de proteínas y ácidos grasos omega-3, mientras que las almejas son una buena fuente de hierro, yodo, calcio, fósforo y potasio, además de contener también omega-3, tal y como señala la Fundación Española de Nutrición (FEN). Una razón más para no dejar que ese marisco olvidado en la nevera se desperdicie.

Receta de espaguetis con marisco

Espaguetis con marisco

Esta propuesta de espaguetis con marisco destaca por su facilidad y rapidez de preparación, lo que la convierte en una opción ideal incluso para quienes no tiene mucha experiencia en la cocina. Por otro lado, la incorporación del marisco aporta un matiz especial al plato, añadiendo un sabor intenso. En total se necesitan cuarenta minutos aproximadamente para preparar este plato. Estos son los ingredientes para cuatro personas:

  • 400 gramos de espagueti
  • 150 gramos de cebolla
  • Cuatro dientes de ajo
  • Una taza de vino blanco seco
  • 600 gramos de langostinos frescos
  • 800 gramos de mejillones frescos
  • Medio kilo de almejas frescas
  • 400 gramos de tomates
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta
  • Perejil fresco picado

Para comenzar, resulta imprescindible depurar correctamente las almejas y los mejillones, ya que suelen contener restos de arena e impurezas. En el caso de las almejas, se colocan bajo el grifo y se lavan cuidadosamente mientras se frotan las conchas con un cepillo de forma suave.

A continuación, se introducen en un recipiente con agua fría y sal, se cubren con un paño y se dejan reposar en la nevera durante aproximadamente dos horas. Pasado este tiempo, se extraen con ayuda de una espumadera, procurando no remover el fondo para evitar que la arena depositada vuelva a mezclarse con los moluscos.

Por su parte, los mejillones se limpian también bajo agua, cepillando bien las cochas para eliminar cualquier resto adherido. Después, se retiran las barbas con un cuchillo afilado o unas tijeras, se enjuagan de nuevo y se reservan en frío hasta su uso.

Seguidamente, se dispone las almejas y los mejillones en cazos separados, añadiendo una pequeña cantidad de agua en cada uno. Se colocan a fuego medio y se deja hervir hasta que las conchas se abran, lo que suele ocurrir en un par de minutos. En ese momento, se retiran del fuego, se descartan las piezas rotas o que no se hayan abierto y se extraen de las conchas, conservándolas en su propio líquido de cocción previamente colado.

A continuación, se pelan los langostinos. En una olla amplia se vierte aproximadamente litro y medio de agua y se incorporan las cabezas y los cuerpos. Se dejan cocer a fuego suave durante unos diez minutos, retirando la espuma que se forme en la superficie.

Una vez finalizada la cocción, se cuela el caldo y se desechan los restos sólidos. Cuando el líquido vuelve a hervir, se añaden un par de cucharadas rasas de sal y, seguidamente, los espaguetis. Se remueven con una cuchara de madera y se cuecen el tiempo indicado por el fabricante, hasta que queden en su punto, al dente.

Mientras la pasta se cocina, se puede preparar la salsa. Para ello, se pelan y se pican finamente la cebolla y los dientes de ajo. En una sartén amplia se calienta un chorrito de aceite de oliva virgen extra y se cocinan a fuego medio durante unos minutos, hasta que estén ligeramente dorados.

Después, se lavan los tomates, se parten por la mitad y se rallan, incorporándolos al sofrito junto con el vino blanco seco y parte del agua de la cocción de las almejas y los mejillones. Se sube el fuego y se deja hervir durante un par de minutos, permitiendo que el alcohol se evapore. A continuación, se añade el marisco y se salpimienta al gusto.

Tras unos minutos de cocción, cuando los langostinos adquieran un tono opaco, se incorporan los espaguetis a la sartén. Se mezcla todo con cuidado para que la pasta se impregne bien de la salsa y, finalmente, se sirve el plato bien caliente, espolvoreando generosamente con perejil fresco picado.

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