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Cultura

LOS DISCOS DE LA SEMANA

Amateur: la segunda vida de La Buena Vida

Entre los discos más interesantes de la semana, el EP de debut de Amateur (ex La Buena Vida), College, Forest Swords, Martin Rev, Molly Nisson y el disco colectivo Monika Werkstatt

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Amateur

El golpe
Amateur / Sony

POP
8/10

La Buena Vida tuvo un final que no estuvo a la altura de uno de los mejores grupos de pop que haya dado este país. Ocho años después de su epílogo, el single Viaje por países pequeños, uno de los compositores Mikel Aguirre, se estrena con un nuevo proyecto al que ha bautizado Amateur. Lo hace junto a Irantzu Valencia, vocalista de la banda donostiarra, y cuenta con dos colaboradores de La Buena Vida como son Cheli Lanzagorta e Iñaki de Lucas, por lo que el proyecto se entiende como la continuación natural aquellos años de gloria.

Habrá disco largo en septiembre con un esperado dueto con Irantzu, pero por el momento aquí está este EP de cuatro canciones que arranca con autorreivindicación. El golpe es una de las canciones más uptempo jamás interpretadas por Mikel, una suerte de reverso azucarado del rock efectista de León Benavente, en el que se anuncia su retorno al primer plano musical, con emocionante referencia incluida a Pedro San Martín (el eterno bajista de La Buena Vida fallecido en accidente de tráfico hace seis años).

El impacto de esa presentación puede diluir un tanto el resto de canciones de este EP, que sin embargo nos muestran a un compositor que ha vuelto por la puerta grande. En aquel entonces pone las cuerdas al servicio de la canción como en los tiempos de Soidemersol; Atardecer#74 demuestra que la nostalgia es un sentimiento que lejos de diluirse se potencia con el paso de los años; y Fueron buenos tiempos, un rock a cámara lenta que es de largo la más floja del lote, pero que tiene un alto contenido emocional como homenaje a todo lo vivido hace años con La Buena Vida.

El principal motivo por el que El golpe no alcanza el sobresaliente es precisamente porque nos deja con ganas de más. Una magnífica manera de generar expectativas cara a ese LP que está por llegar.

 

College

Shanghai
Invada / [PIAS]
ELECTRÓNICA
7/10

La inclusión de A Real Hero en la banda sonora de la película Drive, de Nicolas Winding Refn, sirvió para presentar al mundo la música de David Grellier, más conocido por su alias artístico College. Unos años y un par de discos más tarde, Grellier vuelve a firmar música de corte cinematográfico, aunque en esta ocasión se trate de una banda sonora imaginaria. O cuanto menos eso da a entender la portada del disco, con un aroma inconfundible al cine aventurero clásico.

En realidad, con el explícito título de Shanghai, College le rinde tributo a la ciudad más glamourosa de China pergeñando una serie de piezas inspiradas en ella. Son 15 temas, mayormente instrumentales (Hama pone voz al single del disco, Love Peas) y todos ellos levantados a partir de electrónica, con ese aroma retro a medio camino de la estética carpenteriana y los experimentos de corte atmosférico de Tangerine Dream en los años setenta. Además, confirma la tendencia que ya se apreciaba en su disco de 2013, Heritage, con unos ritmos que brillan por su ausencia, haciendo un álbum cada vez más próximo de un sonido ambient con coartada narrativa.

 

Forest Swords

Compassion
Ninja Tune / [PIAS]
ELECTRÓNICA
8/10

Matthew Barnes, el hombre tras Forest Swords, explica que su segundo álbum es "una respuesta al incierto y agresivo nuevo mundo que estamos experimentando". El punto de vista del productor de Liverpool es el de un espectador que asiste conmovido a un espectáculo de miseria y crueldad global. Solo hay que atender a los títulos de estas diez piezas para hacerse una idea del tono que domina el disco: "La inundación más grande", "pánico", "vandalismo", "el filo del cuchillo" o, simplemente, "guerra".

Son temas mayormente instrumentales, en los que la palabra está presente -al igual que sucede con otros elementos en el disco- como un corta y pega que proviene del sampler, aportando discurso en ocasiones y convirtiéndose en otro  elemento musical más.

Dramático la mayor parte del tiempo, solemne siempre, el actual planteamiento musical de Forest Swords conecta con la segunda oleada de grupos de Bristol en los años del trip-hop, con nombres como The Third Eye Foundation, Amp, Movietone o Foehn, que convirtieron el sampler en su herramienta favorita para crear un corpus musical inquietante y vanguardista. Puede que veinte años más tarde la música de Forest Swords no resulte tan desafiante como aquella, pero su emotividad e interés están fuera de toda duda.

 

Martin Rev

Demolition 9
Revega / Craig Leon / [PIAS]
ELECTRÓNICA
6/10

A pesar de su estética destartalada y su aparente (y atractiva) disfuncionalidad, Suicide fueron durante varias décadas el dúo perfecto: Alan Vega ejercía de poeta y performer mientras Martin Rev se concentraba en su labor de científico loco pulsando los botones. La fórmula se ha fotocopiado hasta la saciedad desde su nacimiento en el Nueva York protopunk. El fallecimiento de Vega hace un año rompió un tándem que pese a su buen funcionamiento siempre se había permitido publicar sus propios trabajos en solitario. Los de Martin Rev pasaron mayormente inadvertidos desde su debut homónimo en 1980.

El último, publicado en 2009, se tituló Stigmata. Era un disco curioso, que poco o nada tenía que ver con el sonido Suicide. En él el neoyorquino se arrancaba a componer e interpretar piezas de corte clásico y religioso con sus sintetizadores . Algo de esto todavía permanece en Demolition 9, un álbum compuesto por treinta y cuatro temas de corta duración (ninguno alcanza los tres minutos) que se mueven entre esa sorprendente espiritualidad y los experimentos de tecnorock ruidoso marca de la casa.

El disco supone también el reencuentro de Rev con el mítico productor Craig Leon, quien produjo el primer disco de Suicide además de trabajos de otras luminarias de la época como Ramones, Blondie o Talking Heads.

Molly Nilsson

Imaginations
Dark Slies Association / Night School
TECNOPOP
8/10

Desde que hace casi una década publicara These Things Take Time en una artesanal (y doméstica) edición en CDR, la sueca Molly Nilsson ha completado ocho discos con una disciplina férrea tanto en los aspectos musicales como "industriales". Su propio sello, Dark Skies Association, en colaboración con otra pequeña discográfica de Glasgow, Night School, publican este Imaginations que nos muestra a una artista con un estilo inconfundible tanto en lo vocal como en lo instrumental y que desde hace un tiempo gira por el mundo con asiduidad: en España, de hecho, hemos podido gozar de su directo-karaoke en varias ocasiones en los últimos años.

Sin traicionar ni uno solo de sus principios éticos y estéticos Molly Nilsson ha ido multiplicando su número de fans hasta llegar al punto en que la publicación de este  Imaginations se haya convertido un acontecimiento en el terreno del pop alternativo. A pequeña escala, pero acontecimiento a fin de cuentas.

Precisamente sus experiencias girando alrededor del mundo inspiran buena parte de las canciones de Imaginations, un álbum en el que lo personal y lo social caminan de la mano. Desde luego lo hacen en Let’s Talk About Privileges ("That leaking roof is the proof / You see, it's a trickle down economy / Privileges, privileges /Oh that's just privileges"), la explícita Money Never Dreams ("Money never sleeps / Money never dreams / Money never wakes you up / And says you’re good enough") o su particular oda al Modern World.

Todo esto encajado en el habitual contexto a medio camino del techno-pop, la hipnagogia y el formato crooner marca de la casa. Algún saxo por aquí, una producción un poquito más aseada que en aquellos ya míticos primeros lanzamientos, pero siempre fiel a sí misma firmando grandes canciones de pop neurasténico.

 

Varios Artistas

Monika Werkstatt
Monika Enterprise
ELECTRÓNICA
7/10

Aunque Gudrun Gut tuvo sus primeros escarceos musicales como componente de Einstürzende Neubauten y Malaria!, pronto comenzó a interesarse por la electrónica y desarrollar una personalísima carrera en solitario que llega hasta nuestros días. Y como consecuencia de ello hace justo veinte años crea Monika Enterprise, un sello que nace con la intención de dar salida discográfica a ese material y que progresivamente ha publicado a otros iconoclastas, mayormente mujeres.

A pesar de las dificultades por todos conocidas relacionadas con el signo de los tiempos Monika Enterprise goza de buena salud, y para muestra este álbum reflejo de uno de los proyectos más ambiciosos que el sello ha llevado a cabo hasta la fecha.

En la línea de los workshops y encuentros colectivos que abundan en el terreno de la electrónica, Monika Werkstatt plantea una serie de colaboraciones entre artistas, mujeres todas ellas, asociadas al sello. El plantel es de lujo: por supuesto Gudrun Gut, pero también AGF, Beate Bartel, Lucrecia Dalt, Danielle De Piciotto, Islaja, Barbara Morgenstern, Sonae y Pilocka Krach. Todas ellas se instalaron en Uckermark, a las afueras de Berlín, para registrar unas sesiones colaborativas que las propias participantes califican como una suerte de utopía. En cierto modo el concepto evoca a la utopía artística de Faust, colectivo más que banda que ayudó a sentar las bases del nuevo rock alemán desde su comuna en Wümme.

Como suele ocurrir en estos casos el resultado del álbum es irregular. Cada tema  aparece acreditado a una de las participantes y, subsidiariamente al colectivo Werkstatt, así que la personalidad de cada cual se filtra más allá de la aportación comunitaria. Pero más allá de los ramalazos de genio de cada una de las participantes se deja entrever una suerte de sonido característico de Monika Enterprise, deliciosa variación del techno berlinés con vocación exploradora, cierta permeabilidad al pop y mirada femenina.

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