Tres platos sorprendentes con patatas asadas al horno, una guarnición sana para carne o pescado

Es muy probable que en tu casa siempre tengas este versátil ingrediente en la despensa.

Beth Hernández

0

Las patatas son una guarnición clásica que forma parte de nuestra alimentación cotidiana. Las encontramos en casi todos los menús, acompañando platos tanto elaborados como sencillos. De hecho, cuando pedimos un menú en cualquier restaurante, las patatas se convierten en un aliado ideal que complementa y realza el plato principal, debido a su sabor neutro y su capacidad para combinar con infinidad de ingredientes.

Incluso antes de la comida, las patatas están presentes en aperitivos y picoteos, acompañadas de aceitunas, frutos secos u otros entrantes. Es muy probable que en tu casa siempre tengas este versátil ingrediente en la despensa, ya que su larga conservación y su facilidad de preparación lo convierten en un imprescindible de la cocina diaria.

La patata es una excelente aliada para una alimentación equilibrada. Este tubérculo, nutricionalmente hablando, es rico en hidratos de carbono complejos, además de aportar fibra, potasio y vitamina C, de acuerdo con la Fundación Española de la Nutrición (FEN). Para que no se pierdan sus nutrientes durante la cocción, la FEN recomienda cocinarlas al vapor o al horno envueltas en papel de aluminio, si es posible.

Te presentamos tres recetas que incluyen patatas asadas, dando como resultado un delicioso plato.

Pollo asado al limón y romero fresco con patatas

Pollo asado al limón y romero fresco con patatas

Esta receta combina sabores frescos y aromáticos para lograr un plato delicioso y lleno de personalidad. El pollo queda jugoso por dentro y ligeramente crujiente por fuera, mientras que las patatas doradas, se convierten en la guarnición perfecta. Es importante tener en cuenta que el pollo necesita macerarse durante cuatro horas. Por ello, conviene planificar esta preparación con antelación. Esto son los ingredientes para cuatro personas:

  • Un pollo
  • Media docena de patatas
  • Seis gramos de tomillo
  • Seis gramos de romero
  • Dos limones
  • Un vaso de caldo de pollo
  • 45 mililitros de aceite de oliva
  • Una ramita de romero fresco
  • 30 gramos de pesto de tomates secos
  • Una pizca de sal
  • Una pizca de pimienta negra
  • Dos gramos de pimentón rojo en polvo

En primer lugar, cortamos el pollo en trozos uniformes. A continuación, preparamos una bandeja apta para el horno, forrándola con papel vegetal, y colocamos el pollo sobre ella.

Condimentamos la carne y añadimos el zumo de limón por encima, cuidando de retirar las pepitas, junto con el aceite y el caldo. Dejamos que el pollo se macere en la nevera durante al menos cuatro horas, dando vuelta a los trozos de vez en cuando y bañándolos con la mezcla para que absorban todos los sabores.

Transcurrido este tiempo, retiramos el pollo de la nevera y lo horneamos tal como está, cubriéndolo con papel de aluminio para que se mantenga jugoso y se impregne de las especias y el caldo. Cuando la carne esté casi en su punto, incorporamos las patatas previamente peladas y cortadas, horneando todo junto hasta que tanto el pollo como las patatas adquieran un color dorado y apetitoso.

Salmón macerado en soja y miel con patatas asadas

Salmón macerado en soja y miel con patatas asadas

Esta receta propone una forma diferente y original de disfrutar las patatas asadas, con una combinación de especias que realzan su sabor, junto con un delicioso salmón marinado. Es importante tener en cuenta que el salmón necesita marinarse durante tres horas, por ello, conviene planificar esta preparación con antelación para que los sabores se desarrollen correctamente. Esto son los ingredientes para dos personas:

  • Dos lomos de salmón
  • Ocho cucharadas de salsa de soja
  • 100 gramos de miel
  • Curry
  • Tres patatas
  • Harina
  • Pimentón

En un bol, mezclamos la salsa de soja con la miel y añadimos el salmón, dejándolo marinar durante tres horas. Durante este tiempo, lo bañamos ocasionalmente y lo guardamos en la nevera para que absorba bien los sabores. Mientras tanto, nos ocupamos de las patatas: primero las pelamos y las cortamos en cubos. En un cazo, llevamos agua a hervir y cocemos las patatas con una cucharadita de curry. Una vez cocidas, las escurrimos y reservamos.

A continuación, mezclamos las especias con la harina en un bol, rebozamos bien las patatas en esta mezcla y las dejamos a un lado hasta el momento de hornearlas.

Cuando el salmón ha terminado de marinas, lo escurrimos y lo colocamos en una bandeja del horno forrada con papel vegetal, junto con las patatas rebozadas. Horneamos todo a 180 grados durante aproximadamente quince minutos, hasta que el salmón esté cocido y las patatas doradas.

Para preparar la salsa, vertemos la marinada en un cazo y la dejamos a fuego lento durante unos quince minutos, hasta que se reduzca y espese ligeramente. Finalmente, servimos el salmón acompañado de las patatas y colocamos la salsa en un cuenco pequeño para añadir al gusto.

Bacalao al horno con patatas y cebollas

Bacalo

Esta receta es sencilla y rápida de preparar, ideal tanto para una comida como para una cena. Las patatas y la cebolla, cocinadas junto al bacalao, aportan jugosidad y un sabor dulce y delicado que realza el pescado. En total se necesita aproximadamente una hora entre preparación y cocción. Estos son los ingredientes para cuatro personas:

  • Un kilo de patatas
  • 300 gramos de cebolla
  • Un kilo de lomos de bacalao fresco
  • 200 mililitros de vino blanco
  • Aceite de oliva
  • Romero fresco
  • Pimienta negra molida
  • Sal

En primer lugar, precalentamos el horno a 180 grados. A continuación, pelamos las patatas y las cortamos en rodajas finas. Seguidamente, pelamos la cebolla y las cortamos en juliana.

En una fuente amplia apta para el horno, añadimos un poco de aceite para evitar que los ingredientes se peguen. Colocamos primero una base de patatas y, encima la cebolla. Salpimentamos al gusto y rociamos con un buen chorro de aceite de oliva virgen. A continuación, introducimos la fuente al horno durante diez minutos a 180 grados.

Transcurrido este tiempo, retiramos la fuente del horno y colocamos los lomos de bacalao fresco sobre la base de patatas y cebolla, con la piel hacia abajo. Espolvoreamos nuevamente pimienta negra y romero, añadimos un chorrito de aceite de oliva por encima y, finalmente, incorporamos el vaso de vino blanco.

Volvemos a introducir la fuente en el horno y dejamos cocinar durante aproximadamente veinte minutos, aunque el tiempo exacto dependerá del grosor de los lomos. Es recomendable echar un vistazo de vez en cuando hasta que el bacalao alcance el punto de cocción deseado.

Etiquetas
stats