Amplio despliegue de la Ertzaintza para el partido fantasma sin público entre el Baskonia y el Hapoel de Tel Aviv israelí
La Ertzaintza prepara para este viernes un fortísimo despliegue de seguridad con motivo del primero de los dos partidos de equipos israelíes en Vitoria en la presente temporada de la Euroliga de baloncesto masculino, precisamente la primera en la historia con dos representantes de ese país. Lo hace solamente 48 horas después de un partido del Baskonia contra el Estrella Roja en el Fernando Buesa Arena con “graves” problemas, según indican fuentes policiales, y con la novedad de que el encuentro será a puerta cerrada, sin posibilidad de que los aficionados entren al pabellón.
Este viernes a las 20.30 horas visita al Baskonia, por vez primera en su historia, el Hapoel de Tel Aviv, incorporado esta temporada a la segunda competición baloncestística internacional en importancia, solamente por detrás de la NBA. El club local decidió que el choque se celebrase sin público dada la coyuntura política internacional. Al genocidio palestino iniciado en octubre de 2023 tras los atentados de Hamás, se ha sumado en las últimas semanas el ataque a Irán compartido por Israel y Estados Unidos.
La decisión ha generado controversia. Por una parte, había movimientos que reclamaban el boicoteo del público ante la visita -que, por otro lado, es intrascendente para un más que eliminado Baskonia- y, por otra, incluyendo peticiones expresas desde la oposición política de izquierdas en Álava, se pedía directamente la no celebración del choque, remarcando que el pabellón es de titularidad foral. Al inicio de la temporada, el diputado general y 'dueño' del Fernando Buesa Arena, Ramiro González, pidió expresamente la exclusión de los clubes israelíes de una Euroliga de la que el Baskonia es copropietario. Se recordó que, en 2022, fue automática la salida de los clubes rusos tras la invasión de Ucrania. Después, ha dicho que las instalaciones están cedidas a la entidad de Josean Querejeta y que la Diputación nada puede hacer legalmente sobre los eventos que se organizan.
Explican fuentes policiales que la Ertzaintza ha realizado un “llamamiento generalizado” este viernes para blindar el partido fantasma. Habrá policías dentro y fuera del pabellón, y también custodiando el alojamiento del equipo de Tel Aviv y la manifestación anunciada dos horas antes desde el barrio de Zaramaga y con destino a Zurbano, al entorno del pabellón. No solamente se cerrarán las puertas de la cancha, sino también el aparcamiento, dicen estas fuentes. Está movilizada la dotación propia de la comisaría de Vitoria pero, igualmente, la Brigada Móvil antidisturbios y varias secciones de Intervención. El dispositivo coincide en hora con la llegada de la Korrika, la masiva carrera a favor del euskera que cruzará esta noche la capital vasca.
En el Buesa Arena ocurrirá lo mismo en pocas semanas. El 7 de abril está programado el partido 'clásico' anual contra el Maccabi de Tel Aviv, el equipo más relevante de Israel y cuyas visitas llevan un cuarto de siglo generando controversia en Vitoria. En los dos últimos años el blindaje policial ya era mucho más evidente que antes y la asistencia de público que se produjo fue notablemente menor. Las protestas se sucedieron dentro del partido y fuera de él. Nuevamente, este encuentro se disputará sin público por decisión del equipo local.
Se da la circunstancia de que esto se produce después del Baskonia-Estrella Roja de Euroliga de este miércoles. Hubo presencia de aficionados serbios, pero con el matiz de que estuvieron repartidos por todo el pabellón y no concentrados en la grada habitual para seguidores visitantes. Las fuentes policiales consultadas subrayan el “error” de haber gestionado así las entradas -todos estaban ubicados donde ponía en sus pases salvo una persona identificada- y admiten que tuvieron que intervenir durante todo el encuentro por los momentos de tensión que se produjeron, incluyendo un tumulto al final. Hubo que “reforzar” tanto el anillo central de la grada como el propio banquillo tanto con agentes uniformados como de paisano.
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